Fuente: europa press
Europa Press Andalucía
Publicado: miércoles, 1 abril 2026 17:29
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ALMERÍA 1 Abr. (EUROPA PRESS) –
La Fiscalía de Almería pedirá una condena de 22 años de cárcel para A.E.M., acusado de asesinar y ocultar el cadáver de un ciudadano francés de 79 años, tras acudir a su vivienda en Vera (Almería) la noche del 23 de agosto de 2023. Además, se le imputa haberse apropiado de varias tarjetas bancarias que utilizó para realizar extracciones de dinero.
Según el escrito de acusación particular consultado por Europa Press, el fiscal atribuye al acusado los delitos de homicidio, robo con violencia, estafa continuada y otro contra la integridad moral debido a que el cuerpo no ha sido encontrado después de más de dos años y medio.
La acusación sostiene que el procesado, quien será juzgado por un tribunal popular el próximo 22 de abril, quitó la vida a la víctima de manera “consciente” y “voluntaria” durante la noche que estuvo en el domicilio del hombre francés, con quien mantenía “algún tipo de amistad” y al que “le debía 2.000 euros”.
Aunque no se conoce cómo se produjo la muerte, la Fiscalía indica que el imputado actuó así para obtener un beneficio ilícito, evitando pagar la deuda y consiguiendo dinero mediante los objetos personales del fallecido, que residía solo en su casa de Vera mientras permanecía en España en determinadas temporadas.
En este sentido, el Ministerio Público destaca que el acusado se apoderó de dos teléfonos móviles valorados en cerca de 150 euros, junto a dos llaves del domicilio, una riñonera con documentos personales —pasaporte y carnet de identidad francés— unas gafas graduadas y dos tarjetas bancarias.
Además, consta en las diligencias que al día siguiente el investigado compró en una ferretería un pico, una pala y dos pares de guantes de poliéster; tras esta compra habría enterrado el cuerpo del anciano en un lugar aún desconocido.
Las cuentas bancarias del fallecido registraron movimientos días después del crimen. Entre las 6:43 horas del 29 de agosto y las 6:35 horas del 7 de septiembre se realizaron dos reintegros por 600 euros cada uno en cajeros automáticos de Vera mediante una tarjeta utilizada presuntamente por el acusado.
Asimismo, con la otra tarjeta se hicieron hasta nueve extracciones en entidades bancarias ubicadas en Pulpí, Los Gallardos y Garrucha por un total aproximado de 4.800 euros, con importes entre 100 y 600 euros. La Fiscalía considera que estos movimientos también fueron efectuados por el procesado.
El investigado continúa en libertad provisional desde diciembre pasado y debe presentarse quincenalmente ante el juez tras haber abonado una fianza de 10.000 euros cuando cumplió dos años en prisión preventiva.
El juicio tendrá una duración estimada de cuatro días según lo previsto, aunque no podrá admitirse como prueba el registro voluntario realizado por la Guardia Civil en la casa del acusado, ya que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) anuló dicha diligencia al detectar “irregularidades” en la forma en que se otorgó el consentimiento por parte del único investigado.
El arresto se llevó a cabo en septiembre de 2023 dentro de la operación ‘Lingüa’, cuando la Guardia Civil detuvo al sospechoso como presunto autor de homicidio y robo con intimidación tras la desaparición del hombre cuyo cuerpo sigue sin aparecer.
Los hechos fueron denunciados el 8 de septiembre después que el hijo del desaparecido no tuvo noticias suyas durante varios días. Cabe señalar que la última vez que se supo del fallecido fue la noche del 23 de agosto, fecha en la cual acudió a su domicilio el único sospechoso.
Cuatro días después de la denuncia, los agentes detuvieron al individuo basándose en sus investigaciones; este había realizado varios reintegros usando la tarjeta bancaria del fallecido mientras tenía “el rostro cubierto”.
Durante el registro domiciliario efectuado a continuación encontraron varios objetos personales pertenecientes a la víctima, circunstancia que motivó su detención; precisamente esta inspección fue anulada posteriormente por el TSJA.
La Guardia Civil vinculó al sospechoso “de forma directa” con la desaparición gracias a una investigación que reunió “fuertes evidencias”, incluyendo pruebas genéticas y una “detallada reconstrucción” de los hechos.
Fue el propio hijo quien alertó sobre la ausencia prolongada tras no tener noticias durante al menos una semana y porque su padre no había realizado un viaje planeado a Francia.
Los agentes iniciaron las pesquisas recopilando información sobre las personas cercanas al desaparecido, su rutina habitual y los planes para el día en cuestión.
Así confirmaron que finalmente no realizó dicho viaje y que sus comunicaciones cesaron “de forma repentina” desde su domicilio pocos días antes de presentar la denuncia por desaparición.
Entre ese momento y la denuncia detectaron movimientos bancarios realizados con las tarjetas del desaparecido por alguien cuyo rostro estaba cubierto.
Esto llevó a concluir que durante esa tarde-noche se produjo un “acto violento” en su vivienda donde supuestamente el detenido “acabó con su vida” y al día siguiente “eliminó el cadáver”, conforme a la hipótesis policial.
El avance del caso contó con la colaboración directa de unidades especializadas como la Unidad Central Operativa (UCO), Unidad de Seguridad Ciudadana (Usecic), Grupo Especialista en Actividades Acuáticas (GEAS) y Servicio de Criminalística perteneciente a la UOPJ en Almería.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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