Fuente: Listin diario
Una niña de 6 años perdió la vida tras ser atropellada por un camión cisterna mientras su madre la trasladaba en una Pasola hacia un centro del Instituto Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia (Inaipi). Ante la tragedia, el padre, desconsolado, se aferraba a su fe en Dios para hallar fortaleza.
El cuerpo sin vida de Kimberly Féliz permanecía sobre el pavimento, mientras que su madre fue trasladada al hospital con heridas en ambas piernas.
El incidente tuvo lugar la mañana de este jueves en la entrada de la zona conocida como "El Punto", en el barrio Valle Encantado, del municipio Villa Central, Barahona.
Padre busca consuelo en la oración
En medio de la desesperación, el padre de la menor elevaba oraciones a Dios. Estaba acompañado por familiares, amigos y conocidos que le brindaban apoyo.
Según los informes preliminares, ambas fueron atropelladas por un camión cisterna que, según reportes, es de propiedad privada y habría sido alquilado por el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa) para distribuir agua en la localidad.
El impacto causó la muerte de la niña, mientras que su madre resultó con lesiones en ambas piernas y fue trasladada por una unidad del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 911 al área de emergencia del Hospital Regional Docente Universitario Jaime Mota, donde recibía atención médica.
Un padre aferrado a la fe ante la tragedia
Mientras decenas de personas se congregaban en el lugar del accidente, algunos fijaban su atención en el padre, cuya aflicción era palpable.
Un pequeño grupo de familiares, amigos y allegados trataba de ofrecerle palabras de consuelo.
No obstante, él parecía encontrar en la oración un espacio íntimo para manifestar su dolor y pedir a Dios la fortaleza necesaria para enfrentar una pérdida que cambia para siempre a una familia.
La fe se volvió su refugio ante una realidad difícil de asimilar. Mientras otros intentaban consolarlo, el hombre seguía orando, como si esa conexión espiritual le proporcionara las fuerzas necesarias para soportar el sufrimiento.
La escena contrastaba con la curiosidad de quienes llegaron a presenciar lo ocurrido. Agentes de la Policía Nacional, adscritos a la Dirección Regional Sur, resguardaban el área e impedían que se tomaran fotografías o videos que pudieran afectar la intimidad y el dolor de los familiares.
El conductor fue detenido
El conductor del camión cisterna, cuya identidad aún no había sido confirmada, fue detenido por miembros de la Policía Nacional para los procedimientos correspondientes.
Vecinos del lugar aseguraron que el vehículo circulaba a una velocidad que consideraron excesiva y que su conductor no pudo maniobrar a tiempo para evitar el accidente. Según estas versiones, una de las llantas delanteras del camión, específicamente la izquierda, alcanzó a la madre y a la niña.
La muerte de Kimberly deja a una familia enfrentando un dolor profundo y conmueve a una comunidad que lamenta la pérdida de una niña que, como muchos otros niños, se dirigía a su centro infantil acompañada por su madre.
En medio del dolor, el padre continuaba orando. No había palabras suficientes para mitigar su sufrimiento, pero seguía aferrado a su fe, buscando en Dios la fuerza para sobrellevar una ausencia irreparable.
Porque existen dolores para los cuales las palabras son insuficientes y momentos en los que la esperanza no radica en cambiar lo ocurrido sino en hallar las fuerzas para seguir adelante.








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