CNET
La competencia en el segmento de las cámaras de acción y los problemas del dron Karma han hecho que GoPro se plantee una nueva ola de despidos de entre 200 y 300 personas, según pudo conoce TechCrunch.
Una carta a los empleados afectados a la que tuvo acceso la fuente explica que los recortes son parte de una reestructuración más amplia “para alinear mejor nuestros recursos con los requisitos del negocio”.
Según las fuentes de TechCrunch, los empleados han dejado sus puestos de trabajo este jueves, aunque seguirán cobrando su salario hasta el 16 de febrero, probablemente en un intento por evitar que la noticia llegara durante el CES de Las Vegas, que se celebrará la semana que viene, y también para poder vincular los despidos a su informe de ganancias del próximo trimestre.
Esta nueva ola de despidos no sorprende demasiado. En 2016 la empresa ya tuvo que reducir en 100 su fuerza laboral, mientras que en marzo del año pasado tuvo que despedir a otras 270 personas.
La fuente asegura que en parte los despidos están ocasionados por el desastre que habría resultado ser el dron Karma, cuyas ventas fueron paralizadas porque el dron se desconectaba de la batería en pleno vuelo y caí en picado y retomadas más tarde, y porque existe demasiada competencia en el segmento de las cámaras de acción.
Además de las dudas sobre Karma, GoPro ha tenido que enfrentarse a la gran competencia que ha significado DJI, que al mismo tiempo lanzó los drones no profesionales Mavic Pro y Spark, que intentan llegar a un público más masivo.




