EFE.- El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y la vicepresidenta, Rosario Murillo, enviaron hoy una misiva al presidente de Rusia, Vladímir Putin, para expresar su solidaridad tras el incendio en un centro comercial que dejó 64 muertos.
“Toda nuestra solidaridad para usted, para las familias de la Federación Rusa, y en particular para las familias que sufrieron la tragedia de ayer, en el centro comercial Zímniaya Vishnia (Cereza de Invierno, en español), en la ciudad rusa Kémerovo”, señalaron en la carta.
“Nuestras oraciones para esos hermanos que hoy sufren la inesperada ausencia en condiciones terribles, de sus seres queridos, y nos unimos en cariño fraternal a usted y a todos ellos, pidiendo a Dios, alivio, consuelo y mucha fortaleza, para transitar estos momentos dolorosos”, agregaron.
Finalmente, los dirigentes enviaron un mensaje “a todos los familiares, a sus amigos, a los educadores que hoy perdieron más de 40 alumnos”.
“Y a todo su pueblo, nuestro amor, en la seguridad de que el carácter digno y fuerte del pueblo ruso crecerá, una vez más, ante esta gran desgracia, compartiendo dolores, y sobre todo fe y seguridad”, apuntaron.
Al menos 64 personas perdieron la vida ayer en un centro comercial de la ciudad de Kemérovo, en Siberia.
El incendio, cuyas causas aún no han podido ser determinadas, se declaró a media tarde del domingo, cuando el centro comercial “Zímniaya Vishnia” se encontraba lleno de familias.
Según las primeras investigaciones, el fuego inició en el cuarto y último piso del edificio, donde había dos salas de cine, cuyo techo se derrumbó, y un centro de juegos infantiles.
En el edificio no se activó la alarma antiincendios, y además las salidas de emergencia de los cines estaban bloqueadas.
El Comité de Instrucción de Rusia anunció la detención de cuatro personas en el marco de la causa penal abierta, entre ellas el arrendatario del local donde se originó el fuego y la directora general de la sociedad fiduciaria administradora del centro comercial.
Se trata del incendio más grave ocurrido en la zona central del país desde 2009, cuando 153 personas murieron en un club nocturno en la ciudad de Perm.




