Fuente: Listin diario
Recordando a Alexander Manuel Mejía Peñ (Alex), un ser especial y dedicado camarero
Alexander Manuel Mejía Peñ, conocido cariñosamente como Alex por sus allegados, tenía 34 años y más de seis trabajando como camarero tanto en la discoteca Jet Set como en Jalao, ambos negocios de los hermanos Espaillat.
“He tenido que apoyarme en Dios para seguir adelante, porque ha sido realmente muy duro”. Con estas palabras, Arlette Almarante ha encontrado la fuerza para sobrellevar la pérdida de su esposo, Alexander Manuel Mejía Peña, ocurrida en la madrugada del 8 de abril en la discoteca Jet Set.
Alex, como lo llamaban con cariño quienes lo conocían, contaba con 34 años y más de seis desempeñándose como camarero en la discoteca y en Jalao, propiedad de los hermanos Espaillat.
A un año de su fallecimiento, Arlette lo recuerda como una persona excepcional, con un corazón enorme; un hijo ejemplar, un hermano amoroso, un amigo incondicional, una pareja maravillosa y un amante de los dulces.
“Creo que no existe una palabra que lo defina perfectamente, pero podríamos decir extraordinario; Alexander era extraordinario en todo sentido: como persona, ser humano y amigo. Realmente fue alguien fuera de serie”.
Ella y Alexander compartieron cinco años de relación que describe como hermosa, donde predominaban el amor, la buena comunicación, la confianza y el respeto mutuo.
“Alexander era increíble; como pareja era muy comprensivo. Teníamos una comunicación preciosa; era mi apoyo, mi sostén prácticamente. La costumbre de estar con él y hacer todo juntos hace que ahora estar sin él sea algo inexplicable. He tenido que adaptarme”, expresó entre lágrimas al dialogar con periodistas de Listín Diario.
Esta pérdida ha golpeado no solo a Arlette sino también a los padres y hermanos de Alexander, quienes han buscado refugio en Dios para hallar fortaleza.
“Su familia está tan devastada como yo; su mamá, su papá, sus hermanos… Definitivamente no ha sido nada fácil. Hemos tenido que aferrarnos a Dios y pedirle fortaleza para continuar la vida casi en contra de nuestra voluntad”, añadió.
Aquella noche parecía transcurrir con normalidad. Alexander recogió a Arlette en su trabajo, fueron al supermercado y luego él se preparó para ir al Jet Set como cada lunes. A las 10:30 de la noche mantuvieron su última conversación, aparentemente cotidiana pero que resultó ser una despedida definitiva para ambos.
“La última vez que hablé con él fue a las 10:30 pm; me dijo que la fiesta estaba empezando y que ya llegaban muchas personas con bastante movimiento. Le comenté que me iba a dormir y le pedí que cuidara mucho de sí mismo; le dije que hablaríamos cuando regresara. Él vio mi mensaje pero no respondió; eso era habitual porque estaba muy ocupado y en plena actividad”, detalló Arlette.
Al despertar el 8 de abril, ella esperaba encontrar a Alexander al otro lado de la cama; sin embargo, no fue así. En cambio recibió decenas de llamadas y mensajes de familiares y amigos preguntando por él e informándole lo ocurrido.
“Me fui a dormir pensando que lo vería al despertar pero lo único que encontré fueron mensajes sobre el desplome en la discoteca. Solo pude aumentar mi fe pensando que aún podíamos encontrarlo con vida; aunque no sano plenamente, sí vivo… pero lamentablemente no fue así; él fue uno más de los fallecidos. Fue una noticia terrible; nunca imaginamos eso; manteníamos la esperanza de hallarlo vivo pero tristemente no fue así”, contó con dolor.
Intentó mantenerse tranquila hasta que un mensaje de su cuñada advirtiendo que Alexander no aparecía le llenó de incertidumbre y desesperación por no saber su paradero. Junto con su familia inició la búsqueda en clínicas y hospitales hasta que tres días después del desplome su cuerpo fue rescatado entre los escombros.
“Aquel lunes estuvimos juntos; él me recogió del trabajo y fuimos al supermercado; parecía un día normal como cualquier otro lunes. Sin embargo esa misma semana, el jueves apareció sin vida; durante días su cuerpo no aparecía entre tantos cadáveres y la desesperación nos envolvía. Yo perdí fuerzas; no comía ni tenía ánimo; mi cabello comenzó a caerse; fue un desastre increíble”, relató Arlette.
Desde entonces nada ha sido igual: Arlette ha tenido que reconstruir su vida enfrentando la ausencia del compañero con quien nunca pensó separarse.
“Nunca imaginé que esto terminaría así; jamás pensé que nuestra relación acabaría separándonos para siempre; ese no era nuestro plan ni nuestra idea de vida. Teníamos proyectos y metas que quedaron sepultados bajo los escombros por tanta irresponsabilidad”, afirmó con tristeza.
La tragedia
El desplome en Jet Set ocurrió a las 12:44 am del martes 8 de abril dejando un saldo oficial de 236 muertos y alrededor de 100 heridos según el informe del Ministerio Público presentado contra Antonio y Maribel Espaillat, propietarios y administradores del local nocturno.
El accidente sucedió mientras el merenguero Rubby Pérez —también víctima fatal— interpretaba el tema “De color de rosa” durante uno de los tradicionales lunes bailables del emblemático centro nocturno.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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