Fuente: Jennifer Hansler/jennifer_hansler@cnnespanol.cnn.com
La reunión de los ministros de Asuntos Exteriores del G20 inició este viernes en Atlanta sin la tradicional "foto de grupo", luego de que se anticipara que varios representantes abandonarían el lugar antes de aparecer junto al ministro ruso Serguéi Lavrov.
Dos funcionarios occidentales indicaron a CNN que más de un tercio de los participantes amenazaron con retirarse si se tomaba una imagen con el ministro ruso.
De acuerdo con tres fuentes, Estados Unidos consideró hacer dos fotografías: una con Lavrov y otra sin él. Sin embargo, el secretario de Estado, Marco Rubio, optó finalmente por descartar por completo la foto —un elemento habitual en este tipo de encuentros—, señalaron dos fuentes.
Un funcionario estadounidense explicó que Rubio tomó esta decisión porque la controversia en torno a la foto podría convertirse en una distracción y un espectáculo que opacaría la reunión.
"La foto se canceló cuando quedó claro que algunas delegaciones no querían participar en una imagen conjunta", afirmó otro funcionario estadounidense.
"En lugar de permitir que una oportunidad fotográfica protocolaria se volviera una distracción diplomática, Estados Unidos decidió prescindir de la foto y centrarse en los debates sustanciales y en las prioridades compartidas durante la reunión ministerial del G20", añadieron.
Más tarde, en una rueda de prensa celebrada en Atlanta, Lavrov minimizó la polémica sobre la "diplomacia de la foto familiar" y dijo a los periodistas: "Si lo que más les importa es cómo salen en la foto familiar y quién está a su lado, bueno, eso lo dice todo".
Lavrov también señaló que tuvo un breve encuentro con Rubio durante la reunión ministerial y que ambos sostuvieron "una conversación bastante buena".
La tensión alrededor de la foto y la presencia de Lavrov en EE.UU. surge en un contexto de desacuerdo entre el Gobierno de Trump y Europa respecto a la postura frente a Rusia. Además, el encuentro global está marcado por la guerra que Moscú mantiene contra Ucrania y por la posibilidad de que Estados Unidos vuelva a enfrentarse con Irán. El presidente Donald Trump ha insinuado la posibilidad de retomar acciones militares tras las elecciones intermedias previstas para este martes. Se espera que Rubio mantenga encuentros en Atlanta con sus homólogos de Arabia Saudita y Turquía.
En sus palabras de bienvenida el viernes, Rubio destacó que los representantes se reunían en un "momento crítico".
"Nos enfrentamos a múltiples crisis económicas y geopolíticas interconectadas, muchas de ellas representan amenazas graves: amenazas serias para los fundamentos esenciales del orden económico mundial. Estamos ante nuevas perturbaciones y tensiones que afectan el suministro global de energía y alimentos — así como los mercados alimentarios —, las cadenas globales de suministro, el comercio y hasta la libertad de navegación", afirmó Rubio. "El G20 debe actuar unido para enfrentar estas amenazas, fortalecer nuestra resiliencia económica y proteger nuestros mercados y las economías que sostienen".
Existen diferencias entre varios sectores europeos y el Gobierno de Trump sobre cómo abordar a Rusia. En las últimas semanas, Trump cerró un acuerdo petrolero con Moscú y suspendió ciertas sanciones contra Rusia, mientras aumentaba la presión sobre Kyiv para que detuviera sus ataques contra refinerías rusas. Un alto funcionario ruso indicó que han mantenido conversaciones sobre un posible levantamiento de sanciones estadounidenses al fondo soberano ruso, valorado en miles de millones de dólares. En paralelo, Rusia ha continuado sus ataques letales contra objetivos civiles en Ucrania.
Este viernes por la mañana, el ministro alemán Johann Wadephul intentó restar importancia a las divisiones y aseguró que EE.UU. y Europa "comparten sintonía". También calificó a Rubio como un "socio confiable".
"Tenemos claro que esta guerra debe terminar y que Rusia debe sentarse a negociar", declaró a los periodistas en Atlanta. "Diría que el tono en Europa es naturalmente diferente".
"Cuando uno está más cerca del conflicto, las repercusiones —tanto sociales como políticas internas— son obviamente distintas", añadió.
"Estamos definiendo nuestras posiciones y valoramos mucho la iniciativa estadounidense para sentar a Ucrania y Rusia frente a la mesa negociadora", comentó Wadephul al ser consultado por CNN sobre la presión estadounidense para reintegrar económicamente a Rusia con Europa.
Otro funcionario occidental aclaró que medidas significativas como el levantamiento de sanciones suelen darse en respuesta a acciones concretas por parte del país sancionado.
"¿Ha ocurrido algo? Nosotros no lo vemos", afirmó.
Información proporcionada por Nina Subkhanberdina, CNN.








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