Tecnologia

“Mi coche funciona como una extensión de mi oficina”

9194481138.png
Entramos en su oficina institucional, aunque en su rutina diaria suele trabajar junto a sus equipos en un espacio más sencillo y animado.

Fuente: El Diario Vasco

Nerea Aranguren Achótegui (San Sebastián, 1973) dirige las divisiones de Máquina Herramienta y Automatización Industrial en la Corporación Mondragon (Danobatgroup y MIA), donde diariamente dependen de ella 3.000 empleados. Entramos en su oficina institucional, aunque en su rutina diaria suele trabajar junto a sus equipos en un espacio más sencillo y animado. Además, nos revela que cuenta con otro despacho: su coche, donde pasa gran parte del tiempo desplazándose. Formada como ingeniera y comprometida con aumentar la presencia femenina en la industria, Aranguren destaca proyectos emblemáticos, como los nuevos robots de Danobat, y advierte que China es un competidor muy fuerte frente al que no se puede ignorar; por ello, hay que colaborar sin facilitarles demasiado el camino. En ‘Más de la cuenta’, la nueva sección dedicada a temas económicos de Diariovasco.com, buscamos también revelar el lado más personal de los líderes guipuzcoanos. En esta ocasión, Aranguren nos habla de sus pasatiempos, temores, perspectiva sobre la economía y mucho más.

No lo sé, sinceramente siento que soy una mezcla enorme. Soy la pequeña de cuatro hermanos y además de lo que se hereda genéticamente está lo que se aprende por imitación. Tengo mucho de mi padre, pero también mucho de mi madre y su familia en cuanto a estilo y manera de movernos.

¿Sabe a cuántas personas dirige?

Bueno, no estoy segura de que “jefa” sea el término más adecuado, pero sí.

Claro. En nuestra organización cada negocio o cooperativa es autónoma e independiente con sus propios equipos directivos; luego nosotros formamos una especie de estructura superior desde las divisiones para acompañarles sobre el terreno. Además, con una visión global tratamos de detectar sinergias, identificar problemas o oportunidades comunes entre negocios para aprovechar al máximo esa red.

3.000 personas son muchas…

Supongo que de alguna forma me observan, claro que sí, pero insisto en que hay toda una red trabajando para esas 3.000 personas, no estoy sola y me siento muy apoyada. Creo que este modelo funciona precisamente porque va más allá de las personas concretas que estén en cada momento.

Siempre muestra una imagen tranquila y serena. ¿Los nervios los lleva dentro o solo se le ven con la puerta cerrada?

Si le dices eso a mis hijos seguro no estarían del todo de acuerdo. Por supuesto que tengo nervios y salen a veces. Todos tenemos momentos puntuales de ansiedad, pero procuro abordar las cosas con calma y perspectiva.

¿Fue a Sevilla para ver la final de Copa?

En espíritu (sonríe). No fui, pero parte de mi familia sí estuvo allí. Y creo que el 80% de mis contactos también. Recibí por WhatsApp todo tipo de vídeos y cánticos. Y estuve en Alderdi Eder.

¿Tiene camiseta propia de la Real?

No tengo camiseta mía pero sí bufanda. En casa hay muchas y cuando necesito pido una prestada.

Llegó a Mondragón, al centro Ideko, gracias a una beca hace más de veinte años…

(pone sonrisa) Puede ser. Primero estuve en Danobat realizando unas prácticas y luego el proyecto fin de carrera. Cuando estaba terminando salió el programa de becas e Ideko me animó a presentarme. Entré allí y he hecho un poco de todo: investigación, trabajos empresariales, transferencia tecnológica, comercial, marketing y comunicación… Tras varios años y cargos llegué a gerencia.

Así que Elgoibar es tierra llena de oportunidades…

Sí, así es. Nunca tuve un camino establecido sino que las oportunidades fueron surgiendo; siempre tuve jefes que confiaron en mí porque vieron potencial y aproveché esas opciones. Y ahora me toca estar en este despacho.

Ese despacho fue hasta hace poco el del presidente Pello Rodríguez ¿Le añade presión?

De verdad no lo siento como presión sino como un orgullo enorme; que quien estuvo aquí antes haya confiado en mí para ocupar este lugar… Además no estoy solo como vicepresidenta o directora sino formando parte activa del equipo directivo. Y si con el tiempo creen que no soy la persona adecuada no pasa nada.

