SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El Instituto Duartiano rechazó este miércoles, de manera categórica, el reciente informe de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH), en el cual vuelve a ensañarse contra la República Dominicana, acusándola de discriminación racial contra personas de ascendencia haitiana y de hacer deportaciones y expulsiones masivas de estos a su territorio.
La entidad patriótica que tiene como misión esencial velar por la difusión de las ideas del Padre Fundador Juan Pablo Duarte, expresa que la llamada Comisión quiere inmiscuirse en los asuntos internos de nuestro país, irrespetando con ello principios esenciales del derecho internacional como el de “no intervención en los asuntos domésticos de los Estados” y el de “autodeterminación”.
El presidente del Instituto, José Joaquín Pérez Saviñón manifestó en rueda de prensa que el informe constituye una mentira de un nivel tal que se convierte en una nueva agresión contra el pueblo dominicano.
“Pueblo que tan generosamente ha ofrecido a los haitianos su solidaridad y ayuda, siempre en mayor proporción que la ayuda que han ofrecido los organismos internacionales y países que cuestionan a la República Dominicana”, indicó.
Pérez Saviñón expresó en rueda de prensa que en nuestro país no se registra un solo caso de apatridia, pues los haitianos y cualquier otro extranjero que nazca en el territorio dominicano, tiene la posibilidad de que sea registrada su declaración en los registros que existen en las dependencias consulares acreditadas en el país, de conformidad con nuestra normativa migratoria, Ley número 285, sobre Migración.
La Constitución actual establece que “El principio de la no intervención constituye una norma invariable de la política internacional dominicana”.
En otro orden, la entidad cívica apoya sin reservas al Monseñor Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez, esto luego de que personas malintencionadas quieren hacerle daño con la supuesta venta de terrenos por más de US$11.2 millones.
José Joaquín Pérez Saviñón manifestó que constituye una injusticia el hecho de que se pretenda cuestionar una figura de tanta gravitación positiva en la vida nacional.
Indica, además que se mantendrán vigilantes ante cualquier otro despropósito que se pretendiera hacer para afectar al Monseñor de tanta honra.
“La valentía y la integridad de este pastor no puede encontrar como un eco prolongado en el tiempo, más que el reconocimiento público y la valoración positiva de un pueblo y un país agradecido”, dijo el presidente del Instituto Duartiano.





