Fuente: Hoy Digital
Desde su creación en 1966, la Asociación Dominicana Pro Bienestar de la Familia (Profamilia) alertó sobre el constante crecimiento urbano. Por ello, sus investigaciones científicas han sido siempre fundamentales, con un enfoque en el desarrollo que busca satisfacer las necesidades de empleo y educación de esa población en aumento, resaltando la importancia de la planificación familiar para advertir sobre el acelerado incremento demográfico.
Además de enfocarse en la planificación familiar, los estudios demográficos se orientaron a proporcionar información basada en evidencias para facilitar decisiones informadas, dado que era necesario impulsar cambios respecto a la paternidad, la responsabilidad dentro del hogar y el ejercicio consciente del derecho humano a la procreación.
De acuerdo con el Censo Nacional de Población de 1970, el país contaba con 3 millones 47 mil habitantes, de los cuales 182 mil residían en la capital, mientras que el promedio de hijos por mujer entre 1960 y 1970 era de 7.4.
Con el propósito de investigar y analizar tanto el crecimiento demográfico como la migración interna desde áreas rurales hacia las ciudades, en 1982 Profamilia creó el Instituto de Estudios de Población y Desarrollo (IEPD), con el fin de sensibilizar a los responsables de las políticas públicas sobre cómo la densidad poblacional se relaciona con el desarrollo económico nacional.
En 1986, el IEPD llevó a cabo el estudio Población y Salud, que anticipó que la mayoría de los habitantes recibía una atención insuficiente debido a la escasez de recursos humanos y económicos disponibles en ese momento.
Cabe destacar que en 1966 la densidad poblacional estimada era de 81 habitantes por kilómetro cuadrado, cifra que se proyecta aumentará a 240 habitantes por kilómetro cuadrado en 2026, concentrándose el 86.9 % de la población en zonas urbanas.
Centrados en la demografía
Magaly Caram, directora ejecutiva de Profamilia, recordó que desde sus inicios esta organización no gubernamental se ha enfocado en temas demográficos. “En aquel momento, la tasa de hijos por mujer era muy alta y paulatinamente se fue cambiando el enfoque hacia la planificación familiar”.
Señaló que el derecho femenino a acceder a métodos anticonceptivos, aprobado globalmente en la Conferencia Internacional de Derechos Humanos celebrada en Teherán en 1968, impulsó avances al considerar a la población como un componente integral del desarrollo en sus tres dimensiones: mortalidad, fecundidad y migración.
En ese sentido, afirmó que Profamilia adoptó una visión estratégica y adelantada al estudiar problemas todavía vigentes en el país, como la acelerada migración haitiana, el crecimiento desordenado y expansivo de las ciudades, así como las crecientes demandas sobre los servicios públicos.
Investigaciones Biomédicas:
La unidad de Investigaciones Biomédicas de Profamilia se dedica a realizar estudios clínicos relacionados con la salud reproductiva. Este departamento opera dentro de la clínica Profamilia Evangelina Rodríguez.
Fue creado en 1974 bajo la dirección del doctor Frank Álvarez y con la colaboración de la licenciada Vivian Brache y del doctor Aníbal Faundes, quien tras ser exiliado desde Chile luego del derrocamiento del gobierno constitucional de Salvador Allende llegó a Santo Domingo para actuar como consultor del Consejo Nacional de Población y Familia.
Hoy día, esta área cuenta con un comité voluntario presidido por el ginecólogo Luis Rojas y dispone además de un Comité Institucional de Ética que evalúa todos los protocolos antes de su implementación. Asimismo, cada protocolo es revisado por el Consejo Nacional de Bioética en Salud (Conabios) del Ministerio de Salud Pública dominicano.
Estas investigaciones biomédicas han servido como centros internacionales de formación para médicos y médicas latinoamericanos, estadounidenses y africanos interesados en nuevas tecnologías anticonceptivas.
En sus orígenes se centró en la planificación familiar debido a las altas tasas de fecundidad y su impacto en la salud y vida femenina; promovió también el derecho a la educación y al acceso a métodos anticonceptivos e involucró al hombre en esta planificación. Posteriormente amplió sus servicios e investigaciones demográficas; más tarde diversificó su oferta incorporando programas para jóvenes, género y sustentabilidad; finalmente, actualmente se caracteriza por brindar servicios integrales en salud sexual (SS) y reproductiva (SR).
Un poco de historia
Se llevaron a cabo estudios con distintos dispositivos intrauterinos como la T de Cobre 380A y el sistema intrauterino hormonal Mirena. Estos análisis demostraron la alta eficacia de estos métodos anticonceptivos reversibles de larga duración que no requieren intervención diaria por parte del usuario, lo cual contribuye a disminuir embarazos no planeados y reduce consecuentemente los abortos.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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