Fuente: Lily Luciano/lily_luciano@hoy.com.do
La salud mental en el ámbito laboral debe convertirse en una prioridad para empresas e instituciones, fomentando el respeto, la empatía y el cuidado del bienestar emocional de sus colaboradores, afirmó Yanira Fondeur, presidenta de la Fundación Vida Sin Violencia.
Fondeur, entrevistada tras la divulgación de las conclusiones del conversatorio "Salud Mental, Mujer y Sociedad", explicó que proteger la salud mental en el trabajo implica reconocer que cada individuo enfrenta emociones, inquietudes y necesidades que deben ser atendidas.
En este contexto, subrayó la relevancia de escuchar sin juzgar, valorar los esfuerzos personales y generar espacios donde los empleados se sientan apreciados. "Cuando el personal se siente valorado, es más productivo y contribuye a construir ambientes laborales más saludables", afirmó.
La líder social dominicana, defensora de los derechos de las mujeres y promotora de la equidad de género y un mundo libre de violencia, señaló que el bienestar emocional de los trabajadores no debe considerarse un tema secundario, dado que las condiciones en las que desempeñan sus labores influyen en su motivación, relaciones interpersonales y desempeño.
Señales de alerta que no deben pasarse por alto
Entre las principales manifestaciones del estrés laboral, Fondeur mencionó síntomas como ansiedad, desánimo, tristeza, irritabilidad y cansancio constante. También indicó la posible presencia de dolores de cabeza, problemas digestivos, insomnio y variaciones en el apetito.
A estas señales se suman el aislamiento, la falta de concentración, la reducción del rendimiento, llegadas tardías y ausencias frecuentes.
La presidenta de la Fundación Vida Sin Violencia explicó que aunque la presión puede formar parte de ciertos momentos durante la jornada laboral, es fundamental distinguirla de una situación que afecta sostenidamente el bienestar emocional.
Según detalló, cuando el malestar persiste y empieza a influir en la forma de pensar, sentir y relacionarse, es necesario prestar atención y buscar ayuda profesional. La sensación de incapacidad para enfrentar los problemas, el agotamiento constante y la pérdida de motivación para vivir son indicios que requieren atención especializada inmediata.
Ambientes laborales que dañan la salud emocional
Fondeur identificó factores como malos tratos, humillaciones, menosprecio, sobrecarga laboral, liderazgos autoritarios, falta de reconocimiento, conflictos recurrentes e inseguridad laboral como elementos que pueden deteriorar la salud mental de los empleados.
Advirtió que estas condiciones generan desgaste emocional, fatiga, irritabilidad y ansiedad. Asimismo, explicó que la ausencia de reconocimiento puede desmotivar y afectar la autoestima del personal.
Frente a esta realidad, consideró que líderes y supervisores juegan un rol crucial en la prevención de estos problemas al promover relaciones laborales basadas en la dignidad y el respeto.
"Liderar también es cuidar", expresó Fondeur al referirse a la responsabilidad de quienes dirigen equipos.
Establecer límites entre trabajo y vida personal
Fondeur también instó a los trabajadores a marcar límites saludables entre sus obligaciones laborales y su vida personal, especialmente en contextos con alta demanda.
En ese sentido aconsejó definir horarios claros para comenzar y terminar la jornada, respetar los periodos de descanso y reservar tiempo para compartir con familiares.
"Cuidarnos es una responsabilidad con nosotros mismos y con quienes amamos. El trabajo no puede ser toda nuestra vida", manifestó.
Además exhortó a quienes experimentan afectaciones en su salud mental a no minimizar ni callar su situación por miedo a ser juzgados o perder su empleo. En cambio recomendó apoyarse en personas confiables y buscar orientación profesional.
Las empresas deben fomentar espacios psicológicamente saludables
Para Fondeur, prevenir requiere acciones concretas por parte de las organizaciones como respetar horarios laborales y descansos, evitar la sobrecarga laboral, ofrecer capacitación continua en manejo de conflictos y cultura de paz, reconocer el buen desempeño y facilitar acceso a profesionales especializados.
También consideró esencial convertir la empatía y el respeto en prácticas habituales para disminuir conflictos y favorecer relaciones laborales más armoniosas.
Al dirigirse a los empleados recomendó recordar que existe una vida fuera del trabajo, no normalizar el agotamiento y solicitar ayuda cuando sea necesario.
A los empleadores les instó a escuchar a sus colaboradores con respeto y empatía para crear ambientes laborales saludables.
Fondeur concluyó señalando que proteger la salud mental en el trabajo es una responsabilidad compartida que demanda compromiso tanto de quienes dirigen las organizaciones como de quienes forman parte de ellas.
La presidenta de la Fundación Vida Sin Violencia reiteró que la salud mental debe abordarse desde una perspectiva humana.
Por ello hizo un llamado conjunto a empleadores y trabajadores para comprometerse con la prevención y construcción de entornos laborales donde las personas puedan desarrollarse profesionalmente sin descuidar su bienestar emocional.








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