Fuente: Zócalo Saltillo
Washington.- Más de veinte estados de Estados Unidos han interpuesto una demanda contra los nuevos aranceles impuestos por el presidente Donald Trump, después de que la Suprema Corte declarara ilegales los gravámenes comerciales anteriores establecidos por su administración.
La iniciativa legal fue impulsada por fiscales generales y gobernadores demócratas, quienes argumentan que el mandatario está excediendo sus poderes al aplicar impuestos de hasta el 15% a importaciones provenientes de gran parte del mundo, utilizando una disposición poco común dentro de la legislación comercial estadounidense.
Oregon, Arizona, California y Nueva York lideran la demanda, que será revisada por la Corte de Comercio Internacional de Estados Unidos, con sede en Nueva York.
Los demandantes sostienen que el gobierno federal no puede valerse de la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974 para imponer aranceles generales a las importaciones, ya que esa norma fue diseñada para situaciones económicas específicas y temporales. Además, advierten que estos nuevos impuestos incrementarán los costos para empresas, gobiernos estatales y consumidores.
“En este momento, el foco debería estar en devolverles dinero a las personas, no en aumentar las apuestas con aranceles ilegales”, afirmó Dan Rayfield, fiscal general de Oregon.
Esta nueva acción legal surge tras la anulación por tribunales federales de los aranceles previos impuestos bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional. Cuatro días después del fallo, el presidente utilizó la Sección 122 para establecer gravámenes del 10%, que ahora busca aumentar hasta el máximo permitido del 15%.
Desde la Casa Blanca, el portavoz Kush Desai defendió esta medida y aseguró que el presidente actúa dentro de las atribuciones conferidas por el Congreso para abordar problemas relacionados con pagos internacionales y déficits comerciales del país.
Sin embargo, los estados demandantes sostienen que esta interpretación distorsiona el propósito original de la ley, creada durante las crisis monetarias de las décadas de 1960 y 1970, cuando el dólar estadounidense estaba respaldado por oro.
Al mismo tiempo, un juez federal determinó que las empresas que pagaron aranceles bajo el sistema anterior establecido por Trump deben recibir reembolsos, lo que ha aumentado la presión legal y política sobre la estrategia comercial del gobierno.
Expertos jurídicos consideran que este litigio podría convertirse en una batalla crucial sobre los límites del poder presidencial en materia comercial, especialmente cuando la política arancelaria vuelve a ser un tema central en el debate económico estadounidense.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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