Advertencia
Todo lo documentado en este análisis está basado en fuentes públicas verificables: indictments federales del Departamento de Justicia de EE.UU., sanciones del Departamento del Tesoro, cobertura de medios internacionales y documentos judiciales de acceso abierto. Ninguna afirmación constituye imputación penal. La pregunta central es de responsabilidad política, no criminal.
En 2023, el presidente Luis Abinader se reunió con Nicolás Maduro en Cuba. La reunión fue presentada como gestión diplomática. Pero para quien haya seguido la cronología de lo que ocurrió en suelo dominicano durante los ocho años anteriores, la pregunta inevitable no es qué se habló en esa reunión, sino qué sabía Abinader sobre con quién se sentaba.
Este análisis no busca probar complicidad. Busca documentar que la información necesaria para comprender la naturaleza del régimen de Maduro, y específicamente sus operaciones en República Dominicana, era pública, verificada y en varios casos había ocurrido literalmente en territorio dominicano, bajo administraciones anteriores y durante la propia gestión de Abinader.
En septiembre de 2008, el Departamento del Tesoro de EE.UU. sancionó a dos altos funcionarios de seguridad venezolanos y a un exministro por facilitar el narcotráfico de las FARC. Entre los sancionados estaba Hugo Carvajal, director de inteligencia venezolana, el mismo hombre que décadas después sería identificado como testigo clave en el juicio federal contra Maduro.
Esa sanción estableció un precedente documental: el régimen venezolano tenía vínculos con el narcotráfico que EE.UU. ya rastreaba, nombraba y penalizaba públicamente. No era inteligencia clasificada. Fue reportado por Voz de América.
Fuente: https://www.vozdeamerica.com/a/article-2008-09-12-voa13/21763.html
La conexión dejó de ser abstracta el 13 de noviembre de 2015.
Las fuerzas de seguridad dominicanas encontraron 80 kilogramos de cocaína en la casa de Francisco Flores de Freitas, sobrino de la primera dama Cilia Flores, en una urbanización en el sureste de República Dominicana. En el mismo operativo fue localizado un yate llamado “The Kingdom”, registrado en Bahamas a su nombre, con más droga, incluyendo diez kilogramos de heroína. La operación se realizó en colaboración directa con la DEA.
Fuentes:
https://acento.com.do/actualidad/encuentran-cocaina-en-casa-sobrino-de-esposa-de-maduro-en-republica-dominicana-8299793.html
Flores de Freitas y Efraín Campo Flores, ahijado de Maduro, fueron detenidos y entregados a autoridades estadounidenses, trasladados a Nueva York y enviados a prisión sin fianza acusados de conspirar para introducir cocaína en los Estados Unidos.
Pero lo que los medios dominicanos de la época registraron, y que resulta determinante para este análisis, es que el fiscal de Nueva York que llevaba el caso no estaba buscando solamente a los narcosobrinos. El objetivo real de la investigación, la figura que los fiscales querían alcanzar a través de ese operativo en suelo dominicano, era Tareck El Aissami.
Fuente: https://cdn.com.do/nacionales/allanan-casa-de-campo-en-rd-propiedad-de-narcosobrino-de-maduro/
Esto transforma el allanamiento de 2015 en algo más que un operativo antidroga. Es el momento en que República Dominicana apareció por primera vez como escenario de una investigación federal apuntada directamente al segundo hombre del régimen venezolano.
Ese dato, publicado por CDN y cubierto por EFE, era de acceso público para cualquier político dominicano que quisiera leerlo.
Febrero 2017
El Departamento del Tesoro de EE.UU. designó formalmente a Tareck El Aissami como narcotraficante de alto perfil mientras se desempeñaba como vicepresidente de Venezuela. No era un funcionario menor: era el segundo hombre del régimen, sancionado por el principal aliado de República Dominicana, con sus activos congelados y su nombre en las listas de más buscados de ICE.
