Hipertextual
Los esfuerzos del Gobierno ruso por bloquear la aplicación de mensajería Telegram en el país siguen su absurdo y poco eficiente camino, alcanzando ya los 18 millones de direcciones IP bloqueadas por el organismo regulador nacional. Pese a esto, los habitantes de Rusia siguen teniendo acceso a la plataforma propiedad de Pavel Durov.
Esta censura, destinada a afectar al uso de Telegram, está provocando fallos en el funcionamiento de muchos de los servicios asociados a Google y Amazon como consecuencia del bloqueo de las direcciones IP de estas plataformas en la nube. Así, algunos de los que hacen uso de las mismas se han visto afectados de igual manera –como pueden ser Spotify, Gmail o Twitch– sin tener nada que ver con el caso de la aplicación de mensajería.




