Fuente: Lina Quiroga Rubio/lina_quiroga_rubio@eltiempo.com
Regístrese o ingrese aquí para guardar los artículos en su área personal y consultarlos cuando desee.
El Presupuesto General de la Nación para 2027, presentado con un valor de 634,9 billones de pesos, ha generado preocupación en el mercado financiero. La primera sorpresa provino de las altas necesidades de financiamiento: una oferta de Títulos de Tesorería (TES) que superaría los 150 billones de pesos en el mercado local y una búsqueda de recursos en el exterior cercana a los 26.000 millones de dólares (87,7 billones de pesos).
No obstante, desde el equipo de Investigaciones Económicas y Análisis de Mercados del Banco de Bogotá aclaran que estas cifras representan techos máximos de colocación y no montos definitivos.
Según esta entidad, estos números podrían disminuir considerablemente si el gobierno de Abelardo De La Espriella logra consolidar su plan de ajuste fiscal y manejo de pasivos.
LEA TAMBIÉN
En primer término, el proyecto presupuestal partía del supuesto de que el Ejecutivo no realizaría operaciones de roll-over o refinanciación de sus vencimientos de deuda interna durante el próximo año.
Sin embargo, la realidad muestra un camino distinto, pues desde finales de septiembre el Ministerio de Hacienda, a través de la Dirección General de Crédito Público y Tesoro Nacional, ha puesto en marcha canjes de deuda diseñados justamente para aliviar esa carga.
Además, se suma la expectativa por la 'Ley de Rescate' que el Ministerio de Hacienda presentaría en los próximos días. De aprobarse esta iniciativa legislativa, se reduciría el déficit a financiar en 45 billones de pesos, disminuyendo en igual cuantía la necesidad de emitir nuevos TES o bonos externos (Yankees).
Por otro lado, el equipo del Banco de Bogotá subraya que la partida presupuestada para el pago de intereses —que ronda los 105 billones de pesos— podría moderarse si mejoran las condiciones del mercado tras la aprobación de la 'Ley de Rescate' y si el ajuste del salario mínimo para 2027 se pacta en un solo dígito.
LEA TAMBIÉN
Esta estrategia para contener la deuda ya comenzó a implementarse. A finales de septiembre, el Ministerio de Hacienda inició su programa de reperfilamiento con una operación de intercambio de TES por 19,8 billones de pesos, logrando reducir amortizaciones por 2,4 billones para 2026 y por 17,4 billones para 2027.
"Esta operación busca gestionar proactivamente el riesgo de refinanciamiento, optimizar el manejo de la liquidez y dejar al país mejor posicionado para enfrentar los retos fiscales y presupuestales en 2027", señaló el ministro de Hacienda, Miguel Gómez.
Coincidiendo con esta postura, Juan David Ballén, director de Estudios Económicos en Aval Asset Management, explicó que este tipo de operaciones son clave porque disminuyen la presión inmediata sobre la caja fiscal.
Sin estos canjes, el Gobierno tendría que destinar una porción considerablemente mayor del ingreso al pago directo de vencimientos a corto plazo, reduciendo así su margen para financiar otras partidas del presupuesto.
LEA TAMBIÉN
"Al ampliar los vencimientos, Hacienda distribuye las obligaciones a lo largo del tiempo y reduce el riesgo asociado a la refinanciación", puntualizó Ballén.
En detalle, el reperfilamiento se estructuró en dos tramos. El competitivo recibió demandas por 14,7 billones provenientes principalmente de creadores del mercado, adjudicándose 11,3 billones con una tasa de aceptación del 77 por ciento.
En cuanto al tramo no competitivo, donde la Dirección General de Crédito Público participó con ofertas por 5,6 billones, se colocaron 8,5 billones bajo las mismas condiciones financieras aprobadas en la subasta competitiva.
El costo total de esta operación alcanzó los 536.000 millones de pesos —equivalente al 2,7 por ciento del monto canjeado— permitiendo extender la vida media promedio de la deuda interna en TES desde 9,97 hasta 10,17 años.
LEA TAMBIÉN
Tras valorar positivamente los resultados obtenidos con esta acción, el ministro Miguel Gómez hizo un llamado a los inversionistas para participar en las próximas ventanas programadas para los días 22 de octubre y 19 de noviembre del año 2026.
Los cálculos realizados por el Banco de Bogotá indican que si este plan integral del gobierno De La Espriella tiene éxito, la emisión total neta de deuda pública podría reducirse hasta en 90 billones respecto a los niveles iniciales planteados.
Aunque esta posible reducción tendría un impacto favorable sobre las emisiones futuras, Ballén aclaró que el propósito principal del canje no es generar ahorros financieros directos —aunque estos puedan darse gracias a mejores condiciones— sino reperfilar los compromisos.
En última instancia, lo que busca la Nación es sustituir obligaciones cercanas a vencer por títulos a más largo plazo, disminuyendo así las necesidades inmediatas de refinanciación y protegiendo la liquidez fiscal durante los próximos años.









Agregar Comentario