Agencia.- El halón en el tercer periodo por parte de los Warriors volvió a ser factor la noche del miércoles para que Golden State se llevara el triunfo 110-102 sobre los Cavaliers de Cleveland y colocara 3-0 la final de la NBA, a ley de uno para conquistar su tercer campeonato en cuatro temporadas.
Golden State, según publicó el diario The New York Times antes del inicio de la final la semana pasada, superó por un margen combinado de 130 puntos en el tercer cuarto a sus tres rivales anteriores en estos playoffs (San Antonio, Nueva Orleáns y Houston).
Y en esta serie ante Cleveland, los Warriors han anotado 11 puntos más que los Cavs tan solo en ese segmento.
Esto se traduce en una diferencia de 141 puntos en favor de Golden State solo en el tercer periodo en los playoffs de 2018, en 20 partidos. En otras palabras, que los Warriors han ganado el tercer cuarto por una diferencia promedio de siete puntos.
En el primer partido de la final el jueves, 31 de mayo, cuando salieron por la puerta ancha con un triunfo 124-114 en tiempo extra, los Warriors se llevaron el tercer cuarto 28-22 para tomar ventaja de 84-78 tras finalizar empatada a 56 la primera mitad.
Aunque en el segundo partido perdieron el tercer periodo, venían de ganar cómodamente la primera mitad 60-46. Y ese segmento lo cedieron por solo tres puntos, 34-31.
Entonces, la noche del miércoles, tras estar perdiendo el segundo periodo por hasta 13 puntos, los Warriors hicieron un avance para cerrar solo por seis puntos atrás la primera mitad, 58-52.
Fue nuevamente en el tercer segmento cuando dieron el halón acostumbrado en los playoffs de esta campaña. Superaron 31-23 a los Cavs para darle vuelta al marcador y colocarlo 83-81 al cierre del parcial, en ruta a su sonado triunfo 110-102 gracias a 43 puntos de Kevin Durant.
“Lo que hizo Golden State es impresionante”, dijo de entrada el técnico Tony Ruiz, una de varias voces que han estado analizando para El Nuevo Día esta final, la cuarta consecutiva entre Warriors y Cavaliers.
“A pesar de que Stephen Curry y Klay Thompson no jugaron su juego acostumbrado, el Sr. Durant se echó en los hombros al equipo y los cargó en todo el desafío”, destacó Ruiz, quien se encuentra en República Dominicana, donde estará activo en la liga profesional en la temporada que está próxima a comenzar.
En efecto Curry y Thompson encestaron en el tercer juego apenas 11 y 10 puntos, respectivamente, tras promediar 31 y 22 tantos en los primeros dos partidos de la final. Así de importante fue la explosión ofensiva deDurant, quien tuvo que cargar a los Warriors.
“Es impresionante la manera y la tranquilidad con la que jugaron. El tercer cuarto volvió a ser el cuarto de la diferencia, cuando los Warriors volvieron a reaccionar”, reconoció el técnico, quien resaltó la ironía de que esto sucedió a pesar de que por fin LeBron James tuvo la ayuda ofensiva de sus compañeros de los Cavs.
“Anoche LeBron sí recibió ayuda, pero no apareció cuando tenía que cargar a sus compañeros y equipo. Esto a pesar de hacer un triple doble. Pero cuando las millas cuentan no estuvo”.
James, quien hizo un triple doble con 33 puntos, 10 rebotes y 11 asistencias, tuvo la aportación de 20 puntos de Kevin Love, 15 de Rodney Hood y 13 de JR Smith.
“A pesar de que la ofensiva de los Cavs apareció, volvieron a quedarse sin efectividad en el tiro largo. De 31-9, para un 29%”, analizó Ruiz. “Curry, en su juego malo, metió el triple que valió por todo, porque le dio la ventaja definitiva en el juego”.
El técnico se refirió así al tiro de tres puntos que le dio respiro a Golden State al colocar el marcador 101-97 restando poco más de dos minutos de juego.




