Fuente: Mauricio Torres/mauricio_torres@cnnespanol.cnn.com
Maduro y Flores buscaban silenciar a la oposición venezolana y torturaban a ciudadanos estadounidenses, según fiscal de Nueva York
El exmandatario venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, permanecen detenidos en Nueva York desde hace más de nueve meses, tras ser capturados el 3 de enero en un operativo militar estadounidense en Caracas y trasladados a esa ciudad.
En su primera comparecencia ante la justicia estadounidense, ambos fueron acusados de narcoterrorismo, narcotráfico y delitos relacionados con armas; cargos que niegan y para los cuales aguardan un juicio programado para iniciar el 1 de junio de 2027.
Este jueves, el Gobierno de Estados Unidos presentó una nueva acusación por supuesta tortura contra ciudadanos estadounidenses, imputación que el abogado de Maduro rechazó. El equipo legal de Flores no ha respondido aún a las consultas realizadas por CNN.
Mientras continúa el proceso penal contra la pareja, sus abogados preparan una estrategia defensiva. Entre sus acciones, planean presentar una moción para solicitar el cierre del caso alegando que Maduro y Flores gozaban de inmunidad al momento de su captura, pues él era jefe de Estado y ella, primera dama.
Además, pidieron que se otorgara arresto domiciliario a Flores antes del juicio, pero los fiscales estadounidenses se opusieron y el juez Alvin K. Hellerstein rechazó la solicitud durante una audiencia realizada la mañana de este jueves.
Dibujo realizado por la artista Jane Rosenberg que muestra al expresidente venezolano Nicolás Maduro junto a su esposa Cilia Flores y sus abogados Mark Donnelly y Barry Pollack durante una audiencia en un tribunal federal en Nueva York, EE.UU.
Condiciones en una prisión de Brooklyn
Desde su traslado a Nueva York, Maduro y Flores están recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn (MDC), una prisión federal que ha albergado a otros detenidos de alto perfil como el narcotraficante mexicano Joaquín "el Chapo" Guzmán, condenado a cadena perpetua en 2019, y el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, sentenciado por narcotráfico y posteriormente indultado por Donald Trump el año pasado.
El MDC es frecuentemente descrito como un lugar con condiciones muy duras. En enero, el analista legal Elie Honig señaló que podría ser “la más miserable” de las prisiones que ha visitado, debido a su ambiente oscuro, sobrepoblado y ruidoso.
Aunque las autoridades penitenciarias no han revelado la ubicación exacta donde se encuentran Maduro y Flores dentro del MDC, expertos y abogados consideran que habrán sido separados y probablemente alojados en la Unidad de Vivienda Especial (SHU).
El abogado penalista Daniel McGuinness explicó en marzo que quienes están en esa unidad enfrentan “el nivel más restrictivo dentro del establecimiento”, lo que implica pasar casi todo el día solos en sus celdas, salir solo bajo estricta supervisión y tener comunicación limitada.
A pesar de ello, la cuenta oficial de Maduro en Telegram ha continuado activa durante su detención. Quienes la gestionan publican mensajes para recordar los días en prisión o referirse a temas actuales, como el doble sismo que sacudió Venezuela el 24 de junio.
En esa ocasión, desde esa cuenta se difundió un llamado a la unidad firmado por Maduro: “En esta hora difícil llamamos a la unión nacional, a la serenidad y al amor concreto: ayudar, proteger, compartir, levantar y reconstruir. Venezuela ha enfrentado grandes pruebas y de esta también vamos a salir fuertes, con fe, disciplina y solidaridad. Nuestro corazón y nuestras oraciones están con ustedes. ¡Que Dios bendiga y proteja a Venezuela!”.
Ánimo firme para Maduro; Flores presenta problemas de salud
Nicolás Maduro Guerra, hijo mayor del expresidente depuesto, declaró en marzo que su padre mantenía “mucho ánimo”, realizaba ejercicios e incluso había perdido peso según las conversaciones telefónicas que había tenido con él.
No obstante, expertos y abogados indican que las oportunidades para ejercitarse en el MDC son limitadas y consideran probable que la pérdida de peso se relacione más con las malas condiciones alimenticias del centro —un tema denunciado durante años— que con actividad física.
Durante la audiencia judicial en marzo —la segunda desde su traslado a Nueva York— CNN pudo constatar que Maduro lucía más delgado.
Cuatro meses después, en la audiencia celebrada en julio, parecía recuperado. Además mostró un corte reciente de cabello, estuvo animado y saludó desde lejos a quienes asistían a la sala.
Hasta ahora los abogados no han reportado deterioro físico significativo para Maduro debido al encierro; sin embargo sí han señalado afectaciones en la salud de Flores. Este argumento fue parte fundamental para solicitar al juez Hellerstein concederle arresto domiciliario.
Los documentos presentados por su defensa indican que Flores padece problemas cardíacos desde hace tiempo que antes podía controlar solo con medicamentos. Según sus abogados, su condición ha empeorado mientras está recluida en el MDC, por lo cual debería permitírsele cumplir detención en una residencia privada.
Los fiscales del Departamento de Justicia estadounidense se opusieron a esta petición argumentando riesgo de fuga o amenazas a testigos por parte de Flores; alegato rechazado por sus defensores.
Finalmente, tras valorar “el grave” riesgo de fuga basado en sus contactos y los recursos financieros involucrados en el proceso judicial, el juez determinó mantenerla detenida en el MDC.
Ruta hacia el juicio en 2027
Antes del comienzo del juicio previsto para junio del próximo año, se estableció un calendario para la presentación de evidencias y trámite de mociones.
Una moción clave será la propuesta por los abogados para solicitar la finalización del proceso penal basándose en la inmunidad legal que alegan poseían como jefe de Estado y primera dama. Se espera que esta petición sea evaluada el 17 de noviembre.
Sin embargo, se suman nuevos elementos al caso.
Los fiscales del Departamento de Justicia añadieron recientemente cargos contra Maduro y Flores por tortura presuntamente cometida contra ciudadanos estadounidenses.
Según dicha acusación, cerca de una decena de ciudadanos estadounidenses fueron detenidos ilegalmente en cárceles venezolanas e incluso sufrieron torturas como descargas eléctricas aplicadas en distintas partes del cuerpo, golpes físicos, asfixia así como privación prolongada de agua y alimentos.
Los fiscales sostienen que estos hechos evidencian cómo Maduro y Flores habrían encabezado “un sistema represivo basado en violencia contra opositores políticos, detenciones arbitrarias y tortura incluyendo a ciudadanos estadounidenses”.
Información recopilada por Alisha Ebrahimji, María Santana, Evan Perez, Hannah Rabinowitz, Kara Scannell, Jennifer Hansler y Lauren Del Valle para CNN.









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