Entretenimiento • Primera Plana

La comida china como escape en medio del conflicto en el Medio Oriente

9509430746
Cuando estalla una guerra, un restaurante de comida china en Medio Oriente se transforma en un refugio para niños huérfanos.

Fuente: Listin diario

Cuando estalla una guerra, un restaurante de comida china en Medio Oriente se transforma en un refugio para niños huérfanos. "Érase una vez en el Medio Oriente" es más que una película; es un llamado a la conciencia, a la humanidad y a la protección de los menores.

Dirigida por Wen Muye, la cinta narra la historia de Xu Fu, un chef chino que deja atrás a su madre y a su hija para viajar a Oriente Medio en busca de una oportunidad laboral que le permita mejorar sus ingresos. Allí comienza a trabajar en un restaurante de comida china que pronto se destaca por la autenticidad y sabor de sus platos.

Sin embargo, lo que inicialmente parecía ser una puerta hacia una vida mejor cambia radicalmente cuando estalla el conflicto bélico, y el restaurante pasa a ser un lugar de protección para quienes intentan sobrevivir a la guerra.

A medida que los enfrentamientos aumentan en Medio Oriente, el "Restaurante Dragón" comienza a acoger a personas afectadas por el conflicto, incluyendo más de veinte niños huérfanos, a quienes Xu Fu ofrece empleo como ayudantes de cocina y, al mismo tiempo, un sitio donde dormir y sentirse seguros.

La trama se desarrolla cuando Xu Fu, su amigo Ma Junsheng —gerente del restaurante— y Saif, un niño huérfano con talento para la cocina, son arrestados por soldados bajo la acusación de colaborar en un ataque terrorista.

En medio del conflicto armado que atraviesa el país, la película muestra cómo estos personajes terminan formando una familia, en circunstancias marcadas por la violencia, pero con la comida china como vínculo principal.

TRA Podcast Studios

La gastronomía china tiene un papel fundamental en esta historia. De las manos de Xu Fu y Saif, el filme revela cómo cocinar, sentarse a la mesa y compartir un plato son acciones simples que adquieren un significado profundo cuando suceden en medio de la guerra.

Durante una rueda de prensa, Wen Muye, el actor Aarif Rahman —quien interpreta a un soldado chino-estadounidense— y otros miembros del equipo hablaron sobre el proceso creativo, las dificultades durante el rodaje y las motivaciones para contar esta historia.

El director aclaró que no quiso mostrar la guerra como un espectáculo militar o de acción, sino reflejar sus consecuencias sobre la población civil y la pérdida de la vida cotidiana.

En ese sentido, la comida cobra un significado especial. Wen Muye señaló que buscó generar un contraste entre el acto de comer y la destrucción causada por el conflicto. Mientras la guerra destruye hogares y rutinas, preparar y compartir alimentos representa calma, unión familiar y el anhelo de regresar al hogar.

"Comer simboliza la paz absoluta, mientras que la guerra no lo es. Son dos acciones totalmente opuestas. Al combinar comida china y guerra surge naturalmente una imagen y un símbolo de paz", afirmó.

La familia también juega un rol clave en la historia. Según explicó el director, el vínculo entre Xu Fu, Ma Junsheng y Saif termina formando una especie de familia construida sobre las difíciles circunstancias que enfrentan.

"La unión entre Xu Fu, Ma Junsheng y Saif constituye realmente una relación familiar entre tres personas. Su objetivo era proteger la seguridad de ese hogar", indicó.

Otro momento destacado durante los encuentros relacionados con la película fue la participación de "Old Wang en China", un creador de contenido gastronómico originario de Irak, quien hizo un cameo interpretando al novio en una escena nupcial.

Wang, quien vivió los conflictos armados en Irak y Siria antes de mudarse a China, compartió parte de su experiencia durante la guerra. Relató cómo su familia estuvo atrapada varios días durante los combates sin acceso a alimentos básicos.

"Estuvimos atrapados cinco días en la tienda fotográfica de mi abuelo; no teníamos comida ni dónde cocinar, solo podíamos beber algo de agua potable. El primer día, el segundo… hasta el quinto día sentíamos que moriríamos de hambre", contó Wang al relatar lo vivido siendo adolescente.

Además, señaló que vivir en medio del conflicto cambió su percepción sobre algo tan cotidiano como sentarse a comer. Recordó que durante una breve tregua salir a comer un trozo de pan fue uno de los momentos más felices de su vida.

"Dijeron que si alguien quería salir entre las 5:00 y las 9:00 am ninguna parte dispararía. Todos corrimos y nosotros también. Cuando llegamos a un lugar seguro me dieron un pedazo de pan; recuerdo claramente que al comerlo sentí un aroma increíble y una felicidad enorme. ¿Cómo no va a ser grandioso tener comida? Para mí es un sentimiento muy real", expresó.

La historia de "Old Wang" conecta directamente con uno de los mensajes centrales del filme: en medio de la guerra, comer en paz deja de ser algo cotidiano para convertirse en símbolo de seguridad y esperanza para niños, jóvenes y adultos por igual.

TRA VOD en Vivo

✕
TRA Digital

GRATIS
VER