¿Por qué hay tan pocas mujeres en la industria vasca?

No sabría decirlo exactamente. Ojalá tuviera respuesta porque me gustaría mucho cambiarlo. Creo que desde las empresas y cooperativas estamos haciendo esfuerzos importantes para atraer más chicas: participamos en premios Gladys, Ada Byron… Hacemos muchas iniciativas para atraer niñas trayéndolas aquí un día para conocer cómo trabaja una ingeniera.

¿Quizá hacen falta más Nereas? Más referentes…

Eso es clave pero creo que poco a poco cada vez hay más mujeres en puestos similares al mío comprometidas a dar ejemplo y hacerse visibles; no es por repetirse porque siempre somos las mismas pero es necesario. También creo que hay un trabajo previo importante en las familias porque aprendemos del ejemplo cercano; si los roles están compartidos especialmente en cuidados —que aún recaen mayormente en mujeres— cambia mucho.

¿Viejos prejuicios?

Parece que la industria es incompatible con la conciliación pero eso son ideas erróneas ya superadas; hoy no son reales aunque persisten como inercia cultural. Además hay menos chicas en ingeniería y muchas no optan por la industria después… Es un proceso largo pero tengo confianza en el cambio.

¿Usted personalmente colabora?

Cuando hijas de amigas muestran interés por este mundo las invito aquí para mostrarles que este sector puede ser muy atractivo para ellas, igual que muchos otros hacemos.

¿Cómo está Danobatgroup y la máquina-herramienta vasca?

El sector está viviendo un momento delicado con varios factores comunes: movimientos grandes por compra-venta empresarial especialmente familiares sin relevo interno; presencia creciente fondos extranjeros; todo cambia respecto a lo habitual; nuestra competencia global crece con grupos mayores, multitecnológicos y globalizados; además llega la ola de inteligencia artificial…

TRA Podcast Studios

¿Hasta qué punto puede una pyme guipuzcoana hablar realmente hoy de inteligencia artificial o tecnología?

Es complicado; hoy es importante tener tamaño o pertenecer a un paraguas asociativo para afrontar esto mejor. La tecnología es clave porque tenemos competencia asiática feroz: o te diferencias tecnológicamente o el panorama se complica mucho. El tamaño importa: si tuviéramos más empresas tractoras todo iría más rápido.

¿Y Danobatgroup?

Somos pequeños comparados con otros pero tenemos cierto volumen: unas 1.600 personas; facturamos creciendo e incorporamos tecnología en nuestra propuesta de valor. Lo hecho bien antes —y puedo decirlo sin rubor— ha sido diversificar sectores y países aunque quizá menos productos.

El 2 fue aniversario del ‘Liberation Day’ de Trump ¿Han sufrido mucho por los aranceles?

El mercado se paralizó esperando evolución; nadie tomaba decisiones hasta aclararse la situación. Nos afectó aunque no tan drásticamente como otros sectores porque Estados Unidos carece de industria similar a la nuestra; si deciden no comprar a chinos —que aún está por ver— estamos bien posicionados.

¿Y la guerra en Irán?

Nos afecta a todos e impactará aún más: habrá subida generalizada precios energía; algunos sectores estarán más expuestos; ya se detectan problemas logísticos y distribución electrónica evocando épocas anteriores difíciles; si surgen obstáculos donde pasan nuestros componentes también nos impactará negativamente… No es buen escenario para nada.

¿Cómo transcurre su día a día?

Con muchas reuniones principalmente; paso muchísimo tiempo conduciendo. Siempre digo que tengo tres despachos: este institucional para asuntos corporativos; otro abajo donde dejo mis cosas diario para estar con equipos —ese es más divertido—; y finalmente el coche donde paso horas viajando entre nuestras múltiples ubicaciones realizando también representación institucional importante.

¿Viaja mucho?

No demasiado pero bastante: suelo ir mucho a Madrid o Alemania o ferias internacionales; no me molesta nada hacerlo. Estuve hace poco en China y México visitando plantas propias acompañando también a Mondragon Corporación; aprendes muchísimo viajando por el mundo.

¿Le cuesta delegar?

No podría hacerlo si no delegara; ningún directivo con volumen relevante puede prescindir de ello.