Fuente: https://home.treasury.gov/news/press-releases/as0005
El juicio del excongresal David Rivera, celebrado en Miami en abril de 2026, reveló algo que va mucho más allá del cabildeo ilegal. Reveló que República Dominicana fue el escenario elegido por el régimen venezolano para ejecutar una operación de influencia diseñada para comprometer a figuras clave del entorno de Donald Trump y potencialmente usarlas como palanca de extorsión política para suavizar la postura de Washington hacia Venezuela.
Brian Ballard, el lobista más poderoso del círculo de Trump, cuya firma facturó 88 millones de dólares en honorarios en 2025, más que cualquier otra firma del país, testificó en el juicio federal que Rivera lo había contactado para representar a la oposición venezolana. Marco Rubio también testificó que se sintió traicionado por su amigo de décadas.
Fuente: https://www.pbs.org/newshour/world/trump-ally-testifies-in-trial-over-secret-venezuela-lobbying-effort
El personaje central de la operación no era Rivera, sino Raúl Gorrín, un magnate mediático venezolano que se presentaba ante Washington como demócrata y admirador de Trump. En 2018, Gorrín sería acusado de sobornar al tesorero de Venezuela con yates y caballos de exhibición a cambio de acuerdos cambiarios ilícitos. Pero cuando Rivera lo presentó a Ballard en 2017, se mostraba como promotor del cambio democrático.
El momento crucial ocurrió en República Dominicana. Los tres hombres, Rivera, Ballard y Gorrín, volaron en el jet privado de Gorrín a República Dominicana para reunirse con líderes de la oposición venezolana.
Según reportes públicos y alegaciones, Raúl Gorrín estuvo vinculado al caso Banco Peravia en República Dominicana, uno de los mayores escándalos financieros del país, que involucró presuntas irregularidades, preocupaciones sobre lavado de dinero y movimientos financieros internacionales.
Fuente: https://www.ice.gov/es/los-mas-buscados-por-ice/gorrin-belisario-raul-antonio-de-la-santisima-t
Lo que el juicio reveló es que esa reunión no era lo que parecía. Gorrín no era un disidente: era un operador del régimen que había desviado fondos de PDVSA y que simultáneamente buscaba socios para suavizar las sanciones estadounidenses contra Maduro.
La reunión en República Dominicana era la pieza central de un esquema para involucrar a Ballard y Rivera, y a través de ellos a Rubio, en una operación que comprometiera su independencia frente al régimen venezolano.
Los fiscales alegaron que Rivera se convirtió en un operativo a sueldo de Maduro tras dejar el Congreso, usando su amistad de décadas con Rubio y sus conexiones republicanas para presionar a la Casa Blanca a abandonar su línea dura sobre Venezuela. Rivera recibió un contrato de 50 millones de dólares del gobierno venezolano.
La geometría de la operación es clara en retrospectiva: si Ballard y Rubio hubieran continuado su involucramiento sin conocer la verdadera fuente del dinero, el régimen habría tenido en sus manos documentación de que dos de los aliados más cercanos de Trump habían aceptado indirectamente fondos venezolanos.
Eso no es cabildeo: es la construcción de material de chantaje político. El objetivo no era comprar influencia. Era fabricar compromiso para usarlo después como presión.
Cuando Ballard confrontó a Rivera en 2020, Rivera le recordó su reunión tres años atrás en República Dominicana y le dijo: “tú también eres parte de esto.” Esa frase encapsula la estrategia completa del régimen: involucrar, documentar, retener.
El escenario elegido para toda esa operación fue República Dominicana. No Venezuela, no Panamá, no Miami. La isla donde El Aissami tenía propiedades registradas a nombre de testaferros, donde los operadores del régimen se movían con facilidad, y donde ese mismo año de 2017 los vuelos sancionados del vicepresidente venezolano aterrizaban, documentados en un indictment federal. La elección del territorio no fue casual: fue estratégica.
