El barco “Lifeline” con 233 migrantes rescatados hace una semana en el mar pudo amarrar este miércoles finalmente en la capital de Malta, tras recibir autorización gubernamental.
El navío, fletado por la ONG alemana del mismo nombre, amarró en uno de los muelles de este puerto de la capital maltesa, tras una semana de espera en alta mar.
Los migrantes a bordo serán repartidos entre ocho países europeos dispuestos a acogerlos: Malta, Italia, Francia, España, Portugal, Luxemburgo, Bélgica y Holanda.
En el muelle, al caer la noche, había un importante dispositivo de seguridad y las autoridades maltesas empezaron los controles médicos y las formalidades necesarias con los migrantes.
La decisión de permitir al barco atracar en Malta fue anunciada el martes por Italia y Francia.




