Fuente: Hoy Digital
Trump advierte con destruir puentes y centrales eléctricas iraníes en una amenaza polémica
En la rueda de prensa del lunes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con bombardear todos los puentes y plantas eléctricas de Irán, una afirmación tan contundente que ciertos especialistas en derecho militar consideraron que podría tratarse de un crimen de guerra.
La clave estaría en determinar si las plantas eléctricas constituyen objetivos militares legítimos, si los ataques serían proporcionales a las acciones iraníes y si se tomarían medidas para minimizar las víctimas civiles.
La amenaza emitida por Trump fue muy amplia y pareció desestimar el impacto sobre la población civil, lo que motivó que miembros demócratas del Congreso, funcionarios de Naciones Unidas y expertos en derecho bélico señalaran que tales ataques infringirían el derecho internacional.
Generalmente, las acciones ejecutadas por el presidente quedan por debajo de su retórica exuberante, pero sus advertencias respecto a las centrales y puentes fueron claras tanto el domingo como el lunes, cuando estableció como plazo la noche del martes para que Irán libere el estrecho de Ormuz.
El lunes, un portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres, alertó que atacar infraestructuras de este tipo está prohibido por el derecho internacional. “Incluso si una infraestructura civil específica pudiera calificar como un blanco militar”, expresó Stephane Dujarric, “un ataque seguiría estando prohibido si implica el riesgo de un ‘daño civil incidental excesivo'”.
Rachel VanLandingham, profesora de Southwestern Law School y exasesora legal de la Fuerza Aérea estadounidense, advirtió sobre la probabilidad de víctimas civiles si se interrumpe la electricidad en hospitales y plantas potabilizadoras.
“La postura de Trump es: ‘No nos importa la precisión ni el impacto en los civiles; simplemente vamos a eliminar toda la capacidad iraní para generar electricidad'”, señaló la teniente coronel retirada.
El tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz —un punto estratégico en el golfo Pérsico por donde transita alrededor del 20% del petróleo mundial— se ha detenido casi totalmente, provocando un fuerte aumento en los precios del crudo y sacudiendo los mercados bursátiles. Trump declaró el lunes que “para nada” le inquieta cometer crímenes de guerra mientras continúa amenazando con destrucción. Además aseguró que todas las centrales estarán “ardiendo, explotando y sin posibilidad de volver a usarse jamás”. “Espero no tener que hacerlo”, agregó.
En una publicación realizada el 30 de marzo en su red social Truth Social, Trump advirtió que Estados Unidos destruiría “todas sus plantas generadoras de electricidad, pozos petroleros y la isla de Jark (¡y quizá también todas las plantas desalinizadoras!), que intencionadamente aún no hemos ‘tocado’”.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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