Cuando el Departamento de Justicia presentó el indictment superseding contra El Aissami, Samark López Bello y Joselit Ramírez Camacho ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, quedó documentado algo que muchos habían preferido ignorar: República Dominicana no era un destino incidental en las operaciones del régimen venezolano. Era un nodo central de una conspiración criminal activa.
El indictment establece que desde febrero de 2017 hasta marzo de 2019, en el Distrito Sur de Nueva York, Venezuela, Turquía, Rusia, la República Dominicana y otros lugares, El Aissami, Ramírez Camacho y López Bello conspiraron para defraudar al Departamento del Tesoro de EE.UU. y a la OFAC. República Dominicana no aparece como nota al pie: está nombrada en los alegatos estatutarios del caso, al mismo nivel que Venezuela, Rusia y Turquía.
Fuente: https://www.justice.gov/opa/page/file/1261556/dl?inline
El mecanismo era preciso. El Aissami, desempeñándose simultáneamente como vicepresidente de Venezuela y como narcotraficante designado por la OFAC, junto con López Bello, usaron empresas radicadas en EE.UU. para fletar vuelos privados, incluyendo aeronaves registradas en EE.UU., para desplazamientos entre Venezuela, Rusia, Turquía y República Dominicana.
Pero el elemento más revelador del indictment no es simplemente el destino: es cómo se realizaban los pagos. El Aissami, Ramírez Camacho y López Bello pagaban a personas y empresas estadounidenses por los vuelos y servicios relacionados usando, entre otros medios, a asociados que entregaban grandes cantidades de efectivo en Caracas para ser introducidas de contrabando en los Estados Unidos.
Ese detalle es crítico: no eran transferencias bancarias rastreables. Era efectivo físico, entregado en Caracas y contrabandeado hacia EE.UU. para pagar los vuelos. República Dominicana era el punto de tránsito de una red que movía dinero sucio en efectivo a través de aeronaves privadas, usando el territorio dominicano como puente entre Venezuela y el sistema financiero occidental.
El cargo número tres del indictment documenta específicamente que en septiembre de 2018 López Bello abordó un vuelo privado en aeronave registrada en EE.UU. desde República Dominicana hacia Venezuela, un acto tratado como crimen específico dentro de la conspiración para evadir sanciones.
Fuente: https://www.infobae.com/america/venezuela/2021/03/18/eeuu-condeno-a-55-meses-de-prision-al-piloto-de-tareck-el-aissami-y-otros-miembros-del-regimen-de-maduro/
El indictment federal cubre el período 2017 a 2019. Los cargos fueron presentados en 2019. En julio de ese mismo año, ICE nombró tanto a El Aissami como a López Bello entre los diez fugitivos más buscados de los Estados Unidos. El indictment era público, conocido y ampliamente cubierto por medios internacionales.
Y sin embargo, la red no se detuvo.
El primer avión de Maduro incautado en República Dominicana había sido comprado ilegalmente en EE.UU. y traído a la isla para mantenimiento, donde permaneció cinco meses antes de su incautación. No era una aeronave que aterrizó por error: era un avión del régimen que operaba rutinariamente desde suelo dominicano.
Fuentes:
https://www.cnnchile.com/mundo/estados-unidos-incauta-avion-presidente-venezuela-nicolas-maduro-en-republica-dominicana/
https://www.elnacional.com/2025/02/quienes-usaban-el-avion-del-gobierno-de-maduro-incautado-por-ee-uu-en-republica-dominicana/
Las rutas que esa aeronave volaba desde República Dominicana incluían Turquía, Rusia, Grecia, Nicaragua y Cuba, un patrón idéntico al documentado en el indictment federal contra El Aissami y López Bello para el período 2017 a 2019.
