Redacción Internacional.- Los leucocitos conforman un grupo dentro de las células sanguíneas que pueden aparecer en la sangre y en el tejido linfático. También se les denomina glóbulos blancos puesto que no poseen ningún tipo de pigmentación característica.
Por norma general están asociados al sistema inmunológico, es decir, el conjunto de estructuras que poseemos a modo de defensa contra agentes reconocidos como extraños. Por tanto, si sus valores son anormales es posible que el paciente sufra una enfermedad a identificar.
Por norma general la detección de los glóbulos blancos en esta sustancia se realiza a través de un examen de orina rutinario. En este análisis se recogen 40-50 ml de orina del paciente despreciando el primer chorro. Así, se desprecian las posibles impurezas de la uretra, el canal urinario de nuestro cuerpo.
Poco después se comprueba la muestra en un laboratorio especializado donde se confirmará la existencia de sustancias químicas. También se estudian las células y las propiedades que presenta la orina.
Por otra parte, existen numerosos desencadenantes o condiciones médicas que pueden producir esta alteración. Sin embargo, en todas ellas los leucocitos aparecen con valores por encima de lo normal. Esto se debe a una infección relacionada con el proceso de orinar originada por el contacto con patógenos o gérmenes.
Por ejemplo, entre las causas más comunes de este trastorno podemos destacar:
- Cistitis. Se trata de la hinchazón de la vejiga urinaria en la que el paciente tiene muchas ganas de acudir al baño. Asimismo, puede sentir dolor y picor en la zona e incluso presentar fiebre de intensidad moderada.
- Uretritis. También se encuentra relacionado con la inflamación de la uretra que se transmiten de manera sexual. Normalmente los pacientes sienten incomodidad al orinar, micción frecuente, fiebre moderada y dolor durante las relaciones sexuales. Es posible que se presente un flujo vaginal aumentado o picor en el pene.
- Vaginitis. Se refiere a la inflamación de la vagina. Por norma general aparece enrojecimiento y picor vaginal que se traduce en molestias durante las relaciones sexuales. Estos síntomas se pueden dar junto a un flujo vaginal anormal que presenta características diferentes en función del desencadenante.
- Prostatitits. Se trata de una alteración donde los varones padecen una hinchazón de la glándula prostática. Estos sujetos pueden llegar a sentir molestias en la región de la pelvis y áreas próximas, problemas sexuales (como la eyaculación precoz o la infertilidad) y síntomas urinarios.
- Pielonefritis. Infección e inflamación de los riñones y de la pelvis renal. El paciente puede experimentar dolor lumbar, cefalea (dolor de cabeza), náuseas y vómitos, fiebre, escalofríos e incluso infección de las vías urinarias bajas. En el último caso el sujeto puede sufrir los síntomas comentados en otras secciones.



