Fuente: Listin diario
Comprometidos a bailar por la niñez: Anya Nesvitaylo y Roddy Doble destacan la importancia de la paternidad en su labor
Anya Nesvitaylo y Roddy Doble, figuras principales del Grand Ballet de Canadá, arribaron a Santo Domingo para participar este sábado 18 en la XVII Gala Benéfica Estrellas de la Danza Mundial. Este evento reúne a artistas de cinco países con el fin de apoyar a la Fundación Nido para Ángeles (NPA) y su trabajo con niños afectados por parálisis cerebral. Ambos visitaron las oficinas de Listín Diario el miércoles.
Doble expresó que se encuentra muy emocionado por ser su primera visita al país. Por su parte, Nesvitaylo, quien se formó en Ucrania y cuenta con experiencia en escenarios de El Cairo y Canadá, señaló que aunque ya había estado como turista en la isla, esta será su primera actuación profesional en el territorio dominicano.
La Gala de la Danza, que tendrá lugar en el Teatro Nacional Eduardo Brito bajo la producción de Mónika Despradel y la dirección artística de Paul Seaquist, también contará este año con bailarines de Estados Unidos, España, Cuba y República Dominicana. Estos artistas ofrecerán al público presentaciones que incluyen danza clásica, bolera española, contemporánea y, por primera vez, intérpretes de la técnica “limón”.
Doble expresó que se encuentra muy emocionado por ser su primera visita al país. Por su parte, Nesvitaylo, quien se formó en Ucrania y cuenta con experiencia en escenarios de El Cairo y Canadá, señaló que aunque ya había estado como turista en la isla, esta será su primera actuación profesional en el territorio dominicano.
Respecto a sus expectativas sobre el público dominicano, Anya confesó: “Para ser honesta, no tengo ninguna expectativa. Estoy ansiosa por el espectáculo, porque nos preparamos con mucho entusiasmo, y solo espero compartir el arte, y veremos cómo se siente el público”.
En contraste, Roddy manifestó que confía en la energía caribeña. “Espero fuegos artificiales. Deseo que el público sea alegre y ruidoso”, afirmó, destacando que sus experiencias anteriores en América Latina le han demostrado que el entusiasmo y la pasión por la danza confirman todo lo que ha aportado como artista durante estos años.
La bailarina ucraniana reveló que el arte fue el motor que le permitió alcanzar sus sueños infantiles. “Siempre soñaba con viajar mientras estudiaba en la escuela. Quería conocer el mundo, pero mi familia no podía hacerlo. Sin embargo, gracias al arte recibí una educación que me permitió viajar y descubrir nuevos lugares”.
Además, admitió que cada nuevo destino le despierta “un deseo aún mayor por bailar y explorar diferentes expresiones artísticas”.
El aspecto humano detrás de esta visita no ha pasado inadvertido para ninguno de los dos intérpretes.
Roddy, quien comenzó su exigente carrera profesional en Nueva York, reconoció que bailar para NPA le ha dado un significado más profundo a su trayectoria y describió su participación como “un gran regalo”.
“Teníamos nuestros propios sueños, y ahora estar en una posición donde podemos utilizar todo lo que hemos logrado para contribuir a una causa tan noble resulta realmente gratificante. Es una lección de humildad”, aseguró.
Admitió que aunque esa no fue la razón inicial para comenzar sus carreras, poder ayudar en algo tan importante es “sumamente significativo”.
Por otro lado, Anya comentó que “solo formar parte de la gala benéfica es muy emotivo porque ambos somos padres”, y Roddy coincidió señalando que la paternidad “abre los ojos y el corazón a muchas cosas”.
Para esta noche especial, la pareja preparó un repertorio destacado que incluye un pas de deux de La Creación del coreógrafo Uwe Scholz y fragmentos de Le Corsaire. Curiosamente, será la primera vez que bailarán juntos esta última pieza sobre un mismo escenario.
El bailarín destacó que aunque son compañeros habituales en Montreal, cambiar de pareja para galas como esta los mantiene atentos, favorece su crecimiento artístico y les permite apreciar distintos enfoques.
Acerca de la variedad de estilos presentes en el evento —que combina géneros tan diversos como la técnica “limón”, bolera española, danza contemporánea y clásica— Nesvitaylo resaltó: “La danza es hermosa porque no necesita palabras. Representa cosas más allá del lenguaje hablado; algo universalmente comprensible sin importar si compartes o no el mismo idioma”.
No obstante, Doble afirmó con firmeza que “existe una brecha muy clara” y añadió: “Si llegas a los 40 años dentro del mundo de la danza eres muy afortunado. Siempre se requiere mucha resiliencia; no lo lograrás si no eres trabajador ni apasionado”.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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