Eso no es coincidencia. Es continuidad operativa. Las mismas rutas. Los mismos destinos. El mismo territorio dominicano como base de operaciones. Lo único que cambió fue que El Aissami ya no viajaba personalmente, pero la infraestructura que él había construido en República Dominicana siguió funcionando, sirviendo al régimen con los mismos patrones de movimiento que el DOJ había documentado años antes.
Un segundo avión fue incautado en febrero de 2025, cuando Marco Rubio ya era Secretario de Estado. Dos aviones. Las mismas rutas. El mismo territorio. Lo que esas dos incautaciones demuestran no es que EE.UU. descubrió algo nuevo: es que la red local que facilitaba esas operaciones en territorio dominicano continuó ofreciendo sus servicios al régimen durante años después de que el indictment federal de 2019 la expusiera públicamente.
Fuente: https://www.reuters.com/latam/domestico/VMLHMWAC7ZO2PIU5YI22MDBQAU-2025-02-06/
Una red no opera durante años en un territorio sin protección local, sin facilitadores, sin personas que miren hacia otro lado en el momento preciso. La pregunta que los dos aviones incautados en República Dominicana dejan sobre la mesa no es solo sobre el régimen venezolano: es sobre quiénes en República Dominicana permitieron que esa infraestructura siguiera funcionando entre 2019 y 2025.
Mayo 2019
El 3 de mayo de 2019, el usuario @dortiz52 publicó en X un mensaje dirigido al entonces canciller venezolano Jorge Arreaza. El mensaje era directo: los millones que reclamas se están usando para comprar más villas en La Caracola, Cap Cana, Punta Cana, a través de tus testaferros Samark López de la mano de Tareck El Aissami. La publicación incluía fotografías aéreas de la propiedad.
Fuente: https://x.com/dortiz52/status/1124448800972648448?s=42
En agosto de 2025, la fiscal general de EE.UU. Pam Bondi confirmó la incautación de esa misma propiedad como parte de un paquete de bienes de Maduro valorados en más de 700 millones de dólares. La propiedad había sido adquirida por 13 millones de dólares y revendida por 18 millones en una transacción que involucró a Samark José López Bello, identificado por el Departamento del Tesoro de EE.UU. como testaferro del exvicepresidente venezolano Tareck El Aissami y representante de los intereses de Maduro.
Fuentes:
https://www.diariolibre.com/actualidad/nacional/2025/08/13/asi-es-la-lujosa-mansion-le-habria-sido-incautada-a-nicolas-maduro/3212746
La verificación retrospectiva es exacta: el nombre, la ubicación, el verdadero propietario y los testaferros. Todo lo que la publicación de 2019 describía fue confirmado oficialmente seis años después.
Ese mismo mes, el periodista Jaime Bayly reportó en televisión internacional que la esposa de Maduro, Cilia Flores, se había refugiado en esa mansión de 18 millones de dólares en Villa La Caracola, comprada por Samark López y Tareck El Aissami.
En mayo de 2019, la Procuraduría Especializada Contra el Lavado de Activos de República Dominicana, acompañada de la DNCD y agentes federales estadounidenses, allanó simultáneamente dos villas en Cap Cana vinculadas al entorno de Samark López.
Fuente: https://apnews.com/general-news-b135f563b00444c1ab09d6a683479fd0
El Estado dominicano participó en ese operativo. No fue algo que ocurrió en secreto ni en otro país.
El arquitecto del vínculo con Hezbolá: El Aissami como constante.
El Aissami no era simplemente un funcionario corrupto que lavaba dinero en el Caribe. Era, según múltiples fuentes documentadas, el arquitecto del vínculo entre el régimen venezolano y Hezbolá.
El New York Times reportó en 2019 que informantes de inteligencia señalaban al padre de El Aissami como involucrado en planes para capacitar a miembros de Hezbolá en Venezuela con el objetivo de expandir redes de inteligencia por toda América Latina. La conexión no era ideológica: era operativa y financiera.
