Fuente: Listin diario
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este sábado que aún debe decidir si se transmite en vivo la ejecución de Nidal Malik Hasan, exmayor del Ejército sentenciado a muerte por asesinar a 13 personas y herir a otras 32 en 2009.
"Hay dos opciones: no mostrarlo o mostrarlo. Porque, ya saben, al mostrarlo, tal vez otros no hagan lo mismo que él. Así que, en última instancia, tomaré una decisión. Sé lo que los militares querrían hacer, pero yo decidiré", afirmó Trump ante los medios en la Casa Blanca.
No obstante, el mandatario no dudó en calificar a Hasan como un "asesino despiadado" y expresó su pesar porque algunas de las víctimas heridas "nunca recuperarán sus vidas".
El viernes, el presidente indicó que el exmayor del Ejército se "merece" que su ejecución sea transmitida al público debido a que "mató a mucha gente" en Fort Hood, Texas.
La ejecución está programada para el próximo 3 de diciembre y se llevará a cabo en la base militar Fort Hood por un pelotón de soldados armados con fusiles, según informó el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien aseguró que se garantizará el acceso del público para presenciar el procedimiento.
Hegseth justificó la decisión señalando que es necesario demostrar que estos actos tienen "consecuencias graves", según declaraciones brindadas a medios locales.
Por su parte, el vicepresidente de EE.UU., JD Vance, adelantó que no planea ver la ejecución si finalmente es retransmitida, aunque la calificó como el mayor ataque contra Estados Unidos desde los atentados del 11 de septiembre.
La ejecución de Hasan, respaldada por Trump tras la recomendación de Hegseth, será la primera ejecución militar por fusilamiento desde 1945.
La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos expresó que las "ejecuciones públicas constituyen una forma de trato o pena cruel, inhumana o degradante" y advirtió que su transmisión en directo puede considerarse una forma de tortura.








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