La jueza ordenó un “retorno al estatus quo”, es decir, mantener la medida adoptada por el anterior presidente Barack Obama, que determinó que los transgénero podían ser aceptados en filas militares a partir de julio de 2017.
El gobierno de Trump había anunciado en junio un aplazamiento por seis meses de la aplicación de ese decreto, y en julio el presidente sorprendió a sus propios jefes militares al anunciar en Twitter el veto a la incorporación de soldados transgénero a las Fuerzas Armadas.
En este sentido, Trump recomendó al jefe del Pentágono, general Jim Mattis, que las Fuerzas Armadas dejen de cubrir los costos de las operaciones relacionadas al cambio de género de los soldados.
Así, otorgó al Pentágono un plazo hasta el 23 de marzo próximo para que elabore una nueva política específica para los militares transgénero.