Al dominicano de a pie, si le preguntan qué es Hezbollah, probablemente responda:
“¿con qué se come eso?”
Incluso en Estados Unidos y en el mundo llevan muchas décadas haciéndose la misma pregunta.
¿Qué es Hezbollah? ¿Por qué el Líbano no puede extirpar este tumor de su sistema político y social?
La respuesta es simple y se resume en una sola palabra: MIEDO. Hezbollah no solo ocupa el sur del Líbano; también ocupa la psicología de una población entera a través del terror sistemático. Es una máquina de poder construida sobre la amenaza permanente, sobre la bomba como argumento político, sobre la violencia como lenguaje de Estado dentro de un Estado.
Hezbollah, que vive de la industria del terror, se encontró con una gran realidad: sus políticas basadas en el terror no pueden financiarse con ideales. Por eso, a pesar del financiamiento que recibe de Irán para sus propósitos en común, cada vez era más difícil que ese dinero llegara a tiempo cuando el tiempo apremia, como ocurre hoy en día.
Las sanciones por parte de Estados Unidos y los bloqueos económicos a Irán ponían a Hezbollah en una situación complicada, y en tiempos de guerra no se puede esperar una ambulancia.
Es en este punto cuando Hezbollah y sus aliados pasan a integrar un nuevo acto delictivo en su repertorio criminal: el narcoterrorismo.
Para comprender cómo esa lógica viaja más allá del Mediterráneo, hay que remontarse a América Latina.
Cuando Hezbollah llegó a Colombia, no llegó con las manos vacías ni con una mano alante y otra detrás. Llegó como Angus MacGyve y con conocimiento y con una oferta que la ELN y las FARC no podían rechazar: la transferencia de una doctrina de terror refinada durante décadas en el Medio Oriente.
Según la comunidad de inteligencia y análisis de seguridad regional, sellaron pactos operativos entre estas organizaciones. No fue un simple intercambio de tácticas; fue una transmisión ideológica y técnica del “placer” de someter a una sociedad entera mediante el poder destructor de los explosivos.
La bomba como instrumento de gobernanza del miedo.
Por eso ya era común ver, dentro de los grupos dedicados al narcotráfico, a cuatro tipos de ciudadanos operando: colombianos, venezolanos, dominicanos y libaneses, y eso lo podemos ver en el análisis The Nexus of Extremism and Trafficking, elaborado por el Brigadier General (retirado) Russell D. Howard y Colleen Traughber para la Joint Special Operations University (JSOU, 2013), examinó precisamente los casos donde organizaciones extremistas se intersectan con actividades criminales en el hemisferio occidental incluyendo República Dominicana. El documento está disponible en fuente abierta:
https://www.govinfo.gov/content/pkg/GOVPUB-D-PURL-gpo81104/pdf/GOVPUB-D-PURL-gpo81104.pdf
Cuando Venezuela sucumbió al peso de las sanciones internacionales y el régimen de Nicolás Maduro quedó financieramente asfixiado, Hezbollah voló como supermán sin capa al rescate, una oportunidad histórica.
La organización poseía exactamente lo que el régimen necesitaba: la red de lavado de activos más eficiente del planeta, cimentada en una diáspora global libanesa y un laberinto de empresas fachada que desafían cualquier radar financiero convencional que facilitaron la evasión de sanciones de Estados Unidos con República Dominicana como enclave.
En ese contexto, el empresario Alex Saab de origen libanés, ha sido señalado por el gobierno de Estados Unidos como operador financiero clave del régimen de Maduro. Un reportaje de Diario Libre documenta que el avión Dassault Falcon 900EX utilizado por Maduro permaneció varios meses en República Dominicana antes de ser confiscado por autoridades estadounidenses. La aeronave había sido utilizada en el intercambio de prisioneros que incluyó al propio Saab.
Fuente: https://www.diariolibre.com/usa/actualidad/2024/09/02/ruta-del-avion-de-maduro-desde-su-compra-ilegal-hasta-llegada-a-rd/2837391
La pregunta que emerge es inevitable: ¿por qué ese avión estaba en suelo dominicano?
La respuesta se las podría explicar kapulett…
Pero es aquí donde esta historia toca las puertas de la República Dominicana.
En noviembre de 2016, el país recibió una visita que merece ser examinada con detenimiento. Gebran Bassil, entonces Ministro de Relaciones Exteriores del Líbano, llegó a la isla. Oficialmente buscaba fortalecer lazos diplomáticos y comerciales. Sin embargo, según medios árabes y análisis posteriores, su agenda incluía la búsqueda de donaciones para el Movimiento Patriótico Libre (FPM) y, de manera indirecta, para la estructura financiera de Hezbollah.
Según Rabah, M. (2020). En su artículo titulado “Hezbolá y sus aliados cristianos están secuestrando a la diáspora libanesa”. para Al Arabiya.
