Fuente: Lency Alcántara/lency_alcantara@hoy.com.do
El presidente de Brasil consiguió el 51.79 % de los votos en la segunda vuelta electoral, pero su contrincante rechazó los resultados, denunció un supuesto fraude sin aportar pruebas y se autoproclamó presidente electo desde Estados Unidos.
Brasil atraviesa un nuevo episodio de tensión política tras la victoria electoral del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y la decisión de su oponente, el senador Flávio Bolsonaro, de desconocer los resultados de la segunda vuelta presidencial celebrada el domingo 25 de octubre.
Aunque el Tribunal Superior Electoral (TSE) ratificó la reelección de Lula con el 51.79 % de los votos válidos, frente al 48.21 % conseguido por Bolsonaro, el candidato derrotado se proclamó como el "verdadero presidente electo de Brasil" mediante una carta difundida desde Estados Unidos, donde se encuentra desde esta semana.
La proclamación unilateral del hijo del expresidente Jair Bolsonaro ha generado dudas sobre las repercusiones institucionales de su desafío y los próximos pasos en una disputa que podría llegar a los tribunales brasileños.
La situación dio un nuevo giro cuando el senador modificó posteriormente el documento y cambió su autoproclamación como presidente por la denominación de "líder de Brasil", al tiempo que anunció su intención de liderar la oposición desde territorio estadounidense.
Lula gana con más de cuatro millones de votos de diferencia
De acuerdo con los resultados oficiales del Tribunal Superior Electoral, Lula obtuvo 64,256,232 votos, equivalentes al 51.79 % de los sufragios válidos, mientras que Flávio Bolsonaro recibió 59,826,041 votos, lo que representa un 48.21 %.
La diferencia superó los 4.4 millones de votos, consolidando la victoria del líder del Partido de los Trabajadores (PT), quien alcanzó así su cuarto mandato presidencial.
El resultado también significó una recuperación electoral, dado que Bolsonaro había liderado la primera vuelta realizada el 4 de octubre.
El triunfo fue anunciado oficialmente por el TSE, organismo encargado de organizar y supervisar los procesos electorales en Brasil.
Bolsonaro se autoproclama presidente desde Estados Unidos
La controversia se agravó el miércoles 28 de octubre, cuando Flávio Bolsonaro divulgó una carta en la que afirmó que le fue arrebatada la victoria mediante un supuesto fraude electoral.
El senador sostuvo ser el legítimo ganador de los comicios y cuestionó las actuaciones del sistema judicial brasileño.
No obstante, no presentó evidencia que demostrara manipulación en los resultados.
Horas después, el documento fue editado y Bolsonaro pasó a identificarse como "líder de Brasil", manteniendo sus acusaciones contra el proceso electoral.
Su declaración ocurrió tras su llegada a Miami, luego de salir de Brasil y pasar por Argentina, en medio de una investigación judicial por presuntas irregularidades financieras.
Bolsonaro ha negado las imputaciones en su contra y asegura ser víctima de persecución política.
¿Por qué Bolsonaro cuestiona las elecciones?
Uno de los principales argumentos empleados por el excandidato es la extensión del horario de votación durante la segunda vuelta.
La jornada electoral se prolongó hasta las 7:00 p.m. por una decisión judicial relacionada con denuncias sobre dificultades en el transporte para algunos votantes.
Bolsonaro ha cuestionado esta medida y la ha utilizado como parte de sus señalamientos respecto a la legitimidad del resultado.
Sin embargo, dicha ampliación fue aplicada conforme a disposiciones judiciales y, según medios brasileños, solo alrededor de 34,000 votos fueron emitidos después de las 5:00 p.m., cifra muy inferior a la ventaja obtenida por Lula.
Hasta ahora, las denuncias del senador no han presentado irregularidades capaces de modificar el resultado anunciado por la autoridad electoral.
El partido de Bolsonaro reconoce la victoria de Lula
La postura adoptada por Flávio Bolsonaro contrasta con la asumida por su propia fuerza política.
El Partido Liberal (PL), dirigido por Valdemar Costa Neto, reconoció oficialmente el triunfo de Lula, aunque pidió aclaraciones sobre ciertas acciones gubernamentales durante el proceso electoral.
En un comunicado divulgado el 26 de octubre, la formación expresó su reconocimiento del resultado proclamado por el TSE y señaló que seguirá monitoreando los cuestionamientos planteados.
Esta diferencia entre la posición institucional del partido y las declaraciones del excandidato refleja las tensiones que atraviesa el sector opositor tras la derrota electoral.
¿Qué sucederá ahora en Brasil?
El primer escenario es el judicial. Bolsonaro y sus representantes pueden presentar los recursos que consideren oportunos ante las autoridades competentes, pero cualquier modificación del resultado requeriría una decisión basada en pruebas y procedimientos legales.
El Tribunal Superior Electoral también mantiene pendientes diversas acciones relacionadas con las campañas presidenciales. La existencia de estos procesos no implica que la victoria de Lula haya sido anulada.








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