(EFE).-La nueva devaluación de la moneda venezolana que resultó de la subasta del sistema de cambio flotante, calculada en un 90 %, no frenará el proceso de hiperinflación que se registra desde octubre pasado y tampoco mejorará la situación de desabastecimiento de productos básicos.
Los economistas de las prestigiosas firmas del país coinciden en que la medida de llevar el cambio de 3.345 a 24.996 bolívares por dólar, o como ahora prefiere hacerlo el Banco Central de Venezuela, en euros -que pasó de 4.142 a 30.987 bolívares por euro- no repercutirá en una mejora para la economía.
“Es una tasa de cambio muy baja para lo que está ocurriendo en el mercado de divisas de Venezuela, una tasa de cambio de 30.000 bolívares (por euro) no es nada en comparación a lo que es realmente lo que está ocurriendo en el mercado cambiario (paralelo)”, dijo a Efe el economista Luis Oliveros.
El economista se refiere a la tasa de cambio por la que se rigen la mayoría de las importaciones en el país que es la ilegal paralela y señala que la subasta que se celebró la semana pasada en el sistema oficial Dicom debió acercarse a los 250.000 bolívares para “tener algún efecto” positivo en el mercado de canje.
“Lo que tienes es un aumento de la tasa del Dicom (648 %) con una devaluación del 90 %”, señaló.




