“Estoy en shock”, dijo Moore en un comunicado. “Estaba fuera del país, viajando para encontrarme con mis hijas para la celebración de un cumpleaños cuando recibí esta noticia devastadora. La pérdida de un chico es una tragedia impensable, así que mi corazón está con la familia y amigos de este joven”, apuntó y no volvió a hablar nunca más de la tragedia.

Dos años más tarde, Demi tendrá que hablar. Pero será frente al tribunal:  la familia de Edenilson acaba de demandarla y pide un importante resarcimiento económico.

Hasta ahora, las pericias policiales habían determinado que la actriz no tenía ninguna responsabilidad en la muerte de Valle, ya que no estaba en su casa y la fiesta se había organizado sin su autorización. “Se tomaron grandes cantidades de alcohol y ningún testigo recuerda haberlo visto caer”, dijo un investigador. Pero los padres del joven fallecido han insistido en que se incluya a la actriz de “Ghost” en la demanda “como propietaria de la piscina”.

Demi y sus hijas Tallulah y Scout en la piscina de su casa

Demi y sus hijas Tallulah y Scout en la piscina de su casa

Los abogados de la familia Valle argumentan que no había ningún tipo de señalización que diera cuenta de la profundidad de la pileta, y que la temperatura en la que se encontraba el agua -la piscina es climatizada y su termómetro marca 38 grados- pudo ocasionar que las funciones cerebrales del joven quedaran dañadas.

Mientras que Demi Moore buscará hacer frente a esta demanda, su asistente -el que organizó la fatídica fiesta en ausencia de la estrella-salió libre de cargos. “Para ella es un golpe terrible desde lo emocional”, dijo un allegado. Y, luego, todos se llamaron a silencio.

Fuente: Infobae