Fuente: https://www.nytimes.com/es/2019/05/02/espanol/america-latina/venezuela-tareck-el-aissami-narcotrafico.html
La senadora colombiana Piedad Córdoba reveló algo aún más estructuralmente significativo: que El Aissami y Alex Saab se llamaban primos, y que fue El Aissami quien presentó a Alex Saab ante Hugo Chávez.
Ese detalle sitúa a El Aissami no como colaborador dentro de la red, sino como su arquitecto original: el hombre que construyó los puentes entre el régimen, los sistemas financieros paralelos y las redes de Hezbolá en América Latina, incluso antes de que Maduro llegara al poder.
Fuente: https://www.elnacional.com/2022/11/ellos-se-dicen-primos-piedad-cordoba-insinua-que-tareck-el-aissami-fue-quien-presento-a-alex-saab-y-hugo-chavez/
Alex Saab, el testaferro financiero global del régimen, y Tareck El Aissami, el operador político-militar, comparten según esa fuente un origen libanés común y una relación que antecede al propio Maduro. Ambos han sido identificados por EE.UU. como los dos nodos principales del financiamiento de Hezbolá en la región.
Fuente: https://forbes.com.mx/israel-dice-que-maduro-utilizo-venezuela-para-lavar-dinero-de-hizbula-con-respaldo-de-iran/
El canal de televisión de Hezbolá, Al-Manar, promovió públicamente a El Aissami como posible sucesor de Maduro, evidencia de una relación que no era unilateral sino plenamente recíproca.
La red no se puede entender sin Cuba. El Aissami era quien manejaba la relación operativa con La Habana, no Maduro directamente. Y Cuba mantiene con Irán una relación de décadas que incluye, según múltiples fuentes de inteligencia, facilitar el ingreso de ciudadanos iraníes a América Latina a través del territorio cubano.
La triangulación es precisa: Irán financia a Hezbolá. Hezbolá presta su red de empresas fantasma, abogados y paraísos fiscales para evadir sanciones. El Aissami coordina esa red desde Venezuela usando a Cuba como puente geográfico e institucional. Y República Dominicana aparece como el nodo caribeño de esa arquitectura: el lugar donde se guardan los activos, se registran las empresas, se mueve el dinero y se gestiona la logística.
El tanquero Boceanica, sancionado por el Departamento del Tesoro bajo el programa SDGT por formar parte de una red de contrabando de petróleo vinculada al financiamiento de Hezbolá y la Fuerza Quds de Irán, partió el 22 de octubre de 2025 desde Puerto Viejo en República Dominicana con destino a Venezuela. No es un hecho aislado: es la continuación documentada de un patrón que el indictment federal ya había registrado para el período 2017 a 2019.
Fuente: https://eltestigo.com/tanquero-vinculado-a-hezbollah-sancionado-por-ee-uu-arriba-a-venezuela-tras-zarpar-desde-rd
Las rutas que volaba el avión de Maduro incautado en República Dominicana incluían Turquía, Rusia, Grecia, Nicaragua y Cuba, un patrón idéntico al documentado en el indictment federal contra El Aissami y López Bello. No era el avión de un presidente: era la infraestructura logística de una red.
Por qué República Dominicana y no otro país
Esta es la pregunta que organiza todo el análisis. De todos los países de América Latina, ¿por qué fue República Dominicana el territorio elegido para guardar los activos más valiosos, registrar empresas, mover aviones, montar operaciones de influencia política y operar rutas de contrabando?
Las empresas vinculadas al esquema PDVSA-Cripto operaron desde Venezuela, Panamá, EE.UU., Barbados, República Dominicana, Reino Unido, Malta y Chipre. Pero ninguno de esos países concentra lo que concentra República Dominicana: mansiones del régimen allanadas en 2015 y 2019, dos aviones presidenciales incautados, Villa La Caracola como refugio de emergencia de la primera dama, una operación de influencia política montada desde su territorio en 2017 para comprometer figuras del entorno de Trump, contratistas chavistas controlando sectores de la industria turística y un tanquero sancionado por vínculos con Hezbolá usando sus puertos en 2025.
