Fuente: Listin diario
Transportistas podrían verse forzados a subir el pasaje ante la presión económica, aunque no lo desean
El presidente de la Federación Nacional de Transporte de la Nueva Opción (Fenatrano), Juan Hubieres, reiteró este lunes su demanda de que se reduzcan los precios de los combustibles en República Dominicana, al considerar que las tarifas vigentes responden a distorsiones internas del mercado que afectan directamente a los sectores más vulnerables.
En una rueda de prensa, afirmó que los precios de los hidrocarburos no están determinados por factores internacionales, sino por lo que denominó una “mafia” que opera dentro del sistema de comercialización.
Hubieres rechazó la versión oficial que atribuye el aumento a conflictos internacionales como la guerra en Ucrania.
Indicó que los precios del barril de petróleo se mantienen en un rango entre 82 y 90 dólares, cifras similares a las previas a estas crisis, lo que, según explicó, “demuestra que los combustibles deberían ser más económicos”.
“No es la guerra de Ucrania la que ha provocado el aumento de los combustibles; primero porque hoy, aunque ayer se hayan disparado, el barril está entre 82 y 90 dólares, es decir, igual que antes de que comenzara la segunda etapa del conflicto en Ucrania. Por tanto, el gobierno debe buscar otra explicación”, manifestó.
En ese sentido, señaló como una de las causas principales del incremento “la carga impositiva y la estructura de distribución, donde el Estado obtiene entre 97 y 100 pesos por galón en impuestos, mientras que la cadena de intermediación añade entre 40 y 50 pesos adicionales”, calificando ese esquema como “una estafa” para la población.
El líder sindical detalló también el impacto de esta situación en el costo de vida, tras mencionar aumentos en insumos básicos para el transporte: neumáticos que pasaron de mil a dos mil pesos y alternadores que subieron de 15 mil a 40 mil pesos.
Además, advirtió que estos incrementos afectan directamente a trabajadores, chóferes, maestros, policías y otros sectores con ingresos medios y bajos, quienes, dijo, no tienen capacidad para soportar un alza ni en el pasaje ni en la canasta familiar, que ya ronda los 50 mil pesos mensuales.
Según Hubieres, el problema radica en un sistema monopólico donde las mismas empresas controlan la importación, transporte, almacenamiento y distribución de combustibles, lo cual limita la competencia y eleva artificialmente los precios.
Como posible solución propuso reducir la cadena de costos y aplicar un impuesto único del 10 % para la importación de vehículos destinados al transporte.
Tras concluir la reunión, Hubieres hizo un llamado a la población y a distintos sectores sociales a movilizarse para exigir la rebaja de los combustibles; advirtió que si no se toman medidas podría desencadenarse una “explosión social”. Aunque aseguró que los transportistas no desean aumentar el pasaje, reconoció que la presión económica podría obligarlos a adoptar esa medida si la situación continúa.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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