“Para Bassil, apoyar y proteger al Líbano significa donar al FPM y apoyar su búsqueda interminable de más poder. Sus extensos viajes al extranjero y reuniones con la diáspora son herramientas utilizadas por el eje FPM‑Hezbolá para expandir e identificar su red de socios comerciales”.
Makram Rabah, es profesor asistente en el Departamento de Historia de la Universidad Americana de Beirut.
Pero ¿por qué esta información que citamos es esencial para comprender los riesgos que enfrenta la República Dominicana? Se debe a que el periódico Diario Libre registró la visita con fecha del 23 de noviembre de 2016, en un artículo titulado “Abinader ofrecerá almuerzo a ministro de Exteriores del Líbano”
Fuente: https://www.diariolibre.com/actualidad/politica/abinader-ofrecera-almuerzo-a-ministro-de-exteriores-del-libano-EF5564035
Ese almuerzo fue organizado por Luis Abinader, quien en aquel momento era una figura prominente de la comunidad empresarial y política dominicana de ascendencia libanesa. La reunión congregó a empresarios de la comunidad libanesa en Santo Domingo. Una fotografía de un encuentro entre aliados políticos que, a la luz de lo que vino después, adquiere un peso diferente.
El 6 de noviembre de 2020, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a Gebran Bassil bajo la Ley Global Magnitsky, acusándolo de participar en actos de corrupción y de fortalecer un sistema político que beneficia directamente a los aliados de Hezbollah dentro del gobierno libanés. Tras la sanción, Bassil declaró que la medida fue “injusta y politizada”, y afirmó que funcionarios estadounidenses le habían pedido previamente que rompiera su relación con Hezbollah, a lo que se negó.
La lógica es simple: un hombre que se niega a abandonar a Hezbollah cuando Washington se lo exige, no es un aliado casual de la organización. Es parte estructural de ella.
EL PROFESOR QUE LO DIJO PRIMERO
Para entender el verdadero peligro de estas visitas, hay que buscar en las grietas de la historia digital. En una entrevista que fue retirada de los archivos de The Business Year, titulada “Staying Positive”, Nabil Itani, entonces director de IDAL (Investment Development Authority of Lebanon), fue explícito sobre el propósito de la diplomacia de diáspora libanesa:
“La iniciativa de acercamiento a nuestra diáspora es un esfuerzo unificado de IDAL, el Ministerio de Relaciones Exteriores y el sector privado.”
Link eliminado: https://thebusinessyear.com/interview/staying-positive/
Esto nos hace volver atrás a lo que dijo el profesor Makram Rabah, de la Universidad Americana de Beirut, quien fue más lejos al revelar el verdadero trasfondo de estas giras internacionales: las visitas de Bassil no eran diplomacia convencional. Eran una vía estratégica para construir una red global de aliados comerciales y financieros para Hezbollah, aprovechando la diáspora libanesa como puente entre el partido armado y las economías locales de cada país visitado.
Un año después del almuerzo en Santo Domingo, en el evento Lebanese Diaspora Energy (LDE) celebrado en el Líbano, Luis Abinader fue la figura estelar de la apertura. Subió al escenario principal como invitado de honor en un evento cuya arquitectura institucional involucra directamente a figuras hoy sancionadas por Estados Unidos. Todo esto a pesar de no hablar árabe ni inglés con fluidez.
Fuente: https://www.lde-leb.com/files/2017booklet.pdf
Poner a Luis Abinader a hacer el opening en un evento como este —donde la República Dominicana ni siquiera aparece en el mapa de la diáspora libanesa— no fue gratuito. Favor con favor se paga.
Fuente que muestra que RD no está en el mapa de la diáspora libanesa: https://diasporafordevelopment.eu/wp-content/uploads/2020/04/CF_Lebanon-v.2.pdf
La pregunta no es retórica: ¿qué clase de valor tiene un político dominicano para un evento de la diáspora libanesa vinculado a Hezbollah?
Esto no es una acusación judicial. Es un análisis de fuentes abiertas. Es una advertencia que nace de la preocupación genuina por la seguridad nacional dominicana.
Observen la fotografía de las sanciones: a un lado, Alaa Hamieh, miembro de IDAL, sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por financiar a Hezbollah. Al otro, Gebran Bassil, el arquitecto institucional del Lebanese Diaspora Energy, también bajo sanciones por la misma razón. Dos figuras clave de esta red, ambas con vínculos documentados con el ecosistema en el que República Dominicana fue incluida como destino de gira.
¿Que dice la sanción Alaa Hamieh? Y esto si que es revelador, porque conecta con lo dicho por el profesor Makram Rabah y con lo dicho por el jefe del IDAL Nabil Itani.