Fuentes:
Tres meses de Pdvsa-Cripto: involucrados en la trama de corrupción manejan más de 100 empresas
https://www.diariolibre.com/economia/el-clan-de-contratistas-cercanos-al-chavismo-que-refugio-su-fortuna-en-republica-dominicana-KP21593669
Una investigación de la Guardia Civil española identificó a República Dominicana como punto clave para importar petróleo venezolano hacia Europa: el crudo venezolano tipo Merey era refinado en suelo dominicano para adecuarlo a estándares europeos, presentando a República Dominicana como país de origen y eludiendo así las sanciones internacionales. La misma investigación identificó la creación de sociedades al portador en República Dominicana para ocultar a los verdaderos propietarios, con comisiones rogatorias enviadas a República Dominicana desde España.
Fuente: https://elindependiente.do/rd-implicada-en-trama-de-hidrocarburos-para-evadir-sanciones-internacionales-segun-investigacion-espanola/
La respuesta a por qué República Dominicana y no otro país emerge de los propios documentos: la isla ofrecía suficiente volumen de dinero legítimo para enmascarar fondos ilícitos, suficiente opacidad corporativa para registrar empresas sin escrutinio, suficiente distancia geográfica de Venezuela para parecer segura, y suficiente proximidad cultural y de diáspora para contar con cobertura local. El Aissami, quien manejaba la inteligencia venezolana y los contactos con Hezbolá, comprendía esas condiciones mejor que nadie.
El juicio de Rivera reveló algo más allá de un caso de cabildeo ilegal. Reveló que el régimen venezolano tenía una doctrina operativa para neutralizar a sus adversarios políticos en Washington: no comprarlos abiertamente, sino involucrarlos sin su conocimiento, documentar ese involucramiento y convertirlo en material de presión.
Esa doctrina se ensayó en República Dominicana en 2017. Y la pregunta que ese juicio deja abierta no es solo sobre Rivera o Gorrín. Es sobre qué otras operaciones de ese tipo se montaron desde el mismo territorio, usando los mismos activos y la misma infraestructura que El Aissami había construido allí desde 2015.
La cronología
Septiembre 2008: EE.UU. sanciona a funcionarios venezolanos por vínculos narco-FARC. Noticia internacional.
Fuente: https://www.vozdeamerica.com/a/article-2008-09-12-voa13/21763.html
Noviembre 2015: 80 kg de cocaína más heroína hallados en la casa del sobrino de Cilia Flores en República Dominicana. El fiscal de Nueva York buscaba a El Aissami. El operativo involucró a la DEA en suelo dominicano.
Fuentes: https://acento.com.do/actualidad/encuentran-cocaina-en-casa-sobrino-de-esposa-de-maduro-en-republica-dominicana-8299793.html /
https://cdn.com.do/nacionales/allanan-casa-de-campo-en-rd-propiedad-de-narcosobrino-de-maduro/
Febrero 2017: EE.UU. sanciona formalmente a El Aissami como vicepresidente en funciones de Venezuela.
Fuente: https://home.treasury.gov/news/press-releases/as0005
Febrero 2017: Rivera, Ballard y Gorrín vuelan en jet privado a República Dominicana. Operación de influencia diseñada para comprometer a Rubio y Ballard con fondos venezolanos.
Fuente: https://www.pbs.org/newshour/world/trump-ally-testifies-in-trial-over-secret-venezuela-lobbying-effort
2017–2019: Vuelos sancionados de El Aissami y López Bello transitan por República Dominicana. Pagos realizados con efectivo contrabandeado. Documentado en el indictment federal del SDNY.
Fuente: https://www.justice.gov/opa/page/file/1261556/dl?inline
Septiembre 2018: Vuelo criminal específico de López Bello desde República Dominicana hacia Venezuela, documentado como cargo criminal en el indictment federal.
