EFE.- Nicaragua prohibió hoy las quemas agropecuarias con el objetivo de evitar un nuevo incendio similar al que afecta desde hace 8 días la reserva biológica Indio Maíz, donde más de 3.500 hectáreas han sido calcinadas, sin que hasta ahora se haya logrado controlar.
A través de una resolución del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena), el Gobierno anunció la “prohibición de quemas agropecuarias”, a partir de la presente semana.
La decisión del Gobierno está basada en las sospechas de que el incendio en Indio Maíz pudo haber sido provocado por uno o varios agricultores que posiblemente invadieron la reserva, ubicada en el extremo este de Nicaragua.
La prohibición llega en una época del año en que los agricultores limpian sus tierras para cultivar, antes de la llegada de la temporada lluviosa, que se inicia a fines de mayo.
En Nicaragua, uno de los países más pobres de América Latina, la mayoría de los agricultores carece de tecnología para producir, por lo que recurren a la quema para eliminar la maleza de sus parcelas.
En la resolución, el Gobierno nicaragüense señaló que “es obligación de todos los productores dueños de fincas prevenir incendios”, y advirtió que tomará medidas administrativas, o penales de ser necesario, en caso de que violen la disposición.
El incendio en Indio Maíz es difícil de controlar, debido a que la única forma de llevar agua a los puntos afectados es por vía aérea, pero además la zona está plagada de yolillales, un tipo de palma rica en aceite, que facilita la propagación y permanencia de las llamas.
Con 2.093 kilómetros cuadrados de extensión, Indio Maíz es el hogar de indígenas Rama y Kriol, así como de una amplia variedad de animales representativos de la fauna centroamericana, incluidas especies en peligro de extinción.



