“Voy a designar un equipo especial encargado del desmonte de esa falsa paz. La primera tarea de ese equipo será revocar desde el mismo 7 de agosto todas las prebendas que Petro les entregó a los narcoterroristas”.
La política de “paz total” fue la principal apuesta del Gobierno de Petro para negociar de forma simultánea con guerrillas, disidencias de las FARC y bandas criminales, aunque durante su implementación enfrentó dificultades por la persistencia de la violencia en varias regiones del país.
De la Espriella afirmó además que firmará decretos para que la fiscal general de Colombia, Luz Adriana Camargo, reactive todas las órdenes de captura vigentes y para que las Fuerzas Militares y la Policía las hagan efectivas.
“A los violentos les hago un único ofrecimiento: sometimiento a la justicia con los beneficios que la ley actual contempla”, sostuvo.
El futuro mandatario agregó que instruyó al equipo de empalme para preparar las medidas con las que, según afirmó, derogará “la maraña jurídica” mediante la cual el Gobierno saliente entregó beneficios a grupos armados.
El presidente electo también reveló que recibió una solicitud de sometimiento a la Justicia de José Palomino y Aldair Montalegre, a quienes identificó como cabecillas de la organización criminal Los Pepes, que opera en la ciudad de Barranquilla y el departamento del Atlántico.









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