Fuente: Carlos Ruiz/carlos_ruiz@lavanguardia.com
¿Cuánto tiempo ha vivido Andrés Iniesta? Su trayectoria comenzó cuando, con 12 años, se trasladó desde Albacete a La Masia. Más tarde, irrumpió de forma brillante en el fútbol hasta convertirse en una leyenda tanto en el Barcelona como en la selección española. Su gol en la final del Mundial o aquel en Stamford Bridge, entre otros, son recuerdos imborrables para toda una generación. Sin embargo, también atravesó un periodo oscuro marcado por la depresión. Su camino continuó con el balón en Japón y ahora sigue su carrera desde el banquillo en Emiratos Árabes Unidos. Esa trayectoria, prácticamente única, se puede recorrer en la exposición inmersiva Barcelona Iniesta Experience: El Juego Interior, que refleja al futbolista y también a la persona.
"La gente conoce casi todo sobre mi vida. Estoy orgulloso y satisfecho con el recorrido. Cuando veo esos recuerdos me emociono y muchas personas podrán revivir esos momentos a través de esta experiencia. Podrán compartirlos con familiares y sus hijos, y eso es muy bonito. No pretendo ser un ejemplo, sino compartir lo que ha sido mi carrera como futbolista y también aspectos personales", explicó el jugador de Fuentealbilla, de 42 años, sobre la muestra ubicada en el antiguo IMAX de Barcelona, ahora renovado como espacio cultural.
Al recordar su pasado, Iniesta no puede evitar evocar sus años dorados en el Barça dirigido por Guardiola, cuando junto a Messi, Xavi y otros compañeros consiguió la mayoría de los 40 títulos que logró durante más de dos décadas de carrera. A quienes critican ese equipo —considerado por muchos como el mejor de la historia— por estar supuestamente manchado por el caso Negreira, el albaceteño quiso dejar claro que "todo se consiguió de manera deportiva y en el campo".
Esa etapa gloriosa del club azulgrana cuenta con una base similar a la actual: un plantel joven formado principalmente por jugadores de la cantera y algunos de los mejores del mundo en su posición. No obstante, el exjugador considera que "es difícil hacer comparaciones porque son momentos diferentes" y que "lo importante del Barça actual es lo que transmite".
"Como espectador y aficionado, me siento completamente tranquilo cuando veo sus partidos porque sé que disfrutaré del juego; sé que competirán por todos los títulos", valoró sobre el equipo dirigido por Flick, aunque aclarando que "ganar o perder finales como la Champions o cualquier otra competición no es sencillo". Para Iniesta, uno de los jugadores que puede acercar a los blaugrana al ansiado título europeo es Rodri, quien es "una pieza clave" que "indiscutiblemente eleva el nivel del equipo" gracias a su "calidad, talento futbolístico y su inteligencia para entender el juego".
El manchego conquistó todos los títulos colectivos posibles y estuvo muy cerca de obtener uno de los premios individuales más codiciados: el Balón de Oro. En 2010 quedó segundo en una situación similar a la actual, con España proclamándose campeona del mundo. "No sé qué sucederá; siempre he sostenido que quien lo gane será justo merecedor. Me gustaría que fuera un futbolista español", comentó refiriéndose al galardón otorgado por France Football, al cual aspiran entre otros Lamine Yamal o Rodri.
La generación que brilló en el Barça fue la misma que triunfó con la selección española. Tal como sucede ahora con la Roja consiguiendo su segunda estrella gracias a una amplia representación blaugrana. "Existen muchas diferencias, pero sin duda esta España ha logrado los títulos más importantes y es una selección única con jugadores jóvenes que pueden seguir compitiendo en las próximas Eurocopas y Mundiales. Es motivo de alegría que España siga contando con generaciones extraordinarias", afirmó.
En su momento más alto deportivamente tras su gol en Sudáfrica, Iniesta enfrentaba una depresión desencadenada por la muerte repentina de su amigo y también futbolista Dani Jarque. "En aquel entonces era un tema mucho más tabú que ahora, aunque siempre intenté normalizarlo; cuando comprendí lo que me pasaba o cuando ya no pude más, pedí ayuda. Ese proceso me hizo mejor persona", recordó sobre aquella etapa oscura.
Iniesta considera que actualmente ha habido una evolución respecto a la salud mental "aunque quizá todavía no sea suficiente" y atribuye parte del cambio a "los testimonios de muchas personas, especialmente deportistas que han hablado abiertamente", entre ellos él mismo. En su nuevo papel como entrenador le concede mayor importancia a este aspecto: "Trato de contar con esas herramientas y entender que los futbolistas no son solo jugadores sino personas; hoy día creo que más que antes te ganas respeto y confianza a través de las relaciones humanas más allá de las jerarquías".
El exfutbolista se siente "feliz" en esta primera etapa como técnico al frente del Gulf United de Abu Dabi y está motivado para continuar ese camino. "Es lo más parecido a ser jugador pero con mayores dificultades porque cuando juegas controlas lo que sucede con el balón dentro del campo; desde fuera es todo más complicado pero para mí supone un reto. Es un proyecto con muchos jóvenes donde espero transmitir todas las enseñanzas que he recibido como futbolista". Tras 30 años vinculado al fútbol —ahora desde el banquillo— Iniesta conserva "muchas cosas del niño" que dejó Fuentealbilla con 12 años y lloraba por las noches en La Masia antes de empezar su leyenda.








Agregar Comentario