Entre los hombres que se someten a una biopsia prostática, aquellos con antecedentes de haber consumido siete o más copas de alcohol por semana serían más propensos que los abstemios a tener cáncer de próstata agresivo, según sugiere un pequeño estudio.
Los autores hallaron tres veces más riesgo de desarrollar un tumor de alto grado, sin importar si ese exceso con el alcohol había sido entre los 15 y los 19 años o décadas después, según publican en Cancer Prevention Research. No hubo relación entre el consumo actual y el grado tumoral.
La intención original era estudiar a los más jóvenes con la hipótesis de que el alcohol tendría un efecto nocivo en la aparición del cáncer prostático, según explicó la autora principal, Emma Allott, que dirigió el estudio mientras trabajaba en University of North Carolina, Chapel Hill, y ahora es docente de Queens University, Belfast.
“Los resultados señalan la necesidad de revisar toda la vida para comprender si el alcohol influye en la aparición de la agresividad del cáncer prostático”, añadió.
Con su equipo analizó datos de 650 hombres a los que se les había indicado una biopsia prostática en el Centro Médico de Asuntos del Veterano de Durham, Carolina del Norte, entre enero del 2007 y del 2018. Los veteranos, de entre 49 y 89 años, no tenían antecedentes de la enfermedad.
El 54 por ciento era no caucásico, lo que es importante para los autores porque este cáncer afecta más a los afroamericanos que a los blancos.
Además del resultado de la biopsia, el equipo contó con información del consumo de alcohol y otros antecedentes médicos y del estilo de vida que aportaron los participantes.
Los autores detectaron tres veces más riesgo de desarrollar un tumor de alto grado en los participantes que habían consumido más de 10.660 copas, es decir, lo que sería una por día durante 30 años.
Los especialistas coincidieron en que este estudio únicamente no es suficiente para cambiar las recomendaciones sobre el consumo de alcohol.




