Fuente: Rocío Muñoz-Ledo/rocio_munoz_ledo@cnnespanol.cnn.com
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció este martes que su Gobierno está considerando implementar un programa de libertad anticipada y condicional para aproximadamente la mitad de los presos del país que supuestamente colaboraron con pandillas. Esta medida estaría sujeta a supervisión y dependería de una evaluación individualizada de cada caso.
"Contamos con un plan que beneficiaría a cerca del 50% de los reclusos en El Salvador que han tenido vínculos con pandillas", afirmó Bukele durante una sesión de preguntas y respuestas, tras dar a conocer un acuerdo de inversión en energía con el grupo español COx.
El mandatario detalló que la iniciativa permitiría la liberación anticipada de personas que continuarían siendo consideradas culpables, pero podrían salir bajo ciertas condiciones y con monitoreo. "Sería una liberación anticipada, es decir, son culpables pero se les libera condicionalmente, con seguimiento", explicó.
Bukele señaló que al analizar los casos se tomarán en cuenta los años de violencia que ha vivido El Salvador y las diversas circunstancias en las cuales las personas estuvieron relacionadas con las pandillas.
"Considerando que venimos de un país donde la violencia era cotidiana y las pandillas ejercían el verdadero control, la auténtica dictadura. Estas personas vivían bajo ese dominio, pero no es lo mismo formar parte activa de quienes lo imponían que simplemente sobrevivir a esa realidad", sostuvo.
El presidente reiteró que están revisando los casos para evaluar si las condiciones en las que vivió el país justifican hacer excepciones para ciertos presos.
"Estamos analizando los casos para ofrecer una liberación anticipada condicional a un gran número de reos que ciertamente son culpables y merecen estar en prisión, pero dadas las circunstancias especiales del país tal vez sea posible hacer una excepción con muchos de ellos", indicó.
Bukele no especificó cuándo podría iniciarse el programa, cuántos presos representarían ese 50% que podría quedar en libertad ni cuáles serían los criterios específicos para acceder a esta medida.
Desde la declaración del régimen de excepción en 2022, Bukele ha centrado su gobierno en la seguridad. Su estrategia de detenciones masivas contra pandillas ha reducido significativamente los índices de homicidios y le ha permitido mantener altos niveles de popularidad en El Salvador.
Sin embargo, organismos nacionales e internacionales han expresado preocupación por el deterioro del Estado de derecho, señalando detenciones arbitrarias y restricciones al debido proceso.
El anuncio se dio el mismo día en que Bukele conversó con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sobre cómo garantizar que la infraestructura crítica y los puertos salvadoreños se mantengan "seguros y libres de influencias extranjeras malignas", según informó el Departamento de Estado.
Bukele es uno de los aliados más cercanos del expresidente Donald Trump en América Latina y forma parte del Escudo de las Américas, una iniciativa regional impulsada por Washington y respaldada por varios mandatarios conservadores.
Ambos gobiernos mantienen una estrecha cooperación en temas de seguridad e inmigración. Como parte de este vínculo, El Salvador aceptó recibir a cientos de personas deportadas desde Estados Unidos.
En este controvertido acuerdo, Washington envió a cientos de hombres —la mayoría venezolanos señalados por las autoridades estadounidenses como presuntos integrantes de organizaciones criminales— al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), la megacárcel construida durante la administración de Bukele.
Con información de Kit Maher.








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