AFP
Honduras respiró con un poco de tranquilidad este sábado, cuando mermó la ola de violencia que sacudió el país con protestas y enfrentamientos entre policías y manifestantes que denuncian un supuesto fraude en las elecciones del domingo 26.
El conteo de votos de los comicios continuaba paralizado mientras la población se mantenía en ascuas sobre quién ganó los comicios entre los dos candidatos más votados, el presidente Juan Orlando Hernández, aspirante a la reelección, y el presentador de televisión Salvador Nasralla, de la izquierdista Alianza de Oposición Contra la Dictadura.
Entre los disturbios registrados en la noche del viernes una joven murió por una herida de bala en medio de choques entre policías y manifestantes seguidores de Nasralla en un barrio de la capital.
Familiares de la joven Kimberly Dayana Fonseca (19) responsabilizó a la policía de su muerte, mientras la fiscalía anunció que abrió una investigación sobre el caso.
“El Ministerio Público (fiscalía) hizo el levantamiento del cuerpo y está haciendo la investigación desde la escena del crimen” para determinar responsabilidades, dijo a la prensa el portavoz de esa institución, Yuri Mora.
La Policía Militar de Orden Público (PMOP) señaló por su parte en un comunicado que investiga “exhaustivamente” la posible participación de uno de sus agentes en la muerte de la joven.



