(EFE).- El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, condenado a 12 años de cárcel, sigue como favorito para las elecciones de octubre, según un sondeo divulgado hoy y a pesar de que para entonces pudiera estar inhabilitado o preso.
La encuesta fue realizada por el Instituto Datafolha entre el lunes y el martes, después de que la semana pasada un tribunal de segunda instancia ratificó y amplió de 9 a 12 años la pena ya impuesta al exmandatario por un juez inferior, que le halló culpable de delitos de corrupción.
En respuesta a esa decisión, el Partido de los Trabajadores (PT) proclamó a Lula precandidato a la presidencia y su defensa se ha valido de esa condición en sus primeros intentos de evitar que la pena sea ejecutada y que el exmandatario vaya a prisión.
Esa pretensión de la defensa tuvo un primer revés este martes, cuando el Superior Tribunal de Justicia negó un hábeas corpus solicitado en favor de Lula, en el cual se alegaba que no podía ser recluido hasta que se agotaran todas las apelaciones. La defensa enumeró seis razones para intentar impedir un eventual encarcelamiento y, entre ellas citó precisamente su condición de “líder absoluto en las encuestas de intención de voto”.
La preferencia que Lula mantiene por ahora entre los electores fue confirmada en la encuesta divulgada hoy por Datafolha, según la cual el antiguo sindicalista volvería a ser elegido presidente en octubre frente a cualquiera de los posibles aspirantes al cargo, que aún no han sido oficialmente proclamados. Según la encuesta, si Lula no fuera inhabilitado como candidato y se librase de la prisión mediante las apelaciones que aún le restan obtendría en la primera vuelta entre un 34 y 37 %, una votación que oscilaría entre 44 y 49 % en la segunda y definitiva.





