Fuente: Listin diario
La Casa Blanca confirmó este miércoles que se están planificando nuevas negociaciones con Irán en Pakistán, tras la amenaza de Teherán de bloquear el tránsito por el mar Rojo si Estados Unidos no levanta el bloqueo naval sobre sus puertos.
En un escenario de gran expectación mundial sobre la continuidad del cese al fuego vigente desde el 8 de abril, Irán ratificó su disposición para seguir con las conversaciones, con la intención de poner fin a un conflicto que ha impactado la economía global.
“Estas negociaciones están en curso”, señaló la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aunque aclaró que aún no existe un anuncio oficial, y destacó que el gobierno estadounidense mantiene una “actitud optimista respecto a la posibilidad de alcanzar un acuerdo”.
Leavitt indicó que “con alta probabilidad” el segundo ciclo de diálogos se realizará en Pakistán, país que ya fue sede del primer encuentro.
Este miércoles, el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, recibió con agrado a una delegación pakistaní liderada por el jefe del ejército, Asim Munir, pocos días después del fracaso en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán en Pakistán para poner fin a la guerra en Oriente Medio durante el fin de semana.
La cancillería iraní informó hoy que mantiene comunicación con Estados Unidos a través de Pakistán desde que regresó su delegación que acudió a Islamabad para las negociaciones.
El principal obstáculo sigue siendo el programa nuclear iraní; la Cancillería reiteró que el derecho de Irán a enriquecer uranio es “indiscutible”, aunque el grado de enriquecimiento sigue siendo “negociable”.
El vicepresidente estadounidense JD Vance aseguró que se ofreció a Irán un “gran acuerdo”.
Trump inició el conflicto alegando que Irán estaba cerca de fabricar una bomba atómica, afirmación no respaldada por la agencia nuclear de la ONU. Por su parte, Teherán sostiene que su programa nuclear tiene fines civiles.
Vance afirmó también que Trump prometió “hacer prosperar a Irán” si este aceptaba “no poseer un arma nuclear”.
Sobre el alto al fuego, un alto funcionario estadounidense señaló que su país “no ha llegado a un acuerdo formal para extender el cese al fuego” de dos semanas con Irán, pese a reportes que indicaban avances para prolongar la tregua que expira en una semana.
– Bloqueo dual –
Este miércoles Estados Unidos aumentó la presión sobre Irán mediante un bloqueo naval, mientras la república islámica amenaza con impedir las exportaciones por el mar Rojo como represalia.
El Mando Central estadounidense comunicó en redes sociales durante la noche que el bloqueo estaba “totalmente implementado” y que las fuerzas estadounidenses han “detenido completamente el comercio económico marítimo hacia y desde Irán”.
No obstante, los datos del seguimiento marítimo del martes mostraban una situación menos clara: varios barcos partieron desde puertos iraníes y cruzaron el estrecho de Ormuz pese al bloqueo.
Este paso estratégico ha estado bloqueado por fuerzas iraníes desde el inicio del conflicto, el 28 de febrero, tras ataques israeloestadounidenses contra Irán.
Irán advirtió este miércoles con bloquear también el mar Rojo, aunque no posee acceso territorial directo a esta vía.
El general Ali Abdollahi Aliabadi, comandante central de las fuerzas armadas iraníes, explicó que si Estados Unidos mantiene su bloqueo naval y “genera inseguridad para los buques comerciales y petroleros iraníes”, esto supondrá “el preludio” para romper el alto al fuego vigente desde el 8 de abril.
– “Zona mortal” en Líbano –
En otro frente del conflicto, Washington ejerce presión para poner fin al enfrentamiento entre Israel y Hezbolá, grupo libanés afín a Irán, por temor a que pueda amenazar tanto la tregua con Irán como una solución al conflicto.
Líbano entró en guerra el 2 de marzo cuando Hezbolá abrió un nuevo frente contra Israel.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que su objetivo principal en las negociaciones con Líbano es lograr el “desmantelamiento” del movimiento islamista Hezbolá, tras una reunión entre embajadores de ambos países en Washington este martes, marcando las primeras conversaciones directas de alto nivel desde 1993.
Antes, David Mencer, portavoz del gobierno israelí, calificó esta instancia como una “oportunidad histórica para acabar décadas bajo el dominio de Hezbolá en Líbano”.
Sin embargo, enfatizó que “no se está negociando ningún alto al fuego” con dicho grupo chiita islamista.
El jefe del Estado Mayor israelí ordenó convertir una franja de aproximadamente 30 kilómetros desde la frontera sur libanesa hasta el río Litani en una “zona mortal” para Hezbolá como parte de una ofensiva intensa de sus tropas.
Israel controla partes del sur libanés y se opone a cualquier tregua con Hezbolá, argumentando que este grupo vinculado a Irán sigue siendo un obstáculo clave para la paz.
Además, Netanyahu señaló que Estados Unidos mantiene informado constantemente a Israel sobre sus contactos con Irán y que ambos países comparten objetivos comunes; añadió que desean retirar todo uranio enriquecido del país persa, eliminar su capacidad para enriquecerlo y reabrir el estrecho de Ormuz.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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