La sanción dice que: “una red de 16 individuos y entidades dirigidas por el financiero de Hezbalá y ex funcionario de inversiones públicas Alaa Hassan Hamieh (Alaa Hamieh). Alaa Hamieh supervisa una red de empresas, controladas a través de familiares y asociados cercanos, que lavan y recaudan fondos para el equipo financiero de Hezbalá. Estas personas y empresas, ubicadas en Líbano, Siria, Polonia, Eslovenia, Qatar y Canadá, han participado en numerosos proyectos económicos y se estima que han permitido la desviación de más de 100 millones de dólares desde 2020.”
Fuente: https://home.treasury.gov/news/press-releases/sb0420
…y como no recordar los viajes constante del presidente dominicano a Qatar…
Pero lo interesante es que ya van dos pilares de esta red bajo la lupa del Departamento del Tesoro y la pregunta que ningún funcionario dominicano ha respondido públicamente es la siguiente: ¿quién será el siguiente nombre que aparezca?
La preocupación de kapulett es legítima y que invita a recordar algunos antecedentes, como la conexión de República Dominicana con actores del terrorismo internacional no comienza en 2016, donde según Listín Diario hay un documentó del 14 de septiembre de 2018, en un artículo titulado “Puerto Plata fue un punto de reunión de terroristas del 9-11”:
https://listindiario.com/la-republica/2018/09/14/533114/puerto-plata-fue-un-punto-de-reunion-de-terroristas-del-9-11.html
En ese reportaje, la ex cónsul dominicana en Hamburgo, Angelita Peña, declaró que la CIA la contactó tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 debido a un visado dominicano supuestamente vinculado a Mohamed Atta. Según el testimonio publicado, Atta habría viajado a Puerto Plata tres semanas antes del ataque.
Peña declaró textualmente: “Nosotros recibimos la notificación de que el terrorista jefe del grupo, Mohamed Atta, había tenido un visado dominicano para entrar al país.”
De los 19 secuestradores del 11 de septiembre, uno era de nacionalidad libanesa: Ziad Jarrah, quien piloteó el vuelo 93 de United Airlines, que se estrelló en Shanksville, Pensilvania, luego de que los pasajeros intentaran retomar el control de la aeronave. La CIA determinó además que varios de los boletos aéreos con los que los terroristas viajaron a República Dominicana les fueron enviados desde el propio país.
Ningún sistema de inteligencia serio ignora este tipo de precedente histórico.
Un reportaje de El Testigo documentó que el tanquero Boceánica, sancionado por Estados Unidos por presuntos vínculos con esquemas de financiamiento asociados a Hezbollah, zarpó desde el puerto de Azua, en República Dominicana, con rumbo a Venezuela entre 2024 y 2025.
Fuente El Testigo:
https://eltestigo.com/tanquero-vinculado-a-hezbollah-sancionado-por-ee-uu-arriba-a-venezuela-tras-zarpar-desde-rd
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos confirma la designación del buque bajo sanciones OFAC:
https://home.treasury.gov/news/press-releases/sb0322
Un barco sancionado por vínculos con Hezbollah utilizó puertos dominicanos como punto de partida hacia Venezuela. Este hecho no requiere interpretación. Requiere respuesta.
El coronel español Vicente Reig Basset, analista especializado en terrorismo, ha señalado públicamente que el Caribe ha sido utilizado como corredor para actividades ilícitas donde redes criminales y simpatizantes de Hezbollah han coincidido operativamente. En sus análisis, la propia República Dominicana aparece mencionada como uno de los puntos donde simpatizantes o células de apoyo logístico de Hezbollah han establecido contactos con redes criminales locales.
Fuente: https://delta13news.com/hezbollah-y-hamas-en-america-redes-financiacion-y-estrategias-ocultas-en-el-continente/
Asimismo, el informe del JSOU documenta un caso de 2009 en Curaçao, donde 17 personas fueron arrestadas por una red de narcotráfico con supuestas conexiones financieras con Hezbollah. Parte de las ganancias habría sido blanqueada mediante bienes adquiridos en países del Caribe, con República Dominicana incluida dentro del análisis.
Ninguno de los hechos citados constituye, por sí mismo, prueba judicial de actividad terrorista en territorio dominicano. Sin embargo, el conjunto de elementos, que incluye visitas de figuras sancionadas, vínculos personales con actores del ecosistema financiero de Hezbollah, el tránsito de embarcaciones bajo sanciones OFAC, reportes militares de inteligencia aliada, testimonios diplomáticos y la presencia de residentes con conexiones a investigaciones internacionales, configura un patrón que merece atención investigativa urgente por parte de las instituciones del Estado dominicano.
Este artículo forma parte de una investigación de fuentes abiertas (OSINT). Todas las fuentes citadas son públicas y verificables. El análisis no constituye una imputación legal contra ninguna persona natural o jurídica.








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