Santo Domingo,- El presidente en funciones del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Roberto Fulcar, afirmó hoy que la marcha institucional del país no es sólo competencia de los partidos políticos y especialmente del Partido de la Liberación Dominicana, sino de toda la sociedad.
Recordó que por viejas fallas e inequidades acentuadas tras los cuestionados comicios del año pasado, el país requiere una reforma política que fortalezca la institucionalidad, y esa tarea, que inicia con la aprobación de las leyes de Partidos y del Régimen Electoral, no puede dejarse bajo responsabilidad de un solo partido.
Expuso que si bien en muchos de los puntos de ambas iniciativas legislativas no existen grandes diferencias, hay aspectos decisivos como la simultaneidad de las convenciones en los partidos, con padrones propios, la definición de los delitos electorales y su sistema de consecuencias, la transparencia sobre el origen de los recursos que reciben los partidos para hacer sus campañas, los topes para los gastos de campaña, la equidad en la publicidad, y la garantía de los derechos de los militantes en los partidos políticos, que deben pautar la justeza de los procesos electorales.
“Son aspectos en los que la mayoría de los partidos y la sociedad civil hemos estado de acuerdo, pero no así determinados sectores del PLD, y es por eso que la reforma debe ser consensuada por los partidos y la sociedad y aprobado por el Congreso, a lo que nadie debiera oponerse”, subrayó.
social y explica la forma irrespetuosa con que se expresó en estos días Reinaldo Pared, secretario general del PLD y presidente del Senado, sobre el necesario consenso nacional para aprobar las referidas leyes. Fulcar exhortó a esos peledeístas a superar ese obstáculo.
Fulcar reconoció que en toda sociedad democrática se presentan diferencias sobre los diferentes temas, aunque esas diferencias deben expresarse con respeto, sobre todo por parte de aquellos que, como Pared Pérez, ostentan la investidura de autoridad del estado.
Dijo que las autoridades del PRM, Luis Abinader y los dirigentes territoriales de ese partido han estado respaldando las actividades de la lucha verde, siempre en una actitud de reconociendo y respeto al carácter no partidista, plural, amplio y diverso de dicho movimiento, al que nunca han procurado vanguardizar ni competirle, sino apoyar sus jornadas de lucha contra la corrupción y la impunidad.




