Taylor Swift ha evolucionado como artista y como mujer, pero hay aspectos de su vida que no cambian y uno de ellos es su sentido de la solidaridad. La cantante ha organizado una fiesta sorpresa para un grupo de niños adoptados y de acogida en la que actuó de forma exclusiva para ellos. El evento terminó con todas las familias comiendo pizza.
Taylor Swift es conocida por mostrar gran empatía hacia sus fans, sobre todo hacia aquellos que por motivos de salud o problemas diversos no pueden acceder a ella como el resto de seguidores. En esta ocasión Taylor quiso sorprenden a 2.000 personas que forman parte de Asociación de Familias de Acogida y Adopción de Arizona (AZAFAP).
El quipo de Taylor Swift se puso en contacto con ellos a través de email y pidió absoluto secretismo en cuanto a este evento. Sin embargo, muchas personas creyeron que se trataba de una broma y que la propuesta de asistir a un concierto privado en el estadio de la Universidad de Phoenix no era más que una tomadura de pelo. Pero se equivocaban.
Cuando llegaron al lugar de la cita se dieron cuenta de que aquello iba en serio. Taylor Swift ofreció un concierto privado ante aquellas familias, padres e hijos, y luego invitó a todos a que se subiesen al escenario con ella. Pero ahí no acabó la cosa.




