Fuente: 14ymedio
Irán y Estados Unidos pactaron este miércoles (martes en Washington) un cese al fuego por dos semanas, período en el que buscarán negociar un acuerdo de paz en Pakistán basado en un plan de diez puntos presentado por Teherán, que contempla, entre otras cosas, el control iraní del estrecho de Ormuz. Este anuncio provocó una caída casi inmediata en los precios del gas (19%) y del petróleo (13%), además de la subida en los mercados bursátiles.
No obstante, Israel, que también aceptó esta tregua, aclaró que las hostilidades no cesarán en Líbano, donde su Ejército continúa con una intensa ofensiva aérea y terrestre.
El presidente de EE. UU. afirmó que la posibilidad de lograr un acuerdo de paz “definitivo” con Irán está “en una etapa muy avanzada” y sostuvo que este pacto se debe a haber “cumplido y superado todos los objetivos militares”, a pesar de que el régimen sigue vigente.
Trump calificó la noche del martes como un “gran día para la paz mundial” y adelantó que colaborará para “descongestionar” el tráfico en el estratégico estrecho de Ormuz, que Teherán acordó desbloquear de forma controlada durante ese mismo lapso.
El mandatario estadounidense indicó que “habrá muchas iniciativas positivas” y “se ganará mucho dinero”, hasta el punto de que podría comenzar “la Edad de Oro de Oriente Próximo”; mientras que la República Islámica “podrá iniciar el proceso de reconstrucción”.
“Cargaremos todo tipo de suministros y simplemente estaremos allí para asegurarnos de que todo vaya bien”, puntualizó el jefe del Ejecutivo estadounidense, expresando confianza en que así será.
Las autoridades iraníes afirmaron que durante este período será posible el tránsito “seguro” por el estratégico estrecho de Ormuz, “mediante la coordinación” con las Fuerzas Armadas.
“Durante dos semanas, será posible el paso seguro por el estrecho de Ormuz mediante la coordinación con las fuerzas armadas iraníes y considerando debidamente las limitaciones técnicas”, anunció Abbas Araqchi, ministro de Exteriores iraní, en un comunicado difundido por sus redes sociales en nombre del Consejo Supremo de Seguridad Nacional del país.
Con un tono similar al expresado por el mandatario estadounidense, Teherán justificó su decisión indicando que “si cesan los ataques contra Irán”, sus “poderosas Fuerzas Armadas terminarán sus operaciones defensivas” en la región, respondiendo a la “fraternal petición del primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif”, mediador del acuerdo.
Además, Teherán argumentó este anuncio señalando que tomó en cuenta “la solicitud de Estados Unidos para iniciar negociaciones basadas en su propuesta de 15 puntos”, así como la declaración del presidente estadounidense sobre “la aceptación del marco general de la propuesta iraní de 10 puntos como base para las negociaciones”.
Segundos después de este comunicado, la agencia Fars difundió otro documento emitido por el Consejo Supremo de Seguridad Nacional, precisando que “la conclusión de las negociaciones” tendrá lugar en Islamabad, capital paquistaní.
“A la luz de la ventaja militar iraní y la incapacidad del adversario para cumplir sus amenazas, pese a sus declaraciones, y la aceptación oficial de todas las demandas legítimas del pueblo iraní, se ha decidido concluir las negociaciones en Islamabad”, señala el texto, agregando que “en un máximo de 15 días, la victoria política iraní también quedará consolidada”.
Cabe destacar que en la madrugada del martes Pakistán instó a Washington y Teherán a “continuar las negociaciones y alcanzar un acuerdo definitivo” en su capital el próximo viernes 10 de abril, expresando su esperanza en que estas “Conversaciones de Islamabad” consigan “una paz duradera”.
En el mencionado comunicado iraní, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional hizo referencia al plan de diez puntos enviado a Estados Unidos vía Pakistán, donde se contemplan aspectos “fundamentales” como un paso “controlado” por el estrecho de Ormuz o la “necesidad” de “poner fin a la guerra contra todos los integrantes del eje de resistencia”, conformado por Irán, Hezbolá (partido-milicia chií libanés), milicias chiíes iraquíes, varios grupos armados palestinos y los rebeldes hutíes yemeníes.
Asimismo, dicho decálogo destaca la retirada total de las fuerzas estadounidenses “de todas las bases y sitios desplegados en la región”, el establecimiento de un “protocolo para un paso seguro” en Ormuz que asegure el dominio iraní conforme al protocolo acordado; la compensación completa a Irán según evaluaciones; y el levantamiento total de todas las sanciones primarias y secundarias.
La autoridad iraní manifestó que la aprobación deberá efectuarse mediante una “resolución vinculante del Consejo de Seguridad”.
Por su parte, Benjamin Netanyahu, primer ministro israelí, expresó su apoyo a la suspensión anunciada por Trump sobre los ataques contra Irán durante dos semanas; aunque aclaró que este alto al fuego no abarca Líbano, país donde su Ejército realiza ataques desde el 2 de marzo tras una ofensiva coordinada con Washington contra Teherán días antes.
“Israel apoya la decisión del presidente Trump de suspender los ataques contra Irán por dos semanas siempre y cuando Irán abra inmediatamente el estrecho (de Ormuz) y detenga todos los ataques contra Estados Unidos, Israel y países vecinos”, declaró la oficina del primer ministro israelí mediante un comunicado difundido en la madrugada del miércoles; además advirtió que “el alto al fuego no incluye a Líbano”.
Estas palabras difieren respecto al primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif, quien enfatizó que este cese al fuego es inmediato para “todo el territorio”, incluyendo Líbano y otros lugares.
A continuación, Netanyahu recalcó que Israel respalda los esfuerzos estadounidenses destinados a lograr que Irán deje de representar una amenaza nuclear, balística y terrorista para Estados Unidos, Israel, sus vecinos árabes e incluso para todo el mundo.
De igual manera, su oficina presidencial señaló que Washington ha informado a Israel sobre su compromiso para alcanzar estos objetivos compartidos con Israel y aliados regionales durante las próximas negociaciones.
Debido a las oleadas recientes de ataques contra Líbano ya han fallecido más de 1.500 personas y hay más de 4.800 heridos según el último reporte divulgado este martes por autoridades libanesas.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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