Fuente: Agencia EFE/agencia_efe@hoy.com.do
La muerte del futbolista del Tenerife, Jesús de Miguel, ha generado conmoción tanto dentro como fuera del ámbito futbolístico. El impacto con el portero rival le provocó inicialmente un paro cardíaco. Consultamos a la Sociedad Española de Cardiología (SEC) para entender por qué un choque similar puede detener el corazón, y explican que no depende de la fuerza del impacto en el pecho, sino del momento en que el corazón se encuentra latiendo. Esto podría haberse debido a una "conmotio cordis".
El accidente de Jesús de Miguel ocurrió en los instantes finales del partido entre Tenerife y Andorra el pasado lunes, cuando el jugador disputaba un balón dividido con el guardameta visitante, Jesús Owono.
La acción terminó con ambos futbolistas chocando de manera fortuita, dejando a De Miguel inconsciente en el césped.
El árbitro anotó en el acta que el portero fue expulsado por impactar bruscamente con la pierna elevada sobre un adversario, empleando una fuerza excesiva mientras el balón estaba en juego.
Tras el golpe, el futbolista sufrió un paro cardíaco.
¿Qué es la conmotio cordis?
Ignacio Fernández Lozano, presidente de la Sociedad Española de Cardiología, explica a EFE Salud que para que un golpe en el pecho provoque una parada cardiorrespiratoria "no es necesario que sea muy fuerte ni violento".
Puede darse la llamada "conmotio cordis", que ocurre cuando un impacto sucede en una fase muy específica del ciclo cardíaco, cuando el corazón está más vulnerable.
Durante la contracción del corazón, como en cualquier músculo, se produce un proceso iónico complejo en las células del órgano, donde entran y salen sodio y potasio, generando un “intercambio muy complejo”, detalla Fernández Lozano.
Este proceso de "repolarización" hace que la célula sea muy sensible a estímulos como un golpe; esto puede provocar inestabilidad eléctrica e inducir una fibrilación ventricular, la arritmia que detiene el corazón.
La ventana temporal para este fenómeno es extremadamente breve, solo unos milisegundos; si el golpe ocurre justo entonces, el corazón se detiene.
Según Fernández Lozano, este fenómeno no es tan raro como se piensa dentro del deporte.
Se trata de impactos causados por "mala suerte".
"Nadie tiene certeza absoluta, pero parece que este joven fallece porque recibe un impacto con la rodilla del portero en el pecho en un golpe que no necesariamente necesita ser muy fuerte para causar eso", señala el cardiólogo de la SEC.
Añade que al correr hacia el balón, el jugador del Tenerife podría tener el corazón acelerado y si el golpe ocurrió en ese instante concreto del ciclo cardíaco, insiste en que la colisión con el portero del Andorra no tuvo que ser muy intensa para provocar el paro cardíaco.








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