Fuente: Listin diario
La Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre Ucrania presentó un informe ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el que revela que la Federación de Rusia ha sometido a ciudadanos de República Dominicana y otros 28 países a trata de personas y diversas violaciones de derechos humanos.
El documento denuncia que desde 2024, Rusia ha engañado y presionado a extranjeros para reclutarlos en sus fuerzas armadas, después de que estos hombres respondieran a ofertas laborales civiles en el territorio ruso que parecían legítimas, atractivas y confiables.
"Los agentes de reclutamiento organizaron el traslado transnacional de grupos de reclutas hacia la Federación de Rusia. Sin embargo, poco tiempo después de su llegada, los hombres fueron forzados a firmar contratos en ruso con el Ministerio de Defensa ruso. En muchas ocasiones les confiscaban teléfonos y pasaportes", señala el informe.
Las víctimas tienen edades comprendidas entre 18 y 60 años y en su mayoría provienen de comunidades vulnerables y marginadas, con condiciones económicas precarias, desempleo y bajo nivel educativo.
Además de dominicanos, la investigación identificó indicios de reclutamiento forzoso mediante engaños a nacionales de Perú, Bolivia, Brasil, Colombia, El Salvador, Honduras, Azerbaiyán, Bangladesh, Belarús, Botsuana, Camerún, Ghana, India, Jordania, Kenia, Marruecos, Nigeria, Filipinas, Sudáfrica, Somalia, Sri Lanka, Tayikistán, Túnez, Türkiye, Uganda, Uzbekistán, Yemen y Zimbabue.
El método de reclutamiento tuvo dos modalidades: algunos fueron contactados desde sus países de origen y otros ya se encontraban en Rusia por diferentes motivos.
En cuanto a quienes fueron reclutados en el extranjero, fueron trasladados a Rusia bajo falsas promesas laborales publicadas en redes sociales con salarios elevados.
Los agentes o intermediarios que contactaron a las víctimas se presentaron como empresas legítimas o con respaldo gubernamental; se encargaban de gestionar visados y documentos para viajar e incluso acompañaban a algunos durante el trayecto.
En los casos de República Dominicana, Colombia y Perú, la agencia reclutadora les indicó viajar sin visado y con documentación que presentaba el viaje como una excursión turística a Turquía o Rusia.
La mayoría carecía de experiencia militar y desconocía el idioma ruso; por lo tanto no entendían los términos del contrato que eran obligados a firmar al llegar a Rusia.
"Las firmas se obtuvieron en un ambiente caracterizado por un elevado grado de coacción. Los reclutas expresaron sorpresa e incredulidad al comprender que debían prestar servicio como soldados", detallan los investigadores.
Una víctima reveló a miembros de la comisión que les prometieron que para ingresar en la profesión por la cual aplicaron tendrían que cumplir un año de servicio militar.
Ofertas laborales hechas por los reclutadores
Entre las ofertas laborales ofrecidas figuraban puestos como guardias de seguridad, conductores, mecánicos, electricistas, obreros de construcción, soldadores, reparadores, transportistas o técnicos. Menos frecuentemente se proponían trabajos específicos acordes al perfil del recluta en áreas como tecnología informática, medicina, deporte o agricultura.
"Por ejemplo, un deportista profesional relató que un compañero le comentó que Rusia estaba reclutando atletas extranjeros para sus equipos y lo puso en contacto con un hombre que resultó ser un agente reclutador. Incluso le dijeron que podía viajar primero a Rusia y firmar solo si le convencía el acuerdo. Una vez allí fue entregado a las autoridades militares", ilustran.
Las ofertas resultaban atractivas al incluir salarios altos, ciudadanía rusa, alojamiento confortable y pensiones tras finalizar el servicio.
Testimonios recopilados de 240 víctimas
La investigación recogió testimonios de más de 240 víctimas que confiaron en supuestos relatos positivos de otras personas que aseguraban haber trabajado en esos mismos empleos y en autorizaciones gubernamentales presentadas por las agencias reclutadoras.
En algunos casos las víctimas fueron atraídas por conocidos o políticos con vínculos rusos; algunos recibieron cartas invitación.
"Una carta invitación para un grupo de 30 reclutas iba acompañada de una garantía escrita que confirmaba su futura contratación y aseguraba que no serían enviados al conflicto bélico entre Rusia y Ucrania ni obligados a integrarse al ejército ni participar en la operación especial rusa", explica la investigación.
Tras aceptar la propuesta laboral eran presionados para viajar en pocos días; generalmente los agentes exigían pagos entre 400 y 8,000 dólares para cubrir gastos organizativos del viaje antes del desplazamiento o deducidos luego del salario.
El informe indica que los reclutadores eran ciudadanos del país o región donde realizaban el reclutamiento y operaban frecuentemente mediante agencias que ocultaban la verdadera naturaleza de sus actividades describiéndolas como servicios relacionados con viajes o turismo.
Al llegar a Rusia perdían libertad de movimiento; los agentes locales se hacían cargo del traslado y alojamiento hasta entregarlos a las fuerzas armadas rusas donde eran obligados a firmar contratos redactados en ruso para prestar servicio militar por un año.
A varios les confiscaron sus teléfonos antes de firmar para impedirles traducir el contrato. La Comisión tuvo acceso a estos documentos hechos en nombre del Ministerio de Defensa ruso.
Firmas obtenidas bajo coacción
Quienes se negaban eran forzados mediante intimidación. "Un hombre relató: 'Me llevaron a 100 metros y dispararon contra cuatro rusos frente a mí diciéndome que si no firmaba sería el siguiente'. Después firmó", relatan.
Algunos trataron sin éxito negociar su liberación o escapar; permanecían bajo vigilancia constante mientras recibían entrenamiento militar básico durante días o semanas.
También recibían una SIM rusa y se les abría una cuenta bancaria para pagos; sin embargo víctimas y familiares denunciaron irregularidades financieras con montos incompletos y retiros no autorizados.
"En varios casos agentes o personal militar retuvieron tarjetas bancarias o mantenían una segunda tarjeta para acceder a sus cuentas y retirar dinero", agregan.
La ONU lamenta que estos extranjeros han sido desplegados en las líneas del frente ucraniano con asignaciones "peligrosas", resultando en muertes o desapariciones entre ellos.
"Con base en las pruebas recolectadas la Comisión concluye que las autoridades rusas han cometido delitos de trata de personas junto con otras violaciones graves a derechos humanos", detalla el informe.
Más de 30 dominicanos identificados
En relación a República Dominicana, el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex) identificó más de 30 dominicanos con contratos laborales presentes en el frente bélico entre Rusia y Ucrania.
Esta cifra fue dada luego de informar que el Gobierno dominicano contrató asesoría legal en Rusia para evaluar la situación jurídica de sus nacionales residentes allí.
Esto surgió tras denuncias hechas por habitantes de Haina (San Cristóbal) sobre el reclutamiento engañoso sufrido por familiares quienes solicitan ayuda oficial para regresar al país.
Asimismo se informó sobre cuatro dominicanos que desistieron incorporarse al ejército ruso y están realizando trámites para retornar.








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