Fuente: Los Angeles Times
WASHINGTON — Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, calificó el jueves como una “intimidación” la detención o demora, aunque breve, de decenas de embarcaciones con bandera panameña por parte de China, después de que Panamá asumiera este año el control de dos puertos clave del Canal de Panamá que estaban gestionados por una filial de una empresa radicada en Hong Kong.
China rechazó las acusaciones. Panamá se ha visto envuelto en una disputa más amplia entre Washington y Beijing tras la denuncia del presidente estadounidense Donald Trump el año pasado sobre la operación china del Canal de Panamá. El gobierno de Trump considera esta vía marítima crucial para el comercio como un punto estratégico tanto comercial como militar, y desde su campaña ha propuesto que Estados Unidos recupere el control del Canal.
Rubio expresó en redes sociales: “La decisión de China de detener o entorpecer a embarcaciones con bandera panameña que realizan comercio legítimo desestabiliza las cadenas de suministro, incrementa los costos y socava la confianza en el sistema comercial mundial”. Añadió que “Estados Unidos apoya a Panamá frente a cualquier represalia contra su soberanía y defenderá siempre a sus socios ante actos intimidatorios”.
De acuerdo con datos públicos del MOU de Tokio, una organización regional para el control del Estado rector del puerto que incluye 22 autoridades en Asia-Pacífico, en marzo se inspeccionaron en puertos chinos 124 barcos detenidos, de los cuales 92 —casi el 75%— tenían bandera panameña. Estas embarcaciones solían ser retenidas desde un día hasta diez antes de ser liberadas.
Este número representa un aumento significativo comparado con los dos meses anteriores: en febrero 19 de 45 barcos (más del 40%) detenidos tenían bandera panameña, y en enero 23 de 71 (más del 30%) enarbolaban esa misma bandera centroamericana.
Liu Pengyu, portavoz de la embajada china en Washington, afirmó que “las reiteradas acusaciones infundadas de Estados Unidos sólo revelan su intento por tomar el control del canal”. Sin embargo, no mencionó el incremento reciente de buques panameños demorados en puertos chinos.
Esta situación surge luego del fallo de la Corte Suprema de Panamá en enero, que declaró inconstitucional que una filial de CK Hutchison Holdings, con sede en Hong Kong, mantuviera la concesión sobre las terminales de Balboa y Cristóbal.
Estados Unidos ha ejercido presión sobre Panamá y otros países latinoamericanos para limitar la influencia china en el hemisferio occidental, región hacia la cual Trump ha manifestado dirigir cada vez más su atención. Su administración ha intensificado su intervención en asuntos latinoamericanos más que cualquier Casa Blanca en décadas. Un ejemplo contundente fue la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro durante una operación militar en enero.
La Comisión Marítima Federal en Washington ha monitoreado las demoras y detenciones de embarcaciones con bandera panameña en puertos chinos.
Laura DiBella, presidenta del organismo, señaló que “la declaración del secretario Rubio destaca los efectos negativos provocados por las acciones del gobierno chino contra barcos panameños” y añadió que desconoce “que otro país haya llevado a cabo inspecciones y detenciones punitivas semejantes a embarcaciones recientemente”.
El gobierno panameño informó que APM Terminals, subsidiaria del grupo danés A.P. Moller-Maersk, se encargará temporalmente de administrar las terminales mientras se adjudica un nuevo contrato. DiBella comentó también que el Ministerio chino de Transporte convocó a Maersk a Beijing para mantener negociaciones de alto nivel.
Panamá ha intentado minimizar las tensiones geopolíticas relacionadas con estas embarcaciones. Aunque no respondieron a las solicitudes para comentar las declaraciones de Rubio, anteriormente negaron que las retenciones estuvieran vinculadas con disputas entre China y Panamá por el canal.
En marzo, el canciller panameño Javier Martínez admitió un aumento en las detenciones pero explicó que se trataba supuestamente de prácticas habituales dentro del sector marítimo, dado que estas acciones también ocurren en otros puertos y afectan a barcos bajo distintas banderas.
El funcionario subrayó además que Panamá busca mantener una relación respetuosa con China.
Tras la sentencia judicial panameña en enero, Guo Jiakun, portavoz del Ministerio chino de Relaciones Exteriores, declaró que Beijing “adoptará todas las medidas necesarias para proteger firmemente los derechos e intereses legítimos y legales de sus empresas”.
José Digeronimo, ex presidente de la Cámara Marítima de Panamá, consideró que estas medidas podrían impactar profundamente al país líder mundial en registros navales. Este registro genera al gobierno alrededor de 100 millones dólares anuales.
Digeronimo comparó este sistema con elegir pasaportes para los propietarios navales: registran sus barcos donde puedan viajar sin restricciones a más países posibles. “El hostigamiento por parte china podría poner eso en riesgo”, advirtió.
Si China impone limitaciones por utilizar la bandera panameña, según Digeronimo, nadie querrá inscribir sus barcos bajo esa jurisdicción.
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Solís informó desde Ciudad de Panamá. Las periodistas Megan Janetsky y Alexis Triboulard contribuyeron desde Ciudad de México para The Associated Press.
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Este artículo fue traducido del inglés por un editor de AP asistido por una herramienta generativa de inteligencia artificial.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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