Fuente: Lency Alcántara/lency_alcantara@hoy.com.do
Un nuevo hecho de violencia ha sacudido a la comunidad de Providence, Rhode Island, tras la detención del dominicano Nelson Blanco, de 46 años, acusado de atacar con un arma blanca a una mujer y a su hija de solo dos años en plena vía pública.
El incidente ocurrió en la intersección de las calles Broad y Public, cuando la víctima caminaba acompañada de la niña, quien iba en su cochecito. Según el informe de la Policía de Providence, Blanco se acercó a ambas y les causó múltiples heridas con un cuchillo, sin que hasta el momento se haya establecido un motivo.
Tras ser capturado por los agentes presentes, Blanco fue interrogado por el departamento de detectives. De acuerdo con los documentos judiciales citados por la cadena local 12 News, el detenido admitió que cesó el ataque únicamente por la presencia de testigos y el tránsito en la zona, afirmando a los investigadores: "si hubiese sido en una calle secundaria, las habría asesinado".
Cargos y proceso judicial
La Fiscalía de Rhode Island presentó formalmente cargos contra Blanco, entre los cuales figuran dos acusaciones de agresión con intención homicida, allanamiento de propiedad y posesión de un arma peligrosa.
Durante la audiencia preliminar, un juez ordenó prisión preventiva sin derecho a fianza para el acusado. Además, dispuso que Blanco sea sometido a evaluaciones psiquiátricas para determinar si posee la capacidad mental necesaria para enfrentar un juicio penal.
Antecedentes violentos en 2003
La detención de Blanco reavivó el debate sobre el seguimiento a personas con antecedentes peligrosos dentro del sistema judicial estadounidense. En 2003, Blanco fue acusado de un hecho similar al apuñalar brutalmente a dos niños —Andy López y Dave Belony, entonces de 6 y 7 años— en el barrio de Olneyville.
En ese caso, Blanco no fue juzgado tras ser declarado mentalmente incompetente por las autoridades judiciales, quienes ordenaron su internación en centros de salud mental.
Las víctimas del primer ataque se manifestaron públicamente tras conocer la nueva agresión. Andy López expresó su indignación ante medios locales al cuestionar cómo alguien con ese historial podía permanecer libre y representar un peligro constante para la comunidad.
Las autoridades de Providence informaron que la madre y la menor agredidas permanecen bajo estricta supervisión médica mientras continúan las investigaciones para concluir el proceso acusatorio.








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