Redacción Internacional. – Se espera que el presidente Donald Trump elimine el programa del gobierno de Barack Obama que protege de la deportación a jóvenes que llegaron con sus padres al país cuando eran niños, pero probablemente permita que los llamados dreamers se queden en Estados Unidos hasta que venzan sus permisos de trabajo, dijeron varias personas familiarizadas con las negocaciones.
El plan permitiría a Trump cumplir su promesa de campaña de poner fin a una de las principales iniciativas de Obama, a la vez que le ofrece una vía para mantener la promesa que hizo después de asumir el cargo de tratar a los dreamers con “un gran corazón”, dijeron fuentes de ambas partes del tema que participan en las discusiones.
El anuncio pudiera ocurrir el mismo viernes, pocas días antes de una fecha tope impuesta por 10 estados que amenazaron con demandar al gobierno federal si no dejaban de proteger a estas personas que fueron traídas ilegalmente al país cuando eran niños.
Los grupos que desean mantener el programa están exhortando a la Casa Blanca a pedir a esos estados –liderados por Texas– a posponer la fecha tope del martes, para darles más tiempo para negociar, y pudiera dar al Presidente el espacio necesario para no anunciar cambios en una política importante mientras su gobierno se concentra en la recuperación tras el paso del huracán Harvey.
Pero el presidente está muy presionado para eliminar rápidamente el programa, conocido como DACA, de parte de grupos que apoyaron su candidatura debido a su postura favorable a las deportaciones y su promesa de eliminar este programa en particular desde el mismo día que asumió el cargo.
“Esto es algo en que le dio completamente la espalda a su base”, dijo Chris Chmielenski, director de activismo de NumbersUSA. “No me canso de decirlo. Prometió hacerlo y no lo ha hecho todavía”.
La Casa Blanca puede pasar por alto la fecha tope impuesta por los estados que amenazan con demandar, y en su lugar dejar el asunto en manos de los tribunales o el Congreso. Pero los asesores de Trump lo han exhortado a tomar el control del tema.
“Se le ha aconsejado que es de interés político para él que tome la decisión de eliminar el programa porque le acreditarán la decisión”, dijo una fuente familiarizada con las conversaciones dentro de la Casa Blanca. “Y se va a eliminar de todas formas, ¿por qué no atribuirse el crédito?”
Trump, el líder estadounidense más impredecible y poco convencional de los tiempos modernos, todavía puede cambiar de opinión, pero tres personas familiarizadas con la situación dicen que se espera que el presidente tome una decisión antes de la fecha tope del martes.
La idea de permitir que unos 800,000 personas protegidas por el programa se queden un máximo de dos años con el permiso de trabajo es apoyada incluso por muchos de los grupos que desean eliminar el DACA. Mientras que no se emitan nuevos permisos, ni se renueven tampoco, esos grupos consideran necesaria la gracia para los beneficiarios del DACA.
“Parece ser la forma más práctica de hacerlo” dijo Ira Mehlman, portavoz de la Federation for American Immigration Reform, un grupo que se opone a proteger a los dreamers y está en conversaciones con el gobierno.
Ese período de gracia pudiera dar a los legisladores republicanos en el Congreso que se solidarizan con los jóvenes indocumentados algún tiempo para proponer un plan antes de que la mayoría pierdan su estatus, dijo una fuente del Congreso familiarizada con la estrategia republicana.
Después de que Trump fuera informado del asunto la semana pasada por el secretario de Justicia, Jeff Sessions, quien ha dicho que cree que el programa es inconstitucional, el presidente estaba preparado para poner fin al DACA. Pero dos republicanos que participan en las negociaciones dijeron que Trump decidió pensarlo mejor y propuso el anuncio de una decisión mientras se concentraba en la grave situación que ha dejado el huracán Harvey.
“Creo que tiene un conflicto interno genuino y está tratando de decir qué hacer”, dijo uno de los republicanos.





