Artículos uncategorized

Banda Libanesa amenaza 6 periodistas de muerte y 45 amenazas legales prisión preventiva o grillete electrónico

embajada americana santo domingo letrero
embajada americana santo domingo letrero

Un fraude millonario que envuelve más de 25 mil millones de pesos dominicanos, a raíz de una querella interpuesta por Carlos Peña, ha desatado, según fuentes, una ola de amenazas de muerte y censura contra comunicadores independientes de los medios digitales, constituyendo la mayor escala masiva de censura con violencia y represión jamás registrada en el país.

Esta nueva filtración que describe un nivel de censura y represión nunca antes documentado en República Dominicana. La fuente afirma textualmente:

“6 periodistas han sido amenazados de muerte para que no hablen del fraude de Manzanillo”.

Esta frase, por sí sola, marca un salto cualitativo en la estrategia de silenciamiento: ya no se trata únicamente de lawfare, sino de intimidación física directa.

La misma fuente añade:

“45 notificaciones legales donde alegan pedirán prisión preventiva y grillete electrónico”. La magnitud de esta ofensiva jurídica no tiene precedentes en ningún otro caso reciente. Y remata con una tercera afirmación: “La banda libanesa parece que se preparó este momento”.

Esto sugiere coordinación previa entre actores criminales y sectores con capacidad de censura institucional.

Estas tres citas no solo describen un escenario de riesgo extremo, sino que encajan perfectamente dentro del patrón que ya había sido documentado en el artículo anterior: un sistema de silenciamiento que combina lawfare, manipulación mediática, provisión secreta de documentos a periodistas tradicionales y campañas de descrédito amplificadas por medios aliados.

TRA Podcast Studios

En el artículo previo se estableció un patrón claro:

“El mecanismo es siempre el mismo: un funcionario es cuestionado… poco después declara ser víctima de extorsión y chantaje; esa declaración es inmediatamente amplificada por uno o más medios tradicionales.”

Ese patrón se repitió en once casos documentados, todos con la misma estructura narrativa, todos sin producir condenas, todos con el mismo objetivo: intimidar a comunicadores independientes.

Pero el caso Manzanillo rompe la escala. Aquí no se trata de fabricar una narrativa de criminalidad contra comunicadores. Aquí se trata de impedir que un fraude salga a la luz, incluso si para ello deben amenazar de muerte a periodistas y activar cuarenta y cinco acciones legales simultáneas.

El artículo previo también reveló un elemento clave: la confesión de la periodista Susana Gautreau, quien afirmó textualmente que

“el gobierno le facilitó documentos de forma no pública ni oficial”

Para atacar a un comunicador independiente. Esa confesión confirmó la existencia de un mecanismo comparable a la Operation Mockingbird: periodistas tradicionales convertidos en operadores de narrativas gubernamentales mediante documentos suministrados en secreto.

Si ese mecanismo ya existía, el salto hacia amenazas de muerte indica que el caso Manzanillo representa un riesgo mayor que todos los anteriores. Tres factores explican por qué:

1. La escala económica del proyecto Manzanillo, una de las obras estratégicas más grandes del país.

2. La participación de actores internacionales, incluyendo la mención de una “banda libanesa”.

3. El impacto electoral que tendría la revelación del fraude en un momento políticamente sensible.

Anteriormente citamos una frase que hoy cobra más fuerza que nunca:

“No hay nada más peligroso que un comunicador honesto.”

El caso Manzanillo confirma esa tesis. Cuando los comunicadores independientes se acercan demasiado a un núcleo de corrupción, el sistema responde con su forma más agresiva de censura.

Este caso es un cisne negro dentro del cisne negro. El gobierno perdió el control del ecosistema mediático ante el surgimiento de comunicadores independientes. Ahora, frente al fraude de Manzanillo, ni la publicidad estatal, ni los periodistas aliados, ni el lawfare, ni los documentos secretos han sido suficientes para contener la información.

El análisis OSINT converge en una conclusión contundente: el fraude de Manzanillo es el evento de corrupción más censurado de la administración Abinader. Las amenazas de muerte y las cuarenta y cinco notificaciones legales no solo refuerzan el patrón previo, sino que lo elevan a un nivel de gravedad sin precedentes.

Sobre el Autor

Luis A. Cabrera

Luis A. Cabrera

Kapulett, nombre artístico de Luis Cabrera, es un reconocido periodista OSINT, creador de contenido, músico y productor documentales dominicano, radicado en Miami.

Experto en Antiterrorismo y crimen transnacional

Agregar Comentario

Clic para comentar

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

TRA Digital

GRATIS
VER