¿Se aprende?

Todo se aprende; todos tenemos habilidades innatas distintas pero siempre se adquiere experiencia. Además delegar tareas sí pero responsabilidad nunca —eso lo aprendí rápido—.

Hablando del gigante chino ¿es tan temible competidor?

China es inmenso y solo vimos una pequeña parte moderna donde han desarrollado tecnología avanzada y empresas punteras especializadas. Sabemos qué tipo régimen tienen sin entrar a valorar eso, pero están haciendo un gran trabajo acelerado muy motivados.

¿Asustan?

Esa China moderna ha creado universidades potentes formando ingenieros muy cualificados; ya dominan algunos mercados mientras otros aún son accesibles para nosotros. China tiene muchas caras y cada negocio debe analizar bien con cuál interactúa y bajo qué reglas.

¿Hay que colaborar con ellos?

En ciertos casos sí claramente: antes exigían capital local para joint ventures allí ahora vienen aquí buscando oportunidades también; debemos actuar sensatamente promoviendo desarrollo tecnológico local basado en estas relaciones sin poner barreras absurdas pero tampoco dejando carta blanca ni alfombras rojas sin condiciones claras (capital local, empleo o ecosistema). Las sociedades industriales fuertes deben protegerse cuidando nuestro tejido propio.

¿Cuál hobby suyo pocos conocen?

El golf; pocos lo saben porque lo practico poco.

¿Es buena anfitriona?

Lo intento aunque eso mejor preguntarlo a quienes vienen; siguen viniendo así que supongo que sí.

¿Qué tasa tiene absentismo laboral?

No sé seguro pero alrededor del 5%, baja respecto a medias usuales gracias a ser cooperativa —eso es fundamental— además contamos con médico propio algo muy valorado como cuidado personal.

Si hubiera un incendio aquí ¿qué salvaría primero?

Mis gafas porque sin ellas no salgo (risas) y el móvil porque guardo casi todas mis fotos ahí y ya he perdido años cuando me quedé sin móvil anteriormente.

¿Qué significa ese pequeño cuadro? *

Es una manualidad tipo corazón hecho con alfileres e hilos que me ha acompañado desde despacho a despacho; me lo regaló mi hija pequeña algún Día de la Madre hace años ya ni recuerdo cuándo exactamente.

——–

De niña nunca tuve vocación clara especial; me gustaba jugar con Tente o cacharrear pero no pensaba ser ingeniera hasta decidir entre Empresariales e Ingeniería animada por una amiga cercana siendo buena elección finalmente.

——–

¿Animaría jóvenes a estudiar ingeniería?

——–

Sí claro pero tampoco soy fanática creyendo que todos deben elegirla; creo importante hacer aquello que realmente apetezca pues hay buenas opciones variadas aunque industrial es muy buena elección si te gusta ciencia matemática aun sin vocación fija clara.

——–

¿Era buena estudiante?

——–

Sí (sonríe), tuve matrícula honor COU así que debo presumir algo (risas).

——–

Su marido también es ingeniero ¿en casa todo doblado perfecto tal vez?

——–

Sí… bueno él dobla (risas). Ser ingeniero no garantiza esa habilidad obviamente (risas).

——–

¿Qué defecto perdona? ¿Cuál nunca acepta?

——–

En ámbitos profesionales alguna torpeza hacia mí por ser mujer he notado ocasionalmente pero entiendo ocurre sin mala intención así las perdono excepto si repiten dos veces consecutivas ya ahí cambio opinión… Lo único intolerable para mí es la mentira absoluta.

——–

Danobat lidera Roboost proyecto transformador vasco ¿qué nos dice sobre esos robots?

——–

Es conjunto amplio I+D implementando células robóticas capaces desde manipularlas hasta añadir capas tecnológicas continuamente integrándolas al mercado ya como negocio real vendiendo robots incluso adelantándonos al plan previsto para 2028 generando gran expectativa avanzamos paso a paso consolidando vida propia comercialmente robot ya existe como producto comercial exitoso.

——–

¿Qué consejo le dieron valioso? ¿Quién se puede contar?

——–

Un padre amigo me dijo “la vida consiste en fabricar recuerdos”; así trato enfocar las cosas haciendo buenos recuerdos constantemente.

Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.

TRA Digital

GRATIS
VER