Maduro precipita la desintegración latinoamericana

noticia inre17a sdarc 13746211 e1535548661904
noticia inre17a sdarc 13746211 e1535548661904
Las aspiraciones de integración bolivariana de Venezuela no han hecho más que acelerar el fin de los ya frágiles procesos de integración en marcha desde hace décadas en Latinoamérica.

EFE.- Las aspiraciones de integración bolivariana de Venezuela no han hecho más que acelerar el fin de los ya frágiles procesos de integración en marcha desde hace décadas en Latinoamérica.

Los bríos integracionistas y revolucionarios del finado Hugo Chávez, apoyados en la riqueza petrolera de Venezuela, han hecho aguas con su sucesor en la jefatura del Estado de ese país, Nicolás Maduro, y han acabado sembrando por el contrario la peor de las discordias en el continente americano.

Los recientes abandonos de Colombia y de Ecuador de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (Alba), respectivamente, constituyen sendos golpes de gracia a los procesos de integración impulsados por Venezuela, que ya habían debilitado los históricos en marcha, como el Mercosur o la Comunidad Andina (CAN). Fue precisamente Venezuela quien abandonó la promisoria CAN, en abril de 2006, tras el anuncio de Hugo Chávez de que el acuerdo regional “está muerto”.

Hugo Chávez ya estaba enfrascado en la creación del Alba y de la Unasur, con el claro propósito de crear un bloque entorno suyo lo más numeroso y fiel posible dentro de la Organización de Estados Americanos (OEA), donde ahora Maduro mantiene a duras penas a su país, con un pie fuera y la constante amenaza de ser expulsado.

Venezuela abandonó la CAN también para integrarse en el Mercosur, donde fue arropado por los Gobiernos brasileños de Luiz Inácio Lula da Silva y su sucesora, Dilma Rousseff; y por los de Néstor Kirchner y su sucesora y esposa, Cristina Fernández, en Argentina.

Caídos esos Gobiernos y fallecido Chávez (5 de marzo de 2013), Maduro no ha podido evitar la expulsión de Venezuela del Mercosur, que ha quedado aún más frágil de lo que siempre estuvo en términos de plena integración económica.

OEA y la cumbre

La OEA, el foro más amplio y sólido en América, es un buen ejemplo de la marcada división que Venezuela ha generado en el continente con interminables e infructuosos debates en torno a la situación de ese país.

En Centroamérica, la alianza incondicional entre el maltrecho régimen de Daniel Ortega en Nicaragua y el de Maduro en Venezuela, tampoco ayuda a que la integración se haga realidad.

En centroamérica

En el Sistema de la Integración Centroamericana (Sica), el régimen de Nicaragua tiene la firme enemistad de Costa Rica y Panamá, países enfrentados así mismo a Venezuela dentro del concierto continental.

Lo paradójico es que los frustrados procesos de integración impulsados por Venezuela nacieron para combatir otros que nunca fueron una realidad, como el Área de Libre Comercio para las Américas (Alca), y que su principal aliado casual en esa suerte de “desintegración” latinoamericana ha sido el enemigo a batir, Estados Unidos.

Ecuador extiende estado emergencia

– Cada país ha adoptado sus medidas particulares, unas generosas y otras severas, para hacer frente a la entrada a sus respectivos territorios de la avalancha de venezolanos que abandonan su país.

– El Gobierno ecuatoriano extendió el estado de emergencia en varias provincias del país hasta septiembre próximo, ante el inusual flujo de migrantes venezolanos, confirmó hoy la Cancillería ecuatoriana. La declaración de emergencia se activó por primera vez el pasado 8 de agosto en las provincias de Carchi, Sucumbíos (en la frontera con Colombia) y en El Oro (con Perú).

Sobre el Autor

Jessica Hernandez

Jessica Hernandez

TRA Digital

GRATIS
VER