Fuente: Cadena 3 Argentina
Patrulla de voluntarios protege anfibios durante su migración en Polonia
OTREBUSY, Polonia — En las noches lluviosas propias de la primavera, la “Patrulla de Ranas” se activa en un bosque cercano a Varsovia. Un grupo de voluntarios se dedica a asistir a los anfibios para que puedan sobrevivir al cruzar una carretera peligrosa y así continuar con sus antiguos rituales de apareamiento.
Cuando el clima templado llega al bosque de Mlochowski, ubicado a 30 kilómetros al oeste de la capital polaca, miles de ranas y sapos salen de su letargo invernal para iniciar su cuidadoso recorrido hacia los pantanos reproductivos, situados a pocos kilómetros.
Las hembras llevan el peso del trayecto, mientras que los machos, lejos de actuar con caballerosidad, se aferran a sus espaldas para mantener su lugar frente a los competidores al llegar al agua.
Aunque estos animales han realizado esta ruta hacia los pantanos por generaciones, hace una década se construyó una carretera que cruza su camino habitual, lo que ha incrementado notablemente los riesgos durante su migración primaveral.
Esto ha tenido consecuencias devastadoras: miles de ranas fueron arrolladas al comenzar la temporada de apareamiento.
Lukasz Franczuk, coordinador del proyecto “Patrulla de Ranas”, rememoró las tristes escenas ocurridas hace cuatro años. “Las ranas eran atropelladas por cientos o miles”, relató. “Al conducir por esta carretera, veías cadáveres en descomposición. Las personas que recogían a las sobrevivientes lloraban; no podían soportar lo que estaba sucediendo”.
Ante esta realidad, Franczuk y sus amigos comenzaron hace tres años a apoyar a los vecinos para organizarse.
Cada tarde durante la primavera, los voluntarios se posicionan en puntos estratégicos junto a la carretera para recoger a las ranas y trasladarlas sanas y salvas hacia los pantanos. Debido a que estos anfibios respiran por la piel húmeda, sólo se desplazan cuando llueve.
Equipados con chalecos amarillos reflectantes con la inscripción “Patrulla de Ranas”, linternas y cubetas, cientos de voluntarios se movilizan cada tarde en la época migratoria.
Los vecinos, incluidos niños, también empezaron a usar guantes durante el día para rescatar cualquier anfibio en riesgo. “Es muy emocionante ver familias enteras con niños caminando bajo la lluvia con sus cubetas y estas chaquetas tan visibles porque esta carretera es estrecha y peligrosa; llevan las ranas de un lado al otro”, comentó Katarzyna Jacniacka, participante del grupo. “Cuando las ranas migran, hay mucha presencia humana aquí”, agregó.
Los habitantes aseguran haber salvado cerca de 18.000 anfibios desde el inicio del proyecto.
El biólogo Krzysztof Klimaszewski, del Instituto de Ciencias Animales de la Universidad SGGW de Varsovia y quien ha colaborado en algunas patrullas, resaltó el valor del trabajo comunitario: “en realidad contribuye a la supervivencia de esta población local de anfibios”.
Este tipo de acciones ciudadanas para proteger sapos y ranas durante el cruce por carreteras que dividen su hábitat no son exclusivas de Polonia. En Nueva Hampshire, EE.UU., voluntarios del Harris Center for Conservation Education salvan diversos anfibios, incluidas salamandras. En Baviera, sureste de Alemania, miembros del BUND Naturschutz rescatan hasta 700.000 sapos, ranas, tritones y salamandras anualmente según estimaciones. En Francia, donde las patas de rana son un manjar popular, voluntarios locales ayudan a estos animales instalando redes junto a las carreteras para recogerlas antes del peligro del tránsito. En Tallin, Estonia, las autoridades anunciaron recientemente la construcción de barreras adicionales en la calle Tahetorni —ruta migratoria— para guiar a ranas y otros animales hacia túneles subterráneos seguros.
___
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con ayuda de una herramienta generativa de inteligencia artificial.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








Agregar Comentario