Fuente: https://www.infobae.com/america/venezuela/2021/03/18/eeuu-condeno-a-55-meses-de-prision-al-piloto-de-tareck-el-aissami-y-otros-miembros-del-regimen-de-maduro/
3 de mayo de 2019: El usuario @dortiz52 identifica Villa La Caracola como propiedad de Maduro a través de Samark López y El Aissami, con fotografías aéreas.
Fuente: https://x.com/dortiz52/status/1124448800972648448?s=42
Mayo 2019: Cilia Flores se refugia en Villa La Caracola. Bayly lo reporta en televisión internacional.
Mayo 2019: La Procuraduría dominicana y la DEA allanan las villas de Samark López en Cap Cana.
Fuente: https://x.com/unstoppable8672/status/2008697360616976859/photo/1
Marzo 2020: El DOJ acusa formalmente a Maduro de narcoterrorismo junto a 14 funcionarios.
Fuente: https://www.justice.gov/archives/opa/pr/nicol-s-maduro-moros-and-14-current-and-former-venezuelan-officials-charged-narco-terrorism
2021: Abinader, ya presidente, negocia con el entorno de PDVSA.
2023: Abinader se reúne con Maduro en Cuba.
Octubre 2025: Tanquero sancionado por vínculos con Hezbolá parte de Puerto Viejo, República Dominicana, con destino a Venezuela.
Fuente: https://eltestigo.com/tanquero-vinculado-a-hezbollah-sancionado-por-ee-uu-arriba-a-venezuela-tras-zarpar-desde-rd
Agosto 2025: EE.UU. incauta Villa La Caracola. Pam Bondi confirma lo que la publicación de 2019 ya había identificado.
Fuente: https://www.diariolibre.com/actualidad/nacional/2025/08/13/asi-es-la-lujosa-mansion-le-habria-sido-incautada-a-nicolas-maduro/3212746
Febrero 2025: Segundo avión de Maduro incautado en República Dominicana. Mismas rutas que las documentadas en el indictment de 2019.
Fuente: https://www.reuters.com/latam/domestico/VMLHMWAC7ZO2PIU5YI22MDBQAU-2025-02-06/
Abril 2026: El juicio de Rivera revela que República Dominicana fue el escenario de una operación de influencia contra Rubio y Ballard en 2017.
Fuente: https://www.pbs.org/newshour/world/trump-ally-testifies-in-trial-over-secret-venezuela-lobbying-effort
Desde 2015, cada operación significativa vinculada al régimen venezolano en el Caribe tiene una dirección dominicana. Cada avión sancionado, cada mansión incautada, cada empresa fantasma, cada tanquero de Hezbolá, cada operación de influencia política: todos tienen un punto de contacto con República Dominicana que los documentos federales estadounidenses han ido confirmando uno por uno a lo largo de una década.
El indictment de 2019 estableció públicamente que República Dominicana era punto de tránsito de vuelos criminales que transportaban efectivo contrabandeado. Los dos aviones incautados entre 2024 y 2025 demostraron que esa infraestructura no fue desmantelada cuando el DOJ presentó los cargos: siguió operando con las mismas rutas, los mismos patrones y el mismo territorio como base.
No es una red que opera en las sombras. Es una red que opera con suficiente comodidad para no necesitar ocultarse.
La publicación de mayo de 2019 es el resumen perfecto de este análisis: un ciudadano con acceso a fuentes abiertas vio en ese momento lo que los documentos oficiales confirmarían seis años después. Si esa información era visible desde una cuenta de Twitter en 2019, la pregunta no es si el presidente de la República podía saberlo en 2023.
La pregunta es qué decisión tomó sabiendo lo que sabía.
Esa es una pregunta que este análisis deja abierta, porque responderla no es responsabilidad del periodismo. Le corresponde al pueblo dominicano.







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