Fuente: Listin diario
Deivy Carlos Abreu Quezada llevaba nueve meses trabajando para la empresa Comlursa S.R.L., encargada del servicio de recolección de basura en Santiago. Su fallecimiento dejó a cinco niños huérfanos.
Según uno de los videos difundidos en redes sociales, Juan Carlos Soto Ortiz, quien persiguió a Deivy Carlos Abreu Quezada hasta el Palacio de Justicia de Santiago, respondió: “Un motorista lo chocó, iba abajo”. En ese lugar, le propinaron una herida con arma blanca en la pierna derecha, lo que causó su muerte.
En la petición de medida de coerción contra siete involucrados se señala que la persecución duró aproximadamente 23 minutos, desde las 3:00 p. m. hasta las 3:23 p. m.
El seguimiento contra el conductor del camión recolector comenzó en el Ensanche Bermúdez y finalizó frente al Palacio de Justicia. Antes de ese momento, no hay detalles extensos sobre el conflicto.
El Ministerio Público relata que Jhovanny de Jesús Metz Cruz, apodado “Macho”, fue quien asestó la puñalada a Deivy Carlos Abreu Quezada.
La combinación de los videos compartidos en redes sociales y la información presentada por el Ministerio Público en la solicitud de coerción contra siete implicados ofrece el siguiente detalle:
Jhovanny de Jesús Metz Cruz persiguió a Abreu Quezada en una motocicleta marca Boxer BM150, color negro, con un diseño amarillo y verde en el tanque y un adhesivo que dice: “Chucho R”. La moto era conducida por una persona “no identificada”, conocida como “Macho”, quien iba como pasajero trasero.
Se presume que el chofer del camión recolector arrastró esa motocicleta. La medida indica que Deivy Carlos Abreu Quezada “presuntamente impactó a un motorista”.
Al llegar al Palacio de Justicia, cuando el camión disminuyó la velocidad para entrar, Metz Cruz descendió de la motocicleta y continuó la persecución a pie junto con otras personas. Vestía casco negro que ocultaba su rostro, abrigo negro de manga larga, pantalón negro y crocs blancos.
Cuando Abreu Quezada detuvo el camión, dos hombres lo atacaron por el área del conductor, obligándolo a salir del vehículo mientras Beylor Rodríguez Méndez, encargado de seguridad en la zona, disparaba su arma para dispersar a la multitud.
En las imágenes se observa al hombre con casco y ropa negra portar un cuchillo; según la solicitud de coerción, se trataba de un arma “tipo caza, color negro, de aproximadamente doce (12) pulgadas de longitud”, que fue recuperada en el Palacio de Justicia.
Tras recibir la puñalada en la pierna propinada por Jhovanny de Jesús Metz Cruz, Deivy Carlos Abreu Quezada saltó del camión y exclamó: “Me mató”.
Luego, “Macho” huyó corriendo del Palacio de Justicia y desapareció; las autoridades lo buscan por este crimen y solicitan que se entregue.
Mientras se desangraba, Deivy Carlos Abreu Quezada dijo a un hombre que le preguntaba qué había sucedido: “Me interceptaron por el camino para matarme… Yo no choqué a nadie; ellos me atravesaron un motor en el medio, está grabado allá arriba en la cámara; me interceptaron un motor en el medio”.
Mientras continúa el diálogo, Deivy empieza a orar y pedirle a Dios perdón y que no lo deje morir. Según el acta del médico legista del Hospital Presidente Estrella Ureña, su fallecimiento ocurrió entre las 4:30 y 5:30 de la mañana del día siguiente al incidente, el 18 de abril.
Según la solicitud de medida de coerción, “su fallecimiento se produjo de dos a tres horas antes del levantamiento del cadáver”. Cabe recordar que dicho levantamiento es el formulario donde el médico registra los detalles sobre la muerte; este se realizó a las 6:00 a.m.
Deivy Carlos Abreu Quezada llevaba nueve meses trabajando para Comlursa S.R.L., empresa responsable del servicio de recolección de basura en Santiago.
Su muerte dejó cinco niños en situación de orfandad.
Las autoridades solicitaron medida de coerción para Adony Antonio Ureña Ventura, Andrés Monclu González, Carlos Andrés Roa Moran, Miguel García Balbuena, Joanfry Joel Núñez, Juan Carlos Soto Ortiz y Kevin Francisco Metz Cruz.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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