Nuestro Comentario

Escudo americano vigila a Hezbollah mientras RD se vuelve base de apoyo al terrorismo de Haití

IMG

Durante seis años, Luis Abinader ha recibido advertencias de organismos internacionales, 6 congresistas estadounidenses, servicios de inteligencia y expertos en seguridad sobre el tráfico masivo de armas y municiones hacia Haití. Seis años de denuncias en medios nacionales, decomisos, informes, cartas oficiales y alertas que apuntan de forma directa a qué República Dominicana abastece a grupos terroristas de Haití, lo que es innegable al día de hoy.

Cuando se trata de terrorismo, negar la realidad puede costarnos la vida. Y la realidad es esta: las armas salen de Estados Unidos, cruzan territorio dominicano y terminan en manos de terroristas en Haití. Cada eslabón de esa cadena reconoce su papel. Todos, menos uno: la República Dominicana. ¿Por qué?

Cinco años en los que el Gobierno dominicano ha optado por la salida más fácil: negar, minimizar, desviar la atención o culpar a fantasmas del pasado, mientras la evidencia se acumula, las muertes en Haití se acumulan y la vulnerabilidad de la seguridad nacional pone en peligro la vida misma de todos los dominicanos.

Todo apunta a una actitud enfermiza de mentir, incluso cuando el sol nos da en la cara. Lo vimos en la reciente visita del presidente Luis Abinader al Vaticano, donde procuró exhibir su devoción por la fe católica. Mientras tanto, en las calles del país, una orden de captura puede convertirse en una sentencia de muerte: los abusos policiales y las ejecuciones extrajudiciales alcanzan cifras sin precedentes.

Lo más irónico es que el Gobierno dominicano ha pasado siete años pidiendo ayuda internacional para Haití, cuando la República Dominicana siempre tuvo a su alcance una forma de contribuir: impedir que miembros de su Ejército y de la Policía Nacional suministren municiones a los terroristas.

La primera alerta formal llegó desde Washington. El 19 de diciembre de 2023, seis senadores estadounidenses (Edward J. Markey, Elizabeth Warren, Bernie Sanders, Raphael Warnock, John Hickenlooper y Chris Van Hollen) le escribieron al presidente Joe Biden para advertir que las armas pesadas y municiones que llegan a Haití provienen de Estados Unidos y pasan por República Dominicana.

A esta denuncia se sumó la representante por Florida María Elvira Salazar, quien, durante una sesión oficial en el Congreso estadounidense, interrogó al militar Justin Workowski quien opera directamente sobre el terreno en Haití. Su respuesta no dejó margen para dudas ni interpretaciones tibias:

“Las armas y municiones que alimentan a líderes de como Barbecue provienen, en algunos casos, directamente de Florida y Nueva York a través de República Dominicana.”

Las advertencias no vinieron de un solo ángulo; tanto legisladores demócratas como republicanos, incluido el senador Marco Rubio, han señalado a República Dominicana cómo eslabón esencial que abastece el terrorismo de Haití.

El dato más revelador salió la luz en octubre del 2026, cuando la ONU confirma con pruebas: casi un millón de municiones del Estado dominicano en manos de los 400 Mawozo, incluso en octubre de 2023, un Grupo de Expertos de la ONU advirtió de manera categórica que gran parte del arsenal de los terroristas procedía o transitaba por territorio dominicano. Sin embargo, la respuesta del presidente Luis Abinader en aquel entonces fue desmentir al organismo internacional de forma tajante:

“El Consejo de Seguridad no ha dicho eso. Eso es falso. Aquí las armas son siete veces más caras que en Haití. No es lógico traer armas ni llevar armas, sería un mal negocio.”

La realidad terminó por dándoles en la cara al Palacio Nacional, ya que informes recientes y detallados del Panel de Expertos de la ONU destaparon lo que por años se intentó ocultar: el relato ya es factual, más de 900,000 municiones pertenecientes directamente a las reservas de la Policía Nacional y el Ejército de la República Dominicana terminaron patrocinando la peligrosa organización terrorista de los 400 Mawozo, la misma que opera impunemente en la zona fronteriza.

Cuando el Ministerio de Defensa y las altas instancias salieron a decir que “no saben cómo salió casi un millón de municiones”, esto confirmó una negligencia criminal o una complicidad institucional inaceptable, y es que todo inventario militar se audita mes a mes; las cajas no desaparecen por arte de magia ni se evaporan de los almacenes oficiales sin la venia o la corrupción de altos mandos protegidos por el poder.

Pero veamos eventos y su cronología.

Agosto de 2021: El periódico Acento registra el primer evento al vincular a una empleada del Consulado dominicano en Miami con redes de tráfico de armas destinadas a los 400 Mawozo. Aunque la delegación diplomática intentó desvincularse, el patrón ya estaba en marcha. Y el dato más llamativo es que, desde 2021 y ahora confirmado en 2026, el señalamiento apunta siempre a la mismo organización terrorista: 400 Mawozo.

