Fuente: 7dias.com.do
NASA aconseja a astronautas de Artemis II evitar usar el baño en la cápsula Orión durante su órbita lunar
Miami (EE.UU.) (EFE).- Este lunes, la NASA recomendó a los astronautas de Artemis II, quienes hoy alcanzaron un hito al orbitar la Luna, que no utilicen el baño dentro de la cápsula Orión debido a problemas que han presentado desde el inicio de la misión el pasado miércoles 1 de abril.
“No usen el retrete”, les indicó Jenny Gibbons, su enlace en el Centro Espacial de Houston (Texas), lugar desde donde se dirige la misión lunar.
Gibbons alertó a los tripulantes durante su histórico recorrido lunar para que hagan uso de los urinarios de contingencia plegables.
El inodoro espacial, cuyo costo fue de 23 millones de dólares según la NASA, ha presentado fallos desde el primer día. Poco después del lanzamiento del 1 de abril, la tripulación informó sobre una falla en el sistema encargado de recolectar la orina.
Gary Jordan, portavoz de la NASA, detalló que “se reportó que el ventilador del inodoro estaba atascado” y agregó que los equipos terrestres trabajaban en instrucciones para liberar esa zona y restaurar el funcionamiento del sistema.
Más tarde ese mismo día, el centro de control orientó a la astronauta Christina Koch, primera mujer en alcanzar hoy la órbita lunar, mediante una serie de pasos para solucionar el problema. La reparación fue exitosa y desde Houston confirmaron que el baño volvió a estar operativo.
“Se trata de un inconveniente con la evacuación de desechos del inodoro”, explicó Judd Frieling, director de vuelo de Artemis II, durante el fin de semana. “Parece probable que haya orina congelada obstruyendo la línea de ventilación”.
A esta falla se sumó un episodio aún más incómodo: un olor extraño procedente del área del baño. Según las transmisiones de la misión, Koch comunicó a control terrestre el sábado haber percibido “una especie de olor a calentador quemado” proveniente varias veces del retrete.
Posteriormente, Koch mencionó que no se logró identificar con exactitud el origen y que dicho evento fue registrado como “un olor desconocido”.
El astronauta canadiense Jeremy Hansen también relató desde la nave que para él se trataba de “algún tipo de olor a quemado” concentrado en esa zona.
Durante una rueda de prensa el sábado, Debbie Korth, portavoz de la NASA, señaló que los equipos terrestres analizaron los datos relacionados con potencia y calefactores para detectar cualquier anomalía vinculada al olor.
“Revisamos nuestros datos sobre potencia y calefactores. No se detectó nada anormal”, afirmó, enfatizando que este problema no implica riesgo para la seguridad del equipo. Además, minimizó el incidente recordando que los baños espaciales suelen ser sistemas complejos y delicados.
“Los retretes y baños espaciales son algo con lo que todos pueden relacionarse; siempre presentan un desafío”, concluyó.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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