Febrero de 2022: Mientras CNN en Español ensalzaba la construcción del muro fronterizo entre República Dominicana y Haití, presentado como una barrera contra el tráfico de armas y drogas, la realidad en el terreno demostraba que el cemento y las varillas no detienen la corrupción que alimenta ese tráfico. Y el dato más importante es otro: si el muro se justificó como solución al tráfico de armas, entonces ese problema ya se conocía.

Junio de 2022: Comunicados oficiales intentaban maquillar el apresamiento en Haití de individuos fichados en la Junta Central Electoral como dominicanos operando dentro de las estructuras de las bandas terroristas de Haití.

La ceguera voluntaria del Gobierno no se limitaba a leer la prensa escrita: tampoco escuchaba la radio. En agosto de 2022, la  Z101 y otros medios nacionales alertaban sobre el riesgo inminente de convertir al país en el almacén logístico de la guerra civil haitiana. Y en noviembre de 2022, tras varias incautaciones en Haití, Consuelo Despradel lo planteó al aire en El Sol de la Mañana: ¿Quién, en República Dominicana, está vendiendo municiones y armas a terroristas haitianos?

En octubre de 2022, la Policía haitiana detuvo en Limbé a Ronel, presunto integrante de una banda de Pilato, acusado de ingresar desde República Dominicana armas de grueso calibre y municiones. Según las autoridades, era el principal proveedor de armamento del grupo.

Las aduanas también dieron señales. En abril de 2023, furgones repletos de armas pasaron camuflados bajo franquicias de la  Iglesia Episcopal(Franquicia aduanera y tráfico de armas en Haití). Y en diciembre de 2024, el arresto de pastores e intermediarios, luego entregados a las autoridades, lo confirmó otra vez: las rutas operaban a sus anchas (Pastor haitiano arrestado en RD).

En mayo de 2023, las autoridades dominicanas detuvieron en Montecristi y extraditaron a Estados Unidos al ciudadano cubano Elieser Sori Rodríguez, requerido en Florida por presunto tráfico internacional de armas, con Haitícomo posible destino.

Para esa fecha según Francisco Tavárez, un reconocido experto en geopolítica, relaciones internacionales y experto en el tema del terrorismo en Haití dijo:

“Negar que RD es un país puente para las armas es tan absurdo como negar que aquí entra droga hacia EE. UU. Con los puertos y aeropuertos de Haití colapsados, la logística criminal pasa obligatoriamente por territorio dominicano. Menos excusas y más asumir responsabilidades.” Octubre 24, 2023.

Para Marzo de 2025: Aduanas decomisaba un cargamento con más de 36,000 cápsulas y fusiles de asalto que se dirigían hacia las organizaciones terroristas de Haití, (Decomiso de armas en puerto dominicano), mientras instituciones cívicas como el Instituto Duartiano gritaban a los cuatro vientos el peligro mortal que esto representaba para la soberanía nacional.

A pesar de las pruebas físicas, el presidente Abinader el 25 de mayo de 2025 se atrevía públicamente a exigirle pruebas a Haití (Abinader pide pruebas sobre tráfico de armas), en un ejercicio insólito de desconexión con la verdad, incluso El Departamento de Estado de los Estados Unidos, a través de su cuenta oficial USA en Español, informó públicamente que:

“El secretario Rubio se reunió hoy con el presidente de la República Dominicana, Luis Abinader. Dialogaron sobre colaboración para combatir el tráfico ilícito de armas y drogas, y sobre la urgencia de continuar con el apoyo internacional para la seguridad y estabilidad en Haití.” 24 de septiembre de 2025

Ya casi es 2027 y la gravedad del asunto ha escalado a niveles alarmantes. Recientemente, los informes de inteligencia internacional y los comunicados de defensa global han alertado sobre los tentáculos de Irán y sus redes de patrocinio a grupos armados y de lavado de activos en la región latinoamericana, donde las bandas terroristas haitianas figuran como piezas clave de desestabilización.

Que el armamento utilizado por estas estructuras criminales provenga de las reservas del ejercito dominicano, ósea de nuestras propias instituciones armadas, lo que resulta ser un repugnante crespón negro y vergonzoso para la historia militar dominicana. Es una traición a la patria, que recarga una pistola apuntando directamente a la cabeza de la seguridad nacional.

Si las armas que masacran al pueblo haitiano salen de los cuarteles de nuestra policía y de nuestro ejército, significa que los organismos de inteligencia de la República Dominicana han fallado estrepitosamente, o peor aún, que hay contubernios y complicidades al mas alto nivel político y empresarios de Haití, que prefieren lucrarse con el caos antes que defender la patria.

Todo un ambiente propicio para Irán y Hezbollah.

TRA VOD en Vivo

Sobre el Autor

Luis A. Cabrera

Luis A. Cabrera

Kapulett, nombre artístico de Luis Cabrera, es un reconocido periodista OSINT, creador de contenido, músico y productor documentales dominicano, radicado en Miami.

Experto en Antiterrorismo y crimen transnacional

Agregar Comentario

Clic para comentar

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

✕
TRA Digital